Cuatro, en la mira por el caso de Julio López

La Justicia indagaría en breve a un comisionado municipal, un abogado de ex represores, un policía septuagenario y un militar que hoy cumple prisión domiciliaria.

30 nov 2007 - 00:00

BUENOS AIRES (ABA).- En los próximos días, el juez federal Arnaldo Corazza podría llamar a declarar a cuatro personas de las que se sospecha algún tipo de participación o nexo en el caso del albañil Julio Jorge López, desaparecido desde hace casi 15 meses y testigo clave contra el represor Miguel Etchecolatz, .

Según información calificada a la que accedió "Río Negro", uno de los que sería llamado a declarar se apellida Durso y fue comisionado municipal de la localidad de Atalaya, cercana a la ciudad de La Plata. Al parecer, en una propiedad a nombre de esta persona, los perros rastreadores de la policía bonaerense a las órdenes de León Arslanian, se detuvieron en un colchón de una casilla el 23 de setiembre del 2006, esto es, cinco días después de la desaparición de López del barrio Los Hornos. Luego, los canes avanzaron algunos metros más sobre un campo vecino.

Durso, según consta en el sumario, siempre negó que López, a quien conocía, hubiese estado en ese lugar. En las últimas horas, de acuerdo con lo que supo este diario, los investigadores volvieron a ese escenario y comprobaron que el terreno lindero es de un abogado que defiende a represores y que ideológicamente estaría cerca de Etchecolatz, preso en la cárcel de Marcos Paz.

Otro de los que se aprestan a llamar es al policía retirado Raúl Oscar Chicano, ex lugarteniente de Etchecolatz. Los investigadores dicen tener demostrado que Chicano estuvo presente de incógnito en varias reuniones de organismos defensores de los derechos humanos. Hay fotos que lo muestran en una de ellas detrás de López, el mes previo a su desaparición. En esferas tribunalicias se especuló que el albañil era seguido y habría sido "marcado" en tales circunstancias.

De la casa de Chicano se secuestraron nueve celulares. ¿Para qué querría un retirado de 70 y pico de años, tantos aparatos?, se plantearon miembros de la pesquisa. Para la Justicia, este hombre organizaba encuentros en un inmueble de la calle 57 de La Plata, donde se analizaban los juicios por la verdad y se lanzaban consignas contrarias al orden constitucional.

También se involucra a un militar con prisión domiciliaria por delitos de lesa humanidad. Este nutre un núcleo de unas 15 personas que tienen en común algún tipo de nexo con Etchecolatz.

La hipótesis principal de la Justicia es que el secuestro de López se planificó y se dirigió desde el penal de Marcos Paz, donde este año ocurrieron dos hechos muy llamativos y que también están bajo la lupa.

Cuando el juez avisó al servicio penitenciario que iba a hacer una requisa, encontró todo de manera normal, adecuado a las normas vigentes, aunque le llamó la atención las extrañas antenas ubicadas en los techos del establecimiento.

Por ese motivo, ordenó luego un allanamiento sorpresivo, sin previo anuncio a los agentes penitenciarios. Entonces apareció la sorpresa: Etchecolatz y otros que purgan allí sus condenas, tenían comodidades de presos VIP. No sólo poseían heladeras y televisores, sino que se les daba un trato jerárquico y de respeto.

Según se indicó a "Río Negro", Etchecolatz habría increpado desde su celda al oficial de la policía bonaerense que estuvo a cargo del operativo: "¿Qué hace, comisario, que no se me presenta?"

Se comprobó durante ese procedimiento que los detenidos tenían un servicio de comunicaciones inalámbrico con el exterior que los agentes penitenciarios ocultaron a la justicia. Además, hubo incautación de varios documentos, entre estos la agenda personal de Etchecolatz.

Otra novedad la constituyó un diario del ex colaborador del fallecido general Ramón Camps, donde se hacía un seguimiento del caso López y de las declaraciones de sus familiares.

El 18 de setiembre del 2006 -López desapareció entre las 9 y las 10:30- se detectó un inusual número de llamados telefónicos desde un celular a nombre de la esposa de Etchecolatz con otro aparato que estaba en Mar del Plata. Uno de esas comunicaciones se registró a las 10 en el área de La Plata.

Las fuentes consultadas por este diario destacaron que el aparato de Mar del Plata tiene por titular a una mujer que trascendió hace poco a raíz de una nota periodística y por haber participado de charlas donde se defendió a los militares del "proceso".

Hubo otro episodio que llamó la atención: uno de los hijos de López empezó a recibir mensajes de correo electrónico desde una casilla de "Yahoo.Canadá". Quien le escribía se mostraba muy interesado en el caso y "psicopateaba" a la familia del desaparecido. Los envíos cesaron cuando el hijo, guiado por los investigadores, lo "acorraló" con preguntas.

Las pistas condujeron, al mismo tiempo, a Misiones y La Pampa, dentro del país, y a Paraguay y Brasil. La justicia ordenó en la actualidad unas 170 "pinchaduras" de teléfonos de distintas personas.

"Río Negro" averiguó que hay cuatro testigos clave, en su mayoría vecinos de López.

NEWSLETTER

Suscribite a “Noticias del día”Recibí todas las mañanas un correo con toda la información.