Arsenal, River y una película de suspenso

Mucho respeto y pocas ideas en los primeros 90'. El pase a la final se resolverá en el "Monumental".



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Mosquera hizo un gran partido y controló sin problemas a Falcao, quien podría perderse la revancha.

Arsenal tiene buenas actuaciones fuera de casa y por eso quedó tranquilo. River siente que hizo el negocio y llega bien a la revancha del Monumental. La primera semifinal de la Copa Sudamericana terminó con un aburrido 0-0 y a pesar de ser protagonistas de un partido muy flojo, todos se retiraron conformes del Viaducto.

De movida, se estudiaron y casi no llegaron a los arcos. El disparo de media distancia fue el elegido y los dos probaron con sus referentes de punta, José Luis Calderón y Radamel.

La historia cambió a partir del cuarto de hora y el “Arse” inclinó la balanza. Leo Biagini tuvo una clara y Eduardo Tuzzio hizo un quite perfecto cuando Sebastián Carrera estaba listo para sacar un disparo con destino de gol.

Hasta los 25, el dueño de casa arrinconó al “Millo”. Los carrileros complicaron siempre, pero fallaron en el toque final y por eso no pudieron abrir el marcador.

El temblor pasó para River, que se acomodó en el campo y hasta pisó el área rival. Cada vez que la pelota pasó por Ariel Ortega, el equipo tuvo más vértigo, pero el “Burrito” fue bien controlado por el tándem Carlos Casteglione-Israel Damonte y así, los puntas quedaron aislados.

El vértigo se cortó a los 40. Los dos optaron por esperar el descanso para acomodar fichas y salir a buscar la ventaja en el complemento.

Daniel Passarella movió piezas primero y mandó a Mauro Rosales a la cancha, pero la historia no cambió. Es más, tampoco Arsenal se animó y así, los 15 iniciales

fueron un bodrio.

Llegó la hora de los retoques por el lado de Gustavo Alfaro y tampoco se dieron los resultados. Ni Martín Andrizzi ni el “Papu” Alejandro Gómez aportaron en el dueño de casa y el “viejito” siguió como el delantero más peligroso de la cancha.

En medio de las modificaciones, seguían las imprecisiones. Si el primer tiempo no alcanzó para ser discreto, qué decir del complemento, donde los dos extendieron aquel “pacto” de la primera mitad y arreglaron el 0-0 con anticipación.

Sólo en las pelotas paradas buscaron el gol salvador. Arsenal lo tuvo con una aparición de Casteglione, en una jugada muy sucia, que terminó con un despeje de Tuzzio (la figura de la cancha).

Y River también dejó pasar una buena oportunidad, con un tiro libre. Había un par de candidatos para pegarle, pero Radamel la pidió y su disparo pegó en la barrera. Fue la última, la que confirmó el pálido 0-0 y le dio paso a una película de suspenso.

El segundo y definitivo acto será el miércoles, en Núñez. Seguramente habrá lleno total y River tendrá toda la presión, porque además, el “Káiser” se jugará su continuidad.

Arsenal no tiene nada para perder, pero está dispuesto a lograr otra hazaña, como ocurrió ante Chivas.


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