Asalto en Cipolletti



CIPOLLETTI (AC).- No hay nombre mágico que valga. Anoche, casi a la hora del cierre, dos maleantes ingresaron al local Mandrake, de venta de artículos de limpieza, perfumería y afines, y tras amenazar a las empleadas y a la propietaria se alzaron con una suma de dinero, cuyo monto no trascendió pero que algunas fuentes estiman que no superaría los 300 pesos.

El negocio, muy conocido y concurrido, se ubica en la esquina de Roca y Libertad. Los dos sujetos, armados con revólveres, habrían estado aguardando, se supone, en las inmediaciones a que el local estuviera sin clientes y se lanzaron entonces al interior. Eran las 19.50 y faltan escasos minutos para el cierre.

Con buena presencia, jóvenes, en forma "casi amable", los atracadores entraron y obligaron a dos empleadas a movilizarse hasta el baño, donde las dejaron encerradas. Cuando la dueña, Elia Santarelli, volvía de la parte posterior también resultó abordada y quedó atrapada con su personal en el sanitario.

Mientras el dúo había accedido a la caja y tomaba el dinero, entró una clienta, quien pensó que los maleantes eran empleados nuevos. Gran susto se llevó al ver la exhibición amedrentante de las armas. Le exigieron la entrega del reloj, un anillo y las llaves de su vehículo.

Tan tranquilos "operaron" que como el anillo no salía usaron una especie de jabón, y con delicadeza, para que se deslice del dedo de la atribulada señora.

Una vez que se marcharon -no sin meterse en los bolsillos varios frascos de perfumes- se alertó de inmediato a la policía.

Arribaron entonces dotaciones de la comisaría Cuarta, y personal de Criminalística, captando huellas y buscando rastros.

Se supo también que el personal asaltado estuvo revisando fotos de sujetos con antecedentes en la Comisaría Judicial, porque los cacos actuaron a cara descubierta, pero no se habría podido detectar a ninguno.


Comentarios


Asalto en Cipolletti