Bautismo real del nuevo diccionario

Panhispánico aclara las dudas del español en dos continentes.

SAN MILLAN DE LA COGOLLA, España, (AFP).- El nuevo Diccionario Panhispánico de Dudas nació ayer apadrinado por los príncipes de Asturias y a la espera de su presentación oficial en noviembre próximo durante el III Congreso de la Lengua que se celebrará en Argentina.

El heredero de la Corona española, el príncipe Felipe, y su esposa Letizia Ortiz, presidieron la sesión plenaria, en la que representantes de las 19 academias latinoamericanas más la española, la estadounidense y la filipina, aprobaron el nuevo diccionario.

El príncipe Felipe elogió el nuevo diccionario como un ejemplo de "excelencia, tesón y hermanamiento" entre el mundo hispanohablante al cerrar el acto, celebrado en el monasterio de Yuso, en San Millán de la Cogolla (norte), donde se escribieron las primeras palabras en castellano, por lo que es considerado cuna del idioma.

El nuevo Diccionario Panhispánico de Dudas es la culminación de cinco años de trabajo, durante los que se han reunido más de 7.000 entradas, la mitad procedentes de Latinoamérica, que resolverán algunas de las dudas más frecuentes entre los 400 millones de hispanohablantes.

Los españoles "somos sólo un 10% de los hablantes de nuestra lengua, por lo que hay que aceptar que el idioma ya no se hace aquí sino al otro lado del Atlántico", señaló el académico Luis María Ansón.

Cuestiones como la acentuación de las palabras o el uso de mayúsculas, entre otras, son resueltas por este diccionario, que aborda también los extranjerismos, de manera que "españoliza" algunos ya muy extendidos como campin por camping, o respeta otros que no tienen equivalentes como puede ser el caso de la palabra jazz.

"Por primera vez se ha logrado un diccionario que dé una respuesta consensuada línea a línea" por todas las academias, afirmó el director de la Real Academia Española de la Lengua (RAE), Víctor García de la Concha, antes del acto, en el segundo día de la reunión de tres jornadas de las academias.

Este trabajo tuvo su origen en las preguntas que diariamente reciben las academias -sólo la RAE acumula 50.000 consultas al año-. El texto es el símbolo "sin rodeos de una nueva política de las Academias, una política que camina hacia una lingüística panhispánica, la unión de ambos lados del Atlántico para hacer más fuerte al castellano", según De la Concha.

A pesar de la extendida idea de las grandes diferencias entre el español de España y el de Latinoamérica, lo cierto es que el 80% del acervo es común y sólo hay un 20% de diferencias. "El diccionario no quiere uniformidad en el uso de la lengua, pero sí homogeneidad en el uso de neologismos y extranjerismos", señaló el académico Juan Luis Cebrián. El nuevo diccionario tendrá su versión impresa hacia mayo de 2005, aunque antes será presentado oficialmente en el III Congreso Internacional de la Lengua Española, que se celebrará en la ciudad argentina de Rosario del 17 al 20 de noviembre.

Los interesados pueden, desde ahora, consultar un avance del texto en www.rae.es.


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