Crímenes de Cárdenas y Carrasco: un caso histórico con final abierto

En un hecho inédito, la cúpula de la Policía rionegrina en el gobierno de Miguel Saiz fue condenada por un homicidio culposo provocado por su negligencia. Las apelaciones de las querellas y las defensas, por motivos bien diferentes, dejan las definiciones en estado latente. Por ahora, no hay detenidos.

07 dic 2018 - 07:23

Los familiares de Sergio Cárdenas y Nicolás “Nino” Carrasco soñaron varias veces con ver sentados en el banquillo de los acusados a las máximos responsables de la Policía y la seguridad de la provincia durante los violentos hechos del 17 de junio de 2010. Durante más de 8 años pensaron que ese momento nunca llegaría. Pero sucedió. El exsecretario de Seguridad y Justicia de la provincia Víctor Cufré, el exjefe de la Policía de Río Negro Jorge Villanova, y el extitular de la Unidad Regional Tercera Argentino Hermosa fueron juzgados y condenados a 4 años de prisión como coautores de los delitos de incumplimiento de los deberes de funcionario público, de homicidio culposo y lesiones culposas. Además, se les impuso 8 años de inhabilitación para ejercer cargos públicos y toda actividad que implique o suponga la dirección, uso o manejo de armas.

Cufré, Villanova y Hermosa fueron condenados por su negligencia en el ejercicio de sus funciones. Es la primera vez que la condena apunta a la cúpula de la pirámide policial.

Sin embargo, los familiares aseguraron que no hubo justicia. Y el abogado que defendió a los acusados, Sebastián Arrondo, opinó que en la sentencia de los jueces de la Cámara Criminal Primera, Marcelo Barrutia, Emilio Riat y Juan Lagomarsino “hay una valoración arbitraria y absurda de la prueba”.

Por eso, prepara por estos días el recurso de casación para que el Superior Tribunal de Justicia de la provincia revise el fallo que redactó Barrutia, el único juez con experiencia penal. Lagomarsino y Riat adhirieron a sus fundamentos. El primero es camarista laboral y el segundo civil.

Como el fallo no está firme, los imputados siguen en libertad.

Sólo en la fiscalía hubo expresiones de conformidad, porque la sentencia coincide con las penas que los fiscales Martín Lozada y Eduardo Fernández habían pedido en los alegatos. Los querellantes habían reclamado condenas más duras.

El fallo confirmó lo que la investigación fiscal durante 8 años no pudo esclarecer: el homicidio de Nino Carrasco quedó impune. El chico tenía 16 años cuando cayó herido de muerte tras recibir cuatro postas de plomo.

Por eso, la abogada Marina Schifrin, que representó en el juicio a los padres de Carrasco, sostuvo en el hall de tribunales, tras la lectura de la sentencia que se hizo el martes, que van a apelar.

Karina Riquelme, viuda de Cárdenas, dijo que aún no había hablado con sus abogados, Natalia Araya y Julieta Blanco. Pero apenas finalizó la lectura del fallo opinó que no hubo justicia.

Los jueces condenaron a los policías Víctor Darío Pil, Marcos Epuñan y Víctor Hugo Sobarzo a 4 años de prisión por la muerte de Cárdenas y 8 años de inhabilitación para ejercer cargos públicos y toda actividad que implique o suponga la dirección, uso o manejo de armas. La investigación no pudo identificar quién fue el autor del disparo que mató al esposo de Riquelme. Por eso, la condena a Pil, Sobarzo y Epuñan fue por el delito de homicidio en riña. Cárdenas tenía 29 años y dos hijos con Riquelme. Trabajaba en el hotel Llao Llao.

Una pericia clave

Los jueces valoraron sobre todo la pericia que hizo el experimentado doctor en Física Rodolfo Pregliasco. “Explicó cómo fueron relacionados estos tres acusados, por sus vestimentas, portación y uso de las escopetas policiales y coincidencia temporal con la caída de Cárdenas producto de haber recibido el proyectil que le causó la muerte”, indicaron. Sin embargo, Arrondo cuestiona esa conclusión. “Ninguno de los peritos que declararon identifica a estas personas como los autores del disparo, más aún, cuando hay un blanco intermedio por el rebote”, replicó el defensor. “Pregliasco nunca identifica al grupo agresor. Llega por conjeturas”, advirtió. Recordó que declararon peritos de la Policía Federal, de Prefectura que plantearon otra teoría.

El inicio del caos

Los hechos violentos del 17 de junio de 2010 se originaron tras el homicidio de Diego Bonefoi a manos del cabo de la Policía de Río Negro Sergio Colombil, que ocurrió esa madrugada. Colombil fue detenido casi de inmediato y a principios de junio de 2011 lo condenaron a 20 años de prisión por homicidio agravado.

El crimen de Diego, que tenía 15 años, en cercanías de la comisaría 28, que entonces funcionaba en el cruce de Onelli y Pablo Mange, en el corazón de los barrios 169, 170, 153 y 181 Viviendas, desató la furia de familias y amigos, que atacaron con piedras y hasta intentaron incendiar la unidad policial, según indicaron los jueces en el fallo.

Horas después el lugar fue un caos. Pregliasco determinó en la peritación, que elaboró a partir de cientos de fotografías y de imágenes de esa jornada, que “hay registrados por lo menos 363 disparos de armas largas dentro del lapso de dos horas” esa tarde del 17 de junio.

El tribunal les reprochó a Cufré, Villanova y Hermosa que se hayan ido de Bariloche esa violenta jornada hasta El Bolsón para una reunión, que podía haber sido reprogramada.

“Hermosa, Villanova y Cufré abordaron el conflicto con reiterada negligencia: primero, al abandonar la ciudad y perder la inmediatez y el control del operativo; después, al ordenar y consentir un operativo represivo absolutamente incompatible con un disturbio social como el suscitado”, indicaron los jueces.

Cárdenas murió casi de manera inmediata esa tarde, mientras que Carrasco lo hizo la madrugada del 18 de junio de 2010 en el quirófano del hospital Ramón Carrillo. Tenía cuatro postas de plomo.

“La ciudad tuvo suerte de que no hubo más muertos –afirmó el médico Leonardo Saccomanno– atento a las características de los proyectiles que se dispararon durante la fecha de los hechos”. Afirmó que todos los heridos por postas de plomo, salvo Nicolás Carrasco, se registraron a partir de las 17:30, consignaron los jueces en la sentencia.

Los jueces descartaron que entre los manifestantes haya habido tumberas como declararon varios policías.

Aún no está dicha la última palabra.

Justicia lenta
8 años
pasaron desde que Sergio Cárdenas y Nicolás “Nino” Carrasco fueron asesinados hasta que el caso llegó a juicio.
Condenados y absueltos

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