Apuntes para la evaluación de la producción científica y tecnológica de la UNC

Por Eduardo S. Mutchinick

Por Eduardo S. Mutchinick

Analizar la situación del Sistema Científico y Tecnológico en el país ha sido una constante, abarcando la falta de financiamiento presupuestario, el escaso equipamiento y una carencia de política en recursos humanos, bajos salarios, la comparación de la inversión en CyT en Argentina con otros países, la discusión si hay que hacer ciencia básica o aplicada, y tantas otras cuestiones. Evaluar qué pasó en cada uno de los Organismos Científicos y Tecnológicos, es una tarea continua, desde autoevaluaciones, evaluaciones por expertos del país, y del exterior, hasta otras programadas desde la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la Nación.

En el caso de las universidades nacionales, no nos encontramos propiamente con Organismos de Ciencia y Tecnología, ya que, sus objetivos (hacer docencia, investigación y extensión), indican que las actividades científicas y tecnológicas son sólo una parte de su quehacer cotidiano. Por lo tanto se hace más complejo encarar estas evaluaciones, pues nos encontramos con que los recursos humanos, infraestructura y parte de su equipamiento están dedicados al mismo tiempo a docencia, investigación y otras actividades universitarias.

En este trabajo nos interesa evaluar en particular, y porque atañe en forma directa a nuestra región, qué ha ocurrido en la Universidad Nacional del Comahue.

El período que hemos tomado es desde 1987 a 1998. La razón de ello es que a partir de 1986 se ha venido desarrollando un Modelo organizativo de las actividades científicas y tecnológicas que ha tenido continuidad en el período citado.

El trabajo se basó en observar los productos de los diferentes programas que componen el Modelo y el análisis del comportamiento de las diferentes Unidades Académicas de la Universidad en referencia a dichos productos. Los datos para los cuadros fueron obtenidos de la información existente en la Secretaría de Investigación de la UNC, y son de elaboración propia.

En el Cuadro 1, vemos los datos comparativos entre el número anual de proyectos de investigación subsidiados y el promedio anual en pesos de los montos otorgados como subsidio por proyecto.

Este cuadro nos muestra que los subsidios otorgados por proyecto han ido creciendo a lo largo de este período, con excepción del año 1995, es un dato positivo ya que aumenta la capacidad de trabajo de los grupos de investigación. Por otro lado se observa que el número de proyectos de investigación se mantiene alrededor de 90 durante todo el período.

Las Unidades Académicas que tuvieron mayor número de proyectos fueron la Facultad de Ingeniería (17 proyectos promedio), el Centro Regional Universitario Bariloche (14 proyectos promedio), la Facultad de Humanidades y la de Ciencias Agrarias (cada una con 12 proyectos promedio).

El monto en pesos total anual de subsidios a proyectos de investigación otorgado por la U.N.C. fue de (Cuadro 2).

La aplicación de los subsidios ha estado dirigida fundamentalmente a gastos corrientes (viáticos, transporte, papelería, fotocopias, etc) y en menor escala a gastos de capital (equipos para laboratorios, bibliografía, PC, mobiliario, etc.).

Dentro del programa de formación de recursos humanos, desde el año 1987 se han otorgado becas de investigación, su distribución anual fue (Cuadro 3).

Como dato comparativo, del total de becarios en 1987, 22 eran alumnos y 6 graduados, en 1998 los 35 fueron becarios graduados.

¿Qué relación existió entre el total de becarios que ingresaron y aquellos que completaron los diferentes niveles de formación (becas de iniciación y de perfeccionamiento) como becarios de investigación?, lo podemos ver en el Cuadro 4.

Observando el cuadro vemos que el Centro Regional Universitario Bariloche ha logrado los mejores resultados, su política de formación de recursos humanos ha tenido continuidad, el rol de los directores de becarios ha sido muy importante, alrededor de diez de ellos lo han sido durante todo el período.

En total hubo 117 directores de becas para 168 becarios, 41 directores tuvieron más de un becario a su cargo.

Si relacionamos el total promedio de docentes / investigadores de la U.N.C. durante esos años, alrededor de 900, y cuántos de ellos han sido directores de beca, es muy baja la relación, más teniendo en cuenta que varios de los directores han sido externos a la Institución.

Siendo la formación de jóvenes investigadores uno de los productos esenciales de las actividades científicas y tecnológicas ha sido dispar dentro de la U.N.C. dicha valorización y los resultados obtenidos.

Como consecuencia de reformas de las normas de convocatoria a becarios se eliminaron las becas de alumnos, con ello la Universidad dejó de motivar y atraer a los estudiantes de los últimos años de sus carreras a desarrollar la investigación.

A partir del año 1989 la U.N.C. otorga un premio anual a la producción científica a cada proyecto de investigación según haya sido su producción en patentes obtenidas, publicaciones en revistas indexadas o no, con o sin referato, presentación de trabajos en congresos, divulgaciones y comunicaciones científicas.

El siguiente Cuadro 5 nos muestra la producción científica entre el año 1989 al 1996.

Referente a los períodos 94/95 y 95/96, de las 225 y 331 publicaciones realizadas por los docentes / investigadores de la U.N.C. que participan en los proyectos de investigación, corresponden: de las 225, 79 a publicaciones en revistas indexadas, 60 con referato y 86 sin referato; de las 331, 101 en revistas indexadas, 90 con referato y 140 sin referato.

No hubo inscripción de patentes en todo el período.

Podemos concluir que creció en su conjunto la producción científica de la U.N. Comahue.

Debemos remarcar que el subsidio especial dado como premio a la producción científica ha sido un factor motivante, como también influyó el monto que fue otorgándose por cada producción, que tuvo como consecuencia que al modificarse los valores asignados, han producido una baja de la producción en divulgación y comunicación científica y un mayor paquete de publicaciones.

Otro factor a tomar en cuenta es el Programa de Incentivos a los Investigadores creado por el Ministerio de Cultura y Educación de la Nación, que otorga un plus salarial por la dedicación a la investigación y por la producción científica, con evaluaciones periódicas, esto generó un mayor esfuerzo por parte de los investigadores para no perderlo.

Para medir la productividad de las diferentes Unidades Académicas, se puede relacionar el monto anual otorgado como premio a la producción científica y el número de proyectos premiados en cada Unidad Académica. Haciendo un ranking y tomando las primeras cinco Unidades Académicas para cada año, surge el Cuadro 6.

Obs.: AUSMA: Asentamiento U.San Martín de los Andes (con anterioridad estaba incluido en la Facultad de Cs.Agrarias). Podemos hacer algunas comparaciones, el Centro Regional Universitario Bariloche (CRUB), reúne dos condiciones: un buen número de proyectos de investigación y nivel de producción importante, por otro lado la Facultad de Ingeniería también tiene un número grande de proyectos, pero su producción es más baja

Las dos Unidades Académicas que les siguen en número de proyectos pero con una producción menor, son las Facultades de Humanidades y la de Ciencias Agrarias.

Del resto de las Unidades Académicas, con un menor y similar número de proyectos, se destaca la productividad de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales.

La producción del Instituto de Biología Marina y Pesquera es alta, con uno o dos proyectos anuales en desarrollo.

El monto anual en pesos de subsidios otorgados como premio a la producción científica se refleja en el Cuadro 7.

Si sumamos, en dicho período, lo que la U.N.C. ha gastado en las actividades científicas y tecnológicas: las becas otorgadas, los subsidios a los proyectos, el apoyo a la formación de los recursos humanos (pasajes y viáticos para asistir a congresos, seminarios, reuniones con directores y expertos, pasantías, etc), los salarios (se deben computar dentro del total de los docentes / investigadores las horas dedicadas a la investigación), los gastos comunes prorrateables entre las diferentes actividades universitarias (energía eléctrica, gas, teléfono, mantenimiento edilicio, etc.), no ha sido poca la parte del presupuesto universitario destinado a este fin.

Estos apuntes intentan ayudar a medir los resultados de dicha inversión, debiéndose completar, entre otros datos, con la información acerca de las transferencias realizadas, y el impacto, fundamentalmente en la región, de las mismas.

Solamente con evaluaciones periódicas es posible tomar decisiones que fortalezcan la actividad científica y tecnológica en la Universidad, y asimismo será también justificable ante la comunidad universitaria y la sociedad el demandar mayor financiamiento.

(Ex secretario de Investigación

Universidad Nacional del Comahue)


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