Benítez, a punto de repetir en Cutral Co

El 35,9% apoya al aliancista y el 26% al emepenista José Sapag.

Por Redacción

NEUQUEN .- Eduardo Tomás Benítez, el radical que llegó a la intendencia de Cutral Co luego de las puebladas, tiene la posibilidad de repetir después del domingo próximo. El 36 por ciento del electorado apoya su candidatura y le lleva diez puntos a José Sapag, el candidato del partido provincial.

Dos datos de la capital se repiten en la ciudad petrolera: la proporción de indecisos es muy alta -28 por ciento- y el Partido Justicialista juega un papel poco significativo. Sólo un 9,9 por ciento de los empadronados consultados por Demoskopía centró su intención de voto en su candidata, la actual diputada provincial María Aurora Costas.

Los indecisos, por lo menos teóricamente, están en condiciones de cambiar el panorama electoral, de acuerdo con el informe, aunque se considera poco probable que emparejen la diferencia de 10 puntos de ventaja que le lleva Benítez frente a su competidor.

Sapag es un candidato con mayor preferencia femenina -29 por ciento- que masculina -23 por ciento-. Se diferencia en este segmento de Benítez, que es más el candidato de los varones -39 por ciento- que de las mujeres -33 por ciento-.

El radical aliancista tiene caudal electoral especial en los diferentes grupos de edad: el 54 por ciento de los jóvenes entre 18 y 24 años respalda su candidatura, al igual que el 48 por ciento de los mayores de 55 años.

En los grupos de edad media la intención de voto se reduce a un 23 por ciento. Estos datos de atracción a los grupos etarios extremos no resulta común. Su competidor, José Sapag, lo supera en los grupos de edad de 25 a 54 años.

Como Neuquén, el candidato de la Alianza tiene mayor repercusión en los niveles educativos altos cuyo nivel de ingresos es bajo.

En cambio, el candidato del MPN recibe mayor adhesión entre las personas con un nivel educativo más bajo, pero que en Cutral Co, coinciden con una franja media de ingresos, ya que los medio-altos y altos en esa ciudad son casi inexistentes.

Como Horacio Quiroga, su par capitalino, Benítez tiene un caudal electoral cautivo casi con exclusividad en el círculo de los adherentes de la Alianza: en la UCR lo votaría el 52 por ciento mientras que en el Frepaso tiene un punto más de preferencia, y sólo para un 7,1 por ciento de los simpatizantes del PJ es el candidato preferido.

Sapag, el aspirante del MPN, es preferido por un 33 por ciento de los simpatizantes del PJ, pero logra también la atención de un 25 por ciento de los adherentes de la UCR y de un 16 por ciento del Frepaso.

María Aurora Costas se diferencia de Rubén Roussillón: está más favorecida por las preferencias de los simpatizantes del PJ que el candidato de ese partido en esta capital.

La candidata logra por lo menos un 34 por ciento de adhesión de justicialistas, pero enfrenta también el problema que un número mayor de sus potenciales electores «se muda» al MPN.

El segundo problema para Costas es que afuera del PJ no encuentra apoyo. Para la población parece ser más la representante de un partido político que de sus intereses.

La competencia entre ella y Sapag por el caudal electoral de PJ pone parte de los tradicionales votantes del PJ en una situación incómoda lo que se manifiesta en el hecho que, muy sobre el promedio de indecisos, un 36 por ciento de ese segmento electoral no sabe aún por quién votar. Ese «conflicto de conciencia» puede incidir en las oportunidades de Benítez.

Pese a que Benítez recibe la intención favorable de los votantes cutralquenses, la administración municipal no es considerada como «muy eficiente».

El actual intendente y su socio frepasista Ramón Rioseco hicieron el primer intento de la Alianza en la provincia, luego de que dos puebladas se llevaran al intendente Daniel Martinasso.

Al contrario de lo ocurrido en Chos Malal, donde el intendente radical Osvaldo Forsetti no pudo cogobernar con el Frepaso, Benítez logró la cogestión entre ambas fuerzas, con un clima social pleno de turbulencias, donde el temor a la supresión de los subsidios preocupa a casi el 70 por ciento de los habitantes de la ciudad.