Aumentó el tipo de crueldad en los femicidios

Eva Giberti dijo que un punto de quiebre fue el caso Wanda Taddei, quemada por su pareja. Afirmó que los jueces necesitan capacitación para aprender a tratar a las víctimas.



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La especialista coordina el programa “Las Víctimas contra las Violencias”.

VIOLENCIA DE GÉNERO

NEUQUÉN (AN).- La especialista en temas de género y coordinadora del programa “Las Víctimas contra las Violencias”, Eva Giberti, alertó que “hay un incremento del tipo de crueldad que los hombres están utilizando en el fenómeno de los femicidios”. En una semana donde un agresor en Cipolletti le grabó su nombre con un cuchillo a una joven, la profesional, que desde 2006 encabeza el dispositivo del ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, dijo que en los últimos cinco años apareció en Argentina “un tipo de crueldad donde el caso de Wanda Taddei sirvió como inspirador”.

“Antes mataban a la mujer a golpes o pegándole un tiro. Ahora las rocían con nafta y les tiran un encendedor encima. Esto es un tipo de muerte espantosa, porque si no muere, la mujer queda con la marca del agresor para toda la vida”, explicó. “Son escenas de una violencia aterrorizante y no me extrañaría que inspirara a otros”, planteó. La inspiración, distinta a la imitación, implica que los agresores “se dan ánimos” para repetir la maniobra, alentados también por una sensación de “impunidad” cuando los crímenes no son rápidamente condenados, explicó.

En 2013 fueron 295 los femicidios ocurridos en todo el país, y 1.236 los cometidos en los últimos cinco años, según los datos de La Casa del Encuentro. Respecto del total de casos de violencia familiar, Giberti sostuvo que hay un 38% que no denuncia por miedo y “son las que están en mayor riesgo”.

“No hay ninguna diferencia ni de región ni de clase. Pero cuando las distancias son grandes la mujer no puede llegar a hacer la denuncia y pareciera que hubiera menos casos”, detalló la profesional.

Dijo que los jueces necesitan ser capacitados para aprender a tratar con víctimas, que las universidades no preparan a profesionales para trabajar en el terreno y advirtió que “hay muchos policías agresores”. “La policía no es particularmente gentil para con la mujer porque se siente superior, en general, como todos los hombres, y además porque le han enseñado que ellos deben ser obedecidos”, indicó.

El programa que coordina Giberti junto a Jimena Navas -a cargo de la brigada móvil de violencia familiar y la línea 137- y Mariel Viladrich -del área legal- tiene como pilar la línea gratuita 137, atendida los 365 días del año. A ese número puede llamar la víctima, sus vecinos, el hospital o la misma policía, para solicitar el auxilio del equipo integrado por trabajadores sociales y psicólogas. “Tiene como filosofía y posición política el trabajo en terreno. Nosotros vamos a buscar a la víctima cualquiera sea la situación”, indicó Giberti. “Somos como los bomberos”, planteó.


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