“Me he puesto a pensar por qué la odian tanto”



Hay algunas personas que odian a mi presidenta y se refieren a ella con insultos y descalificaciones, cuestionándola desde el rencor y el odio y no con argumentos políticos, cosa de la que carecen. Me he puesto a pensar por qué la odian tanto. Tal vez por ser una de las personas más cultas e inteligentes que alcanzaron la presidencia... preferirán la mediocridad de sus dirigentes. O tal vez porque es patriota. O porque les sacó las jubilaciones a los bancos y nos les permitió seguir robando. Quién sabe si les molesta que use del tesoro, otrora guardado por el hoy corresponsal de la CNN, por el cual nos daban centavos en Basilea y nos cobraban fortunas en Nueva York. La odiarán por haber recuperado Aerolíneas Argentinas, dándoles conectividad a todas las provincias... por ahí las únicas conectividades que les interesan son Miami, Punta y Europa y sienten vergüenza al bajar en esos destinos en un avión que lleva escrita la palabra “Argentina”. La aborrecerán por las retenciones, total ellos no van a los hospitales y sus hijos no pisan una escuela pública y gratuita. Les crispará la asignación universal por hijo, porque piensan –lo he escuchado más de una vez– que la pobreza infantil es causada por el hecho de que las pobres tienen la osadía y la mala costumbre de parir. O, quién sabe, les molesta la amistad con Venezuela, que en los malos momentos nos proveyó de petróleo y dinero y en la guerra de Malvinas se puso de nuestro lado; ellos tal vez pretendan que sigamos teniendo relaciones carnales con Estados Unidos, que siempre nos rompió el futuro y en Malvinas les dio apoyo logístico a sus hermanos ingleses. O quizás sea porque se compra zapatos y carteras en los lugares donde compran o sueñan comprar ellos. No la querrán porque dice que quiere a los trabajadores y para los que la odian a los trabajadores hay que usarlos, no quererlos. O tal vez el decir para qué compran dólares y de dónde viene el dinero les ha dejado demasiado dinero negro anclado depreciándose día a día... una pena. Casi seguro influyen los índices del Indec, que hacen que paguemos mucho menos de intereses por la deuda trucha que estos odiadores ayudaron a que nos encajaran. La malquerrán porque ha aumentado la edad de sobrevida de las clases humildes; de esta forma, pensarán, se va a llenar el país de negros y, encima, viejos. O porque ha crecido el número de universidades y alumnos universitarios... ellos dirán: “Si seguimos así, cualquier hijo de sierva (nombre que utilizan para las trabajadoras domésticas) va a terminar siendo doctor”. Querrán educación paga para pocos, como en Chile, y la presidenta aumenta el presupuesto educativo. Cómo no la van a odiar. O tal vez les molesten los planes de viviendas sociales; si seguimos así, el apremio del alquiler desaparecerá y los trabajadores serán más difíciles de manejar. Habrase visto. Añorarán a las delegaciones del FMI y a las coquetas consultoras de deuda, que nos robaban y fundían. Extrañarán las cartas de intención que redactaba el FMI, nos las daba y nosotros se las mandábamos diciendo que eran nuestras. Y nos quedábamos temblando, esperando que las aprobaran. Querrán que vuelvan los planes de ajuste que hambreaban al pueblo y lo dejaban sin laburo mientras ellos compraban en Miami y llevaban a la prole a Disney. Qué paquete, ¿no? No querrán que existan tantos jubilados a los cuales periódicamente les aumenten el sueldo. Querrán traer la crisis europea y norteamericana, total ellos saben cómo hacerle pagar al pueblo; así hicieron en todas y cada una de las crisis que sus dirigentes ocasionaron y quieren seguir ocasionando. Los agobiarán tantos coches, creerán que no cualquiera tiene derecho a comprarse un autito para llevar a su gente. Les producirá urticaria que YPF sea nuevamente nacional y ya no más “made in”, como se atrevió la presidenta a recuperar lo que ellos habían sabido entregar... Les erizará la piel ver a tanta familia laburante de vacaciones, les molestará que las decisiones se tomen en castellano... deben preferir las órdenes en inglés. Concluiré con los que, creo, son los motivos principales: la odian porque su pueblo la eligió de líder, la ama y marcha tras ella; la odian porque hace valer el voto del pueblo, que gobierna a través de ella. Pero lo que más odian es que ha concientizado al pueblo y lo ha organizado y ellos, los que odian, saben lo que eso representa, y es que el pueblo pacíficamente va por lo suyo, por justicia, por equidad y por dignidad, cosas que ellos inhumanamente le vienen negando desde siempre para usarlo en su mezquino provecho. Antonio Tourville, DNI 7.817.849 - Las Grutas

Antonio Tourville, DNI 7.817.849 - Las Grutas


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