Boca continúa padeciendo de una falta de agresividad

No supo liquidar a Chacarita y resignó una gran oportunidad.



BUENOS AIRES(DyN).- A una semana del clásico máximo, Boca sigue sin la agresividad necesaria para definir y por eso le empató Chacarita Juniors 1-1 un partido desarrollado en el Nuevo Gasómetro que fue dos veces interrumpido durante el primer tiempo por incidentes en la tribuna local.

Boca jugó un poco mejor que contra Gimnasia y San Lorenzo, pero dejó escapar la victoria y el golazo de Leonardo Mas tornó insuficiente la ventaja que sacó Christian Giménez en el accidentado primer período.

El equipo de Tabárez venía de vencer al Emelec en Guayaquil por la Libertadores, pero tanto en esa competencia como en este Clausura se nota que lo limita su déficit ofensivo.

El ritmo del primer tiempo fue bastante lento, pero hubo espacios disponibles para los dos equipos. Se trató de jugar la pelota con seguridad, pero el problema consistió en que faltó profundidad.

Chacarita tuvo su oportunidad a los 4 minutos porque Carlos Moreno se ocupó de un córner desde la derecha, Iván Furios se anticipó en el poste más próximo al ejecutor y Battaglia despejó cuando Bustos Montoya estaba por convertir.

Boca contestó a los 8 con una escapada de Giménez por la izquierda, pero el “Chelo” Delgado fue el destinatario del centro y su remate fue hacia las manos de Docabo. Hubo también un gol correctamente anulado a Delgado, ya que el delantero se llevó el balón acomodándolo con su brazo derecho.

Después de la segunda interrupción del cotejo, Boca se afirmó y sacó una ventaja en el juego. De nuevo se destacó Diego Crosa en el fondo y fue efectivo el ida y vuelta de Giménez por la izquierda. Además, apareció Riquelme, quien tenía libertadores para moverse.

Antes del gol de Boca fue Riquelme quien estuvo a punto de batir a Docabo, pero su envío desde fuera del área grande pegó en el poste izquierdo dos veces, antes y después del rebote en la espalda del arquero.

La conquista de Giménez se produjo a los 29, cuando cabeceó abajo y a la izquierda de Docabo, favorecido el chaqueño por el espacio que le dejó el grandote Bracamonte y por la falta de convicción con que lo siguió Moreno.

En la segunda parte Boca controlaba la situación con relativa comodidad y hasta tuvo la ocasión de aumentar porque Delgado mandó el centro desde la izquierda y Riquelme le pegó al balón demasiado recto, justo donde estaba Docabo.

Pasados los 20 minutos el local tomó mayor contacto con la pelota, pero persistía el inconveniente cuando debía procurar la manera de llegar hasta la zona de Abbondancieri. Jorge Quinteros casi iguala, porque se le escapó a Clemente Rodríguez, pero se apuró y facilitó la atajada del “Pato”

Leonardo Mas entró y aportó la solución, porque lo vio adelantado al guardavalla y le entró al balón con la precisión requerida.

Tabárez, preocupado en el banco, recurrió al creativo Walter Gaitán para reemplazar al equilibrado Battaglia, pero Boca una vez más obtuvo menos de lo que pretende. Y eso es para inquietarse, con Ríver a la vista.

Lo que nunca para: la violencia

Por violentos incidentes entre la barrabrava de Chacarita y la Policía se interrumpió ayer dos veces y por un total de 20 minutos el partido.

La primera interrupción fue la mas grave y comenzó a los 10 minutos cuando la Policía pretendió impedir que la hinchada de Chacarita ingresara con banderas de las grandes a la cabecera que tenía asignada, la que habitualmente ocupa la parcialidad de San Lorenzo. El choque fue fuerte y hubo algunos heridos. El árbitro Madorrán esperó a que los aficionados empezaran a calmarse y fue partidario de reanudar el juego “así la gente se distrae. Yo quiero empezar porque veo que la gente está más tranquila, pero quiero que me lo diga la Policía”, repetía Madorrán. Ni bien recibió la conformidad de las autoridades policiales el árbitro volvió a poner en marcha el juego, 13 minutos después de haberlo detenido. Apenas 2 minutos rodó la pelota con normalidad, porque volaron proyectiles contra los fotógrafos y hubo que recurrir a la segunda pausa en búsqueda de soluciones. Hubo una advertencia de Madorrán para los capitanes de los equipos. Algo así como “una piedra más y nos vamos para el vestuario” y se puso fin a la segunda demora, que tuvo una extensión de 6 minutos. (DyN)

Merecido castigo a la carencia de audacia

Lanús y Estudiantes, ambos preocupados por sumar puntos para escapar del descenso, entregaron un partido discreto que terminó igualado en un tanto, porque ninguno de los dos tuvo audacia para buscar la victoria.

El local pretendió llevarse por delante a su rival con un juego desordenado y la visita apostó a la especulación para mantener la ventaja que había conseguido en el primer tiempo.

Estudiantes ganaba con un tanto de palomita que convirtió Ernesto Farías a los 13 minutos de juego, pero Lanús lo empató con un gol de Gonzalo Belloso a los 16″ de la segunda parte.

El local, presionado por esa condición, asumió el protagonismo del partido, pero sufrió un duro golpe en la primera carga rival y quedó en desventaja. Estudiantes se replegó, achicó los espacios hacia su arco y dejó en evidencia las complicaciones del conjunto “granate” para generar juego. La falta de un conductor definido obligó a Lanús a excederse en pelotazos para sus atacantes, hasta que el ingreso del juvenil Cristian Fabiani le aportó algunas variantes ofensivas.

El equipo de Aimar, quien recibió reprobaciones del público, logró asociarse y llegó al empate con una definición de Belloso, quien capturó un rebote proveniente del palo derecho de Tauber, tras un fuerte disparo de Mannara. Más tarde, Lanús dispuso de una ocasión para ganarlo pero Ariel López -de baja performance- la dilapidó y tuvo que resignarse al empate, frente a un equipo que mucho tiempo antes se había aferrado a él. (Télam).

Huracán sopla con perfil bajo

Huracán consiguió tres valiosos puntos en su lucha por evitar la zona de promoción, al superar a Rosario Central en el “Gigante de Arroyito” por 2 a 0, triunfo que le permitió además situarse en posición expectante con 9 unidades.

Dentro de un primer tiempo mal jugado y sumamente parejo, en momentos en que el defensor uruguayo de Rosario Central Ricardo Canals había salido de la cancha por un corte en la frente, Huracán estuvo muy cerca de convertir.

A los 23″, Daniel Montenegro habilitó a Julio González, quien desde la derecha envió un centro cruzado que fue conectado de tijera por Godoy y el balón pegó en el travesaño.

Cuatro minutos después, Central respondió a través de una pared entre Luciano Figueroa y Luciano De Bruno: el delantero quedó mano a mano con Martín Ríos, quien tapó el zurdazo y la pelota se fue cerca del palo izquierdo.

El local tuvo en Ferrari a su jugador más incisivo -a los 43″ exigió a Ríos, quien sacó el balón por arriba-, mientras que el equipo de Miguel Brindisi sólo inquietó mediante jugadas con pelota detenida.

En el segundo tiempo, Huracán construyó la importante victoria a partir del talento de Montenegro, su máxima figura: habilitó a Godoy, quien abrió la cuenta con un derechazo al primer palo, y luego definió el encuentro con un tiro junto al poste izquierdo, luego de una asistencia de Ramón Antonio Ortiz. (Télam).


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