De las cartas a los dos millones de dólares: la historia secreta de la Casa Curutchet, la joya de Le Corbusier en La Plata
Cartas de París a La Plata, un cirujano audaz y la obra maestra de un genio de la arquitectura. La apasionante historia de la única casa que Le Corbusier construyó en Sudamérica, recientemente comprada por dos millones de dólares para garantizar su preservación.

La Casa Curutchet, situada en la avenida 53 de la ciudad de La Plata, se transformó en un caso de estudio en la historia de la arquitectura del siglo XX. Se trata de la única vivienda unifamiliar diseñada por el célebre arquitecto suizo-francés Le Corbusier en América Latina. Su construcción, finalizada en 1953, es el resultado del intercambio técnico y documental a distancia con el cirujano Pedro Domingo Curutchet, que quería construir una casa en la capital de la provincia de Buenos Aires y se animó a contactar en 1948 al estudio de una eminencia del diseño en París. Dos años atrás, esa obra maestra que fue escenario de películas se vendió en dos millones de dólares.
Cartas que cruzan el océano
En 1948, el doctor Curutchet, que había desarrollado su propio instrumental para la extracción de quistes, inició gestiones para contratar a un arquitecto de prestigio mundial para la construcción de su vivienda y consultorio, ya que había decidido radicarse en la capital bonaerense.
Tras evaluar varias opciones, el médico eligió la más atractiva y difícil de concretar: nada menos que pedirle el diseño a Le Corbusier. Le envió una carta con la propuesta.

Curutchet no se limitó a una solicitud de servicios: incluyó un dossier técnico minucioso que documentaba las condiciones del terreno, sus dimensiones (9 x 20 metros) y la relación del lote con el entorno urbano del Paseo del Bosque.
La correspondencia reveló un nivel de entendimiento mutuo inusual, aunque no siempre estuvieron de acuerdo y también hubo lugar para ásperos debates.
Le Corbusier. que cargaba con la frustración de haber ideado grandes proyectos urbanísticos que se frustraron en Buenos Aires, aceptó diseñar el proyecto para la construcción de un consultorio médico de alta complejidad y de una vivienda familiar en un mismo terreno entre medianeras.
En una carta fechada el 7 de septiembre de 1948, el arquitecto respondió que era un gran desafío constructivo.


Curutchet no mantuvo una postura pasiva durante el proceso. Sus intervenciones en el proyecto fueron continuas. Por ejemplo, exigió una zonificación rigurosa que separase el flujo de pacientes del ámbito familiar: argumentó que la ubicación de la sala de espera en la planta baja no debía comprometer la intimidad del estar privado en los niveles superiores.
El rol de Amancio Williams
Le Corbusier no visitó el sitio de obra, pero pidió que la dirección técnica fuera delegada por contrato a un arquitecto surgido de una lista que envió, todos profesionales en los que confiaba. Así surgió el nombre de Amancio Williams.


Mientras Le Corbusier enviaba los diseños básicos y los ejes conceptuales desde París, Williams asumió la responsabilidad de la ejecución, la adaptación a la normativa constructiva local y la resolución de detalles técnicos en suelo argentino.
En este flujo de información y diseño colaborativo, los planos funcionaron como lenguaje principal de comunicación. Como con el doctor Curutchet, con el arquitecto Williams también Le Corbusier fluctuó entre el acuerdo y el debate: el proceso no se siempre se vio igual en La Plata y desde París. .
Las cinco claves de Le Corbusier
Tras el intercambio con el doctor Curutchet y el arquitecto Williams, Le Corbusier se decantó por un proyecto que combinaba el consultorio con la vivienda en un terreno de dimensiones limitadas entre medianeras, algo inédita en su obra, lo que implicó una sola fachada. Como La Plata se organizó en avenidas diagonales, eso hizo que el eje longitudinal del terreno tuviera una inclinación cercana a los 45° con respecto a la línea municipal.
Con todo, el proyecto se consolidó como un ejercicio de aplicación técnica de los cinco puntos de la arquitectura moderna que planteaba Le Corbusier, en una parcela de dimensiones reducidas:

- Pilotis: columnas de hormigón que liberan la superficie de la planta baja, permitiendo que la ciudad circule por debajo de la estructura.
- Planta libre: el uso de una estructura de hormigón armado permitió desvincular los tabiques de la función portante, logrando así flexibilidad en la configuración interna.
- Fachada libre: las paredes exteriores fueron liberadas de las cargas estructurales, facilitando la instalación de grandes paneles de vidrio.
- Ventana longitudinal: esos ventanales continuos que permiten la entrada de luz natural fueron en este caso combinados con parasoles que tamizaron la iluminación externa.
- Terraza jardín: la recuperación de la superficie verde en el nivel superior, que reemplaza el espacio ocupado por la huella de la construcción.
Un gran elemento de articulación fue la rampa de acceso, que funciona como conector entre el consultorio y la zona privada.
Este recurso espacial organiza el recorrido y genera una experiencia dinámica, integrando el movimiento dentro del diseño.

La rampa, como la casa, fue locación de escenas clave de la recordada película “El hombre de al lado”, filmada en la vivienda que lleva la firma de Le Corbusier y dirigida por Mariano Cohn y Gastón Duprat.
Legado y conservación
La relevancia de la Casa Curutchet excede su condición de residencia privada. En 2016, la UNESCO la declaró Patrimonio de la Humanidad como parte de una serie de obras que ejemplifican la contribución de Le Corbusier a la arquitectura moderna.


En la actualidad, el inmueble es gestionado por el Colegio de Arquitectos y Urbanismo de la Provincia de Buenos Aires (CAUBA), que sostiene su mantenimiento y funcionamiento como espacio de divulgación arquitectónica. La entidad lo compró a fines de 2024 en una cifra cercana a los dos millones de dólares.
El objetivo fue preservar el legado para que la casa continuara siendo una fuente de inspiración siendo accesible y educativa.
Los grandes proyectos de Le Corbusier que no se concretaron en la Argentina
La relación entre Le Corbusier y Buenos Aires representa uno de los capítulos más apasionantes en la historia de la arquitectura en nuestro país.
Su vínculo con la capital argentina comenzó en octubre de 1929, cuando llegó a bordo del transatlántico Massilia invitado por la escritora Victoria Ocampo y el grupo de la revista Sur.
Durante sus diez conferencias magistrales en la Asociación Amigos del Arte, Le Corbusier recorrió la metrópoli y sentenció que Buenos Aires estaba “mal planificada” y que su tradicional diseño en damero la había convertido en un sistema amorfo que “le daba la espalda al río”.
Para él, la ciudad poseía el potencial dinámico de una gran capital global, pero carecía de la infraestructura del siglo XX.
De aquella estadía y de los años posteriores surgieron propuestas monumentales que no pasaron de los planos.
Uno de ellos fue la Cité des affaires (Ciudad de los negocios): proyectada en 1929, proponía construir una plataforma elevada sobre pilotes a orillas del río de la Plata (entre Retiro y Constitución). Sobre ella se levantarían hileras de rascacielos vidriados de 200 metros de altura, liberando el suelo para la circulación vehicular y un aeropuerto costero.
Le Corbusier diseñó propuestas residenciales de vanguardia para la propia Victoria Ocampo (en Palermo Chico) y para su entorno (como el proyecto de vivienda para Julián Martínez). Estas ideas incluían estructuras sobre pilotis, fachadas de vidrio y terrazas jardín con piscinas que dialogaban con el paisaje rioplatense.
Años después de su visita, y con la colaboración de arquitectos locales discípulos suyos como Juan Kurchan y Jorge Ferrari Hardoy, reelaboró un plan urbanístico integral que intentó articularse con administraciones posteriores, sin éxito definitivo.
La inestabilidad política, la resistencia de las élites y la falta de presupuesto sepultaron estos planes a gran escala.

Cuando el doctor Curutchet lo contactó en 1948 para levantar una casa unifamiliar y un consultorio en La Plata, Le Corbusier vio en ese encargo, aunque menor respecto a los proyectos frustrados, una vía para materializar sus teorías en la Argentina. Misión cumplida: allí está la Casa Curutchet para demostrarlo.
Mini bío
- Charles-Édouard Jeanneret-Gris, conocido como Le Corbusier (1887-1965), fue un arquitecto, urbanista y teórico suizo-francés, uno de los máximos exponentes de la arquitectura moderna.
- Revolucionó el diseño global al proponer los cinco puntos de la arquitectura moderna, entre ellos el uso del hormigón armado, las estructuras independientes y la funcionalidad social del espacio.
- Su influencia trascendió continentes y dejó un legado patrimonial en Asia, Europa y América Latina.
Cómo visitar la Casa Curutchet
La Casa Curutchet funciona de manera activa como museo de sitio, espacio cultural y centro de referencia internacional gestionado por el Colegio de Arquitectos de la Provincia de Buenos Aires (CAPBA/CAUBA).
Días y Horarios de Visita
- Días: De martes a sábados (lunes y domingos permanece cerrada).
- Horarios de los turnos de visitas guiadas: 10:00, 11:30, 14:00 y 15:30.
- Modalidad: El ingreso es exclusivamente con reserva previa a través de su sistema online o canales oficiales, con un aforo limitado a 50 personas por turno para proteger el patrimonio del edificio.
Tarifas Generales
- Público general (residentes en Argentina): $12.000
- Estudiantes y jubilados: $6.000
- Extranjeros: $30.000
- Menores: Gratis
- Beneficios especiales: Los jueves la entrada es libre y gratuita para todo el público. Asimismo, los arquitectos matriculados activos del Colegio tienen ingreso gratuito todos los días de visita. Contacto: capbacs.com/casa-curutchet
Actividades Culturales y Muestras Actuales
Además de recorrer la icónica estructura, el espacio consolidó su agenda como museo activo integrando muestras de gran relevancia:
- Exhibición «Pensar el espacio»: Una muestra permanente dentro del recorrido que reúne más de 50 maquetas analíticas y de investigación proyectual sobre la obra global de Le Corbusier, además de piezas exclusivas dedicadas a la máquina de habitar platense.
- Conferencias y eventos académicos: El sitio alberga de forma periódica charlas magistrales, presentaciones de libros, seminarios de arquitectura y actividades culturales abiertas a la comunidad organizadas junto a universidades y entidades nacionales e internacionales.

La Casa Curutchet, situada en la avenida 53 de la ciudad de La Plata, se transformó en un caso de estudio en la historia de la arquitectura del siglo XX. Se trata de la única vivienda unifamiliar diseñada por el célebre arquitecto suizo-francés Le Corbusier en América Latina. Su construcción, finalizada en 1953, es el resultado del intercambio técnico y documental a distancia con el cirujano Pedro Domingo Curutchet, que quería construir una casa en la capital de la provincia de Buenos Aires y se animó a contactar en 1948 al estudio de una eminencia del diseño en París. Dos años atrás, esa obra maestra que fue escenario de películas se vendió en dos millones de dólares.
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