Asesores deudores ponen en apuros a Obama

No logran asumir titulares de Salud y de Presupuesto. La tercera baja en 15 días lo distrae del plan anticrisis.



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El presidente de EE. UU. busca un apoyo mayoritario para su plan de estímulo económico y los escándalos no lo ayudan.

WASHINGTON (AFP) – El presidente estadounidense, Barack Obama, lanzó este martes una ofensiva para ganar apoyo para su plan de reactivación económica, pero la táctica fue eclipsada por la renuncia de dos importantes colaboradores que el mandatario había designado, por problemas con el fisco.

El ex senador Tom Daschle renunció a su nombramiento al puesto de secretario de Salud, pocas horas después de que se conociera que también dio un paso al costado la nominada para encargarse del control presupuestal de la Casa Blanca, Nancy Killefer. “Esta mañana, Tom Daschle me pidió que renuncie a nombrarlo como secretario de Salud y de Servicios Sociales. Acepto esta decisión con tristeza y lo lamento”, indicó Obama.

El lunes, Daschle se disculpó por lo que consideró como “errores”, que le costaron 128.000 dólares en pagos de impuestos más 12.000 de intereses. Daschle es el segundo miembro del gobierno de Obama que renuncia antes de ser confirmado por el Senado.

El gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, ya renunció a asumir Comercio al ser investigado por su relación con una empresa, que respaldó su campaña electoral y que tuvo rentables contratos en su estado.

Por su parte, Killefer explicó en una carta dirigida a Obama que no quería que el hecho de no haber pagado impuestos laborales por sus empleados domésticos durante año y medio entorpeciera su trabajo, y argumentó que “podrían ser usados para crear… distracciones y demoras´´.

Pero éstos no son los únicos casos: el secretario del Tesoro, Tim Geithner, debió superar también una polémica por impuestos que dejó de pagar, pero fue finalmente ratificado en el cargo la semana pasada.

Obama trató de volver a colocar el foco sobre su enorme plan de estímulo que luego de haber sido aprobado en su primera versión por los demócratas en la Cámara de Representantes, es discutido ahora por el Senado, donde la oposición republicana lo rechaza alegando que prevé muchos gastos inútiles.

“Ahora tenemos que seguir adelante con nuestro plan para revitalizar la economía y devolverle el trabajo a la gente”, dijo en el comunicado Obama, quien tenía previstas entrevistas con las cinco principales cadenas televisivas estadounidenses. Con esta campaña, Obama busca ganar la simpatía para su plan de más de 880.000 millones de dólares, su principal arma para revertir la recesión en Estados Unidos.

El mandatario estaría abierto a hacer pequeñas modificaciones en el plan, pero desea que sea aprobado a la brevedad, concedió uno de sus asesores, David Axelrod. “Estados Unidos no puede esperar. Necesitamos revertir el deterioro económico y este paquete es esencial para lograrlo”, destacó Axelrod.

Los republicanos afirman que el paquete no contiene suficientes recortes impositivos, que juzgan vitales para estimular el gasto en la población, al tiempo que critican muchos de los gastos en infraestructura y apoyo a programas sociales.

Además, resisten una cláusula que apunta a asegurar que para los proyectos de infraestructura previstos en el plan se utilice sólo acero y hierro estadounidenses, medida proteccionista que ya desató preocupación en Canadá y Europa. Los republicanos, a pesar de ser minoría en el Senado tienen el poder de retrasar el paquete con largos debates, pero analistas estiman que no querrán aparecer como los causantes de un eventual fracaso legislativo.

En otra jugada, Obama nombró al senador republicano Judd Gregg como secretario de Comercio. Es el tercer republicano en formar parte del gabinete de Obama, lo que podría darle un impulso al gobierno ante la dura oposición de los legisladores republicanos.

 

TOM DASCHLE

Ex líder demócrata en el Senado con Bush. Renunció a asumir como secretario de Sanidad tras admitir que no declaró unos 128.000 dólares en impuestos en tres años por usar un coche y un chofer “regalo” de un multimillonario amigo demócrata. Liquidó sus deudas 6 días antes de su ratificación en el la Cámara Alta.

NANCY KILLEFER

Ejecutiva de 55 años de la firma consultora McKinsey & Co. Retiró su candidatura a ser la supervisora general del gobierno federal tras revelarse que durante un año y medio no pagó aportes laborales por su servicio doméstico.


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