“Me ayudan leyendo…”

Redacción

Por Redacción

Les cuento que mi abuela ingresó al hospital Castro Rendón de Neuquén capital, había perdido a su hijito y tuvo que ser intervenida quirúrgicamente. En la cama de al lado había una chica muy jovencita que había dado a luz a una bebé, el 30 de agosto de 1960. Yo no sé si pasaron días u horas, pero el tema es que en un momento la madre dejó a la bebé sola en la cama. La pequeñita quedó algunos días en el hospital sin su mamá. Sólo estaban las enfermeras y mi abuela. No tengo muy en claro cómo ocurrió todo, pero lo que sí sé es que mi abuela adoptó a esa bebé que cuando salió del hospital estaba desnutrida y deshidratada, y se la llevó a su casa. En la partida de nacimiento figura como su madre verdadera. Mi abuela no podía tener más hijos, pero después de eso tuvo una. Mi abuela fue siempre muy trabajadora, vendedora ambulante, empleada doméstica y por último su propio almacén de ramos generales, como se decía antes. Le dio a su hija todo lo que pudo, no sé si poco o mucho pero más de lo imaginaba seguro. Fue la mujer más buena que conocí, tenía un corazón que le quedaba apretado en su pecho. Le dio amor a su hija y sufrió por ella también. En 1995 murió de un cáncer de vieja data no diagnosticado. El temor de toda su vida fue perder a su hija, y por eso no tenemos muchos datos. Esa hija era mi mamá. Mi madre es preciosa por dentro y por fuera, ahora tiene 51 años y en agosto cumplirá 52. Yo la adoro porque es una madraza con todas las letras y una abuela ejemplar, y supongo que lo aprendió de mi abuela. Yo no sé por qué la vida a veces hace sufrir a las personas. Siempre digo: el que es malo que se la banque, pero hay tantas personas que son buenas y sufren igual… Mi abuela sufrió mucho, vivió trabajando para lo indispensable. Nunca se dio un gusto, tampoco se tomó vacaciones ni viajó. Y se fue sufriendo igual. Mi mamá también las pasó, pero bueno, esa es otra historia. Lo que les quiero pedir es un favor: mi mamá comenzó a buscar a su madre biológica cuando mi abuela murió. No tiene muchos datos, sólo los del principio, que la abandonó envuelta en una mantilla amarilla sobre la cama, que tenía 15 años, vivía en Centenario, Neuquén, era empleada doméstica y se llamaba Violeta. Mi abuela de corazón se llamaba Ida Clara y no sabemos si los datos son reales. Pero bueno, siempre le dijimos a mi mamá que con la madre que tuvo no tendría que buscar otra. Ella se dirigió al hospital para recoger datos de la chica y los papeles de ese año se habían quemado, le dijeron. Estuvo en un grupo de búsqueda de personas y tampoco la encontró. Supongo que es su necesidad. Les pido que si saben de un caso así, por casualidad, que me escriban. ¡Muchas, muchísimas gracias a todos los que lean esto! Irma Nail DNI 24.828.785 Email:busquedaibn@hotmail.com Neuquén

Irma Nail DNI 24.828.785 Email:busquedaibn@hotmail.com Neuquén


Les cuento que mi abuela ingresó al hospital Castro Rendón de Neuquén capital, había perdido a su hijito y tuvo que ser intervenida quirúrgicamente. En la cama de al lado había una chica muy jovencita que había dado a luz a una bebé, el 30 de agosto de 1960. Yo no sé si pasaron días u horas, pero el tema es que en un momento la madre dejó a la bebé sola en la cama. La pequeñita quedó algunos días en el hospital sin su mamá. Sólo estaban las enfermeras y mi abuela. No tengo muy en claro cómo ocurrió todo, pero lo que sí sé es que mi abuela adoptó a esa bebé que cuando salió del hospital estaba desnutrida y deshidratada, y se la llevó a su casa. En la partida de nacimiento figura como su madre verdadera. Mi abuela no podía tener más hijos, pero después de eso tuvo una. Mi abuela fue siempre muy trabajadora, vendedora ambulante, empleada doméstica y por último su propio almacén de ramos generales, como se decía antes. Le dio a su hija todo lo que pudo, no sé si poco o mucho pero más de lo imaginaba seguro. Fue la mujer más buena que conocí, tenía un corazón que le quedaba apretado en su pecho. Le dio amor a su hija y sufrió por ella también. En 1995 murió de un cáncer de vieja data no diagnosticado. El temor de toda su vida fue perder a su hija, y por eso no tenemos muchos datos. Esa hija era mi mamá. Mi madre es preciosa por dentro y por fuera, ahora tiene 51 años y en agosto cumplirá 52. Yo la adoro porque es una madraza con todas las letras y una abuela ejemplar, y supongo que lo aprendió de mi abuela. Yo no sé por qué la vida a veces hace sufrir a las personas. Siempre digo: el que es malo que se la banque, pero hay tantas personas que son buenas y sufren igual... Mi abuela sufrió mucho, vivió trabajando para lo indispensable. Nunca se dio un gusto, tampoco se tomó vacaciones ni viajó. Y se fue sufriendo igual. Mi mamá también las pasó, pero bueno, esa es otra historia. Lo que les quiero pedir es un favor: mi mamá comenzó a buscar a su madre biológica cuando mi abuela murió. No tiene muchos datos, sólo los del principio, que la abandonó envuelta en una mantilla amarilla sobre la cama, que tenía 15 años, vivía en Centenario, Neuquén, era empleada doméstica y se llamaba Violeta. Mi abuela de corazón se llamaba Ida Clara y no sabemos si los datos son reales. Pero bueno, siempre le dijimos a mi mamá que con la madre que tuvo no tendría que buscar otra. Ella se dirigió al hospital para recoger datos de la chica y los papeles de ese año se habían quemado, le dijeron. Estuvo en un grupo de búsqueda de personas y tampoco la encontró. Supongo que es su necesidad. Les pido que si saben de un caso así, por casualidad, que me escriban. ¡Muchas, muchísimas gracias a todos los que lean esto! Irma Nail DNI 24.828.785 Email:busquedaibn@hotmail.com Neuquén

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