Murió Amalita Fortabat, ícono empresario argentino

Llegó a ser la mujer más rica del país. Tenía 90 años

Además de sus empresas, fue gran mecenas de arte

19 feb 2012 - 00:00

BUENOS AIRES (DyN) - La empresaria Amalia Lacroze de Fortabat, quien falleció ayer en su casa a los 90 años, fue una de las mujeres empresarias más poderosas e influyentes de la Argentina y ejerció una fuerte vocación artística, que la llevó a impulsar la carrera de artistas plásticos y coleccionar varias de las obras más valiosas del mercado local.

En un comunicado, la familia anunció que “la ceremonia fúnebre será estrictamente privada’’ y agradeció “todas las muestras de afecto y cariño recibidas’’.

Quien llegó a ser la mujer más rica del país ejerció gran influencia económica y política entre la década del ‘70 y los años ‘90, épocas en las que tejió estrecha relación con las diferentes administraciones de turno.

En su extensa trayectoria empresarial, Lacroze fue dueña de empresas agro-ganaderas, un diario, un club de fútbol y de la famosa cementara Loma Negra, que heredó de su esposo Alfredo Fortabat, además de inversiones inmobiliarias millonarias, en obras de arte .

Poseedora de una fortuna que llegó a calcularse como la tercera más grande de la Argentina, “Amalita” como era tratada por sus íntimos y en el habla popular, se acercó al presidente Carlos Menem, quien la designó embajadora itinerante y plenipotenciaria.

Nacida el 15 de agosto de 1921, María Amalia Lacroze de los Reyes Oribe viuda de Fortabat Pourtale fue nieta del empresario del transporte Federico Lacroze, quien estableció la primera línea de tranvías en Buenos Aires. Al año de vida viajó a París y aprendió a hablar francés junto al castellano.

A los 21, contrajo matrimonio con el abogado Hernán de Lafuente Sáenz Valiente, con quien tuvo su única hija, María Inés. Tras cinco años de matrimonio, Amalita se se divorció de Lafuente en 1947 para casarse en el Uruguay, en un escándalo para la época, con el empresario Alfredo Fortabat, 27 años mayor y fundador de la cementera Loma Negra, con quien permaneció casada hasta su muerte en 1976. Amalia Fortabat asumió a los 54 años la dirección de la empresa y heredó una fortuna que, además abarcaba compañías, estancias, aviones y obras de arte.

Se hizo cargo personalmente del manejo de Loma Negra.

El 23 de octubre de 1976, puso en marcha la Fundación Alfredo Fortabat y Amalia Lacroze (luego renombrada a Fundación Amalia Lacroze de Fortabat), para promover iniciativas u obras de carácter educacional, cultural, artístico, benéfico, social, deportivo y filantrópico.

A partir de 1977 las ganancias de la compañía se incrementaron a partir de la realización de diferentes obras públicas, tanto durante la dictadura militar cuanto en gobiernos democráticos, ya que fue proveedora exclusiva de los proyectos de El Chocón, Yacyretá, Salto Grande, Dique Arroyito y Casa de Piedra.

Tras la asunción de Menem, fue designada presidenta del Fondo Nacional de las Artes y embajadora itinerante, aunque los cargos diplomáticos le fueron retirados por Néstor Kirchner.

En 1993 adquirió el diario La Prensa, que presidió hasta 1995 y tuvo participaciones en las radios El Mundo y Horizonte.

Durante 1999 se fracturó una cadera por una caída y tuvo otras complicaciones de salud. En 2008 fue internada debido a una descompensación cardíaca.

En 2005, a los 84 años, vendió Loma Negra al grupo brasileño Camargo Correa. Por la venta de la cementera embolsó 825 millones de dólares, que invirtió en negocios agropecuarios, con 200 mil hectáreas en 5 provincias.

Al momento de su fallecimiento, era propietaria de Ecocemento, Lomax, Recycomb, el tren de carga Ferrosur Roca, de Estancias Unidas del Sur y de su Fundación. En 2001 se finalizó el Museo Amalia Fortabat, en Puerto Madero, que alberga unas 400 obras de arte de su colección.

NEWSLETTER

Suscribite a “Noticias del día”Recibí todas las mañanas un correo con toda la información.