La guitarra en su máxima expresión

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El público reconoció con el aplauso la entrega del guitarrista Christoph Denoth en su concierto neuquino.

JUAN CARLOS TARIFA

Cecilia Maletti

Un encuentro con la intimidad de la música brindó el guitarrista suizo Christoph Denoth en el concierto de cierre del ciclo 2012 de Armonicus de Neuquén, que se realizó el pasado viernes en el aula magna de la Universidad. Entre sus datos biográficos figuran méritos contundentes de haber sido ganador en concursos internacionales en Francia, Alemania y Japón, y ser considerado guitarrista de primer nivel en recitales ofrecidos en Londres, Salzburgo o Nueva York. Pero todo parece poco frente a una audición directa de su magistral manera de dominar la guitarra, que reafirma su nombramiento como docente en el prestigioso Balliol College de la Universidad de Oxford. Es que a los pocos instantes de comenzar a penetrar en el entramado musical de John Dowland, a través de la obra “Lord Willoughby’s welcome home”, que parece una serie de pequeñas piezas agrupadas, acaso originalmente para laúd, se apreció a un artista tocar con llamativa pulcritud y delicadeza. Siguió “Tema y variaciones de la flauta mágica” de Fernando Sor. Fue un placer estético escuchar esta pieza, no sólo por la placidez del discurso, sino también por el ascetismo y la fidelidad al estilo, a una atmósfera de época en el siglo XVII. Continuó con los “Preludios de Homenaje Números 1, 4 y 2” del brasileño Heitor Villa-Lobos y luego vino lo mejor de las obras escritas por autores españoles: “Homenaje-Tombeau de Debussy” de Manuel de Falla, las “Sevillanas” de Joaquín Turina y las famosas y siempre apreciadas “Torre Bermeja” y “Asturias” de Isaac Albéniz. Especialmente en las obras españolas, demostró una infinita catarata de sonoridades, de recursos y de ideas rítmicas, de un lenguaje muy conocido en el colectivo de la gente, y a la vez sugerente, donde no estuvieron ausentes el sabor andaluz y castellano ni los efectos contrastados de singular belleza. Christoph Denoth tocó la guitarra como si fuera un pequeño conjunto de cámara y su entrega fue reconocida ampliamente por el público a quien dedicó, fuera de programa, “Serenata Española” de Joaquín Malats y “Granada” de Isaac Albeniz y el aplauso fue sostenido.


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