“Argentina miró para otro lado... y el problema estalló”

BUENOS AIRES (ABA).- El exvicecanciller Andrés Cisneros señaló ayer que era previsible que se reactivara el conflicto de nuestro país con Uruguay por la planta de Botnia (ahora UPM), pero “la Argentina en su aislamiento miró para otro lado, en lugar de buscar una solución común... y el problema estalló”. Cisneros sostuvo que la situación (el pedido de autorización para una mayor producción) “se veía venir”, porque agregó “ la industria de la celulosa está creciendo de manera espectacular, es la principal de Uruguay en materia de inversiones. No pueden abandonar la cuestión, más allá de los recaudos técnicos”. “Para Uruguay es un proyecto esencial, no un tema pasatista, sino de subsistencia para muchas regiones; en Brasil la cantidad de plantas no para de crecer mientras en Paraguay hubo un impasse por la crisis política, pero todo indica que pronto van a continuar con sus proyectos”, apuntó el especialista en política internacional, quien destacó que “el margen del río Uruguay es uno de los mayores territorios vírgenes” en explotación de celulosa. ¿Qué debió hacer entonces la Argentina? “Abordar la cuestión dentro del Mercosur, armar un programa común para el desarrollo de las pasteras y negociar en ese marco todos los problemas que se pudieran presentar”, respondió Cisneros, quien cuestionó “la confrontación permanente como estilo diplomático”. “En lugar de considerar ese camino y aunar esfuerzos se habla otra vez de volver a las rutas”, sostuvo. Según Cisneros, la gran dificultad que se presenta es la de controlar a los asambleístas una vez que el país nacionalizó un conflicto que había comenzado en Entre Ríos. “Al tornarse una causa nacional, no hay medias tintas: el que se pone en contra es un traidor” dijo sobre cómo se presenta el conflicto.

Entrevista: Andrés Cisneros


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