Boca estaba liquidado, pero sigue vivo

Le ganó Chacarita y revivió con el empate de Ríver.





Boca Juniors vivió ayer una tarde “de locos” cuando primero perdió ante Chacarita Juniors por 2 a 1 y vio cómo se le esfumaba la chance de lograr el torneo Apertura, pero dos horas después gozó con el empate de Ríver Plate y mantuvo inmejorables chances para otro festejo.

Boca sufrió la marcha “funebrera” en la cancha de Vélez y todo era tristeza porque a los pocos minutos del final del partido Ríver ganaba 1 a 0 y quedaba como único puntero a una fecha del final.

Pero Huracán pudo empatar en el ‘Monumental’ y cuando quedan sólo 90 minutos para finalizar el campeonato Boca se mantiene con un punto de ventaja en la tabla de posiciones y sólo depende de un triunfo ante Estudiantes en la ‘Bombonera’ para dar la vuelta olímpica.

El partido, que tuvo un marco de polémicas y discusiones dirigenciales durante la semana, fue emocionante hasta el final, contó con la presencia de un público lleno de fervor que puso color a un partido que respondió a las expectativas.

El comienzo del partido mostró a Chacarita con un esquema defensivo con cinco jugadores y Diego Rivero cerca de Riquelme para marcarlo en forma personal.

Desde ese planteo Boca fue el que salió al ataque y por medio de Delgado tuvo las mejores llegadas. En la izquierda del mediocampo el peruano Pereda y Riquelme alternaron buenas jugadas en la etapa inicial.

Pero la primera llegada de gol fue de Chacarita, que de contragolpe llegó con un centro de Daniel Fernández que Carrario tocó por sobre el travesaño.

A los seis minutos respondió Boca con una buena combinación que Pereda no definió tras un pase de Riquelme, y un minuto después Delgado cedió a Palermo y el tiro del goleador fue enviado al córner por Vivaldo con un manotazo.

Boca dominó el balón y el campo, Fernández estuvo activo pero le faltó la jugada final. A los 23, Delgado dejó solo a Riquelme y la demora que tuvo el volante permitió la recuperación de Gamboa para evitar el gol.

Palermo recibió dos fuertes infracciones y desde los veinte minutos hasta el final de la etapa deambuló por la cancha, lesionado y sin influir en las jugadas de ataque.

A los 36 minutos Ibarra disparó desviado cerca del arco y Delgado falló en el último tiro en la jugada siguiente.

Boca se retiró al descanso con Palermo, Riquelme e Ibarra lesionados, y cuando volvió al césped sufrió la peor noticia a los dos minutos.

Córner desde la izquierda, la defensa no salta, Córdoba no sale a cortar el centro y la pelota le queda a Carrario, que aprovecha todo y la toca junto al palo derecho a los 45 segundos.

El desconcierto y el nerviosismo se apoderó de Boca y de Delgado, quien luego de sufrir una infracción le protestó al juez de línea y el árbitro Brazenas lo expulsó a los siete minutos.

Todavía sin reponerse, el equipo dirigido por Bianchi sufrió un error de Marchant en un pase a Serna y la pelota le quedó a Carlos Moreno, quien de derecha convirtió un golazo desde afuera del área que superó la estirada de Córdoba.

Todo a pedir de Ríver, que en el ‘Monumental’ aguardaba el partido ante Huracán para aprovechar la derrota 2-0 y tomar la punta.

En Liniers, Rivero, Rosada y Moreno se adueñaron del mediocampo y frente al coraje solitario de Serna y el empuje de Bermúdez.

El capitán colombiano conectó de cabeza un centro enviado por Riquelme y descontó ante el silencio de la tribuna “xeneize”, sorprendida por la tarde más negra de los últimos tiempos.

Y desde allí hasta el final Boca revivió y fue con todo hacia el arco defendido por Vivaldo, que falló en los tantos centros enviados por Riquelme y por Adrián Guillermo, que volvió a la primera después de dos años de lesiones en reemplazo de Marchant.

Funcionó la seguridad

Un total de siete hinchas, uno de ellos con una arma punzante, fueron detenidos minutos antes de comenzar el partido en cancha de Vélez Sársfield entre Chacarita Juniors y Boca Juniors, según informó el comisario Jorge Capece, a cargo de la seccional 44 y jefe del operativo.

Los incidentes se registraron cuando un grupo de simpatizantes de Chacarita quisieron ingresar portando banderas de medidas más grandes que las permitidas, pero como quisieron forzar la entrada fueron dispersados por personal policial que disparó balas de gomas.

También quiso entrar otro grupo de simpatizantes del equipo de San Martín portando una bandera con los colores de Boca, pero el comisario Capece dijo que “esa bandera no incita a la violencia porque son los colores del club San Martín. Es que ellos siempre atacan a los más débiles, porue los de Boca tenían banderas más largas y no les dijeron nunca nada. Es increible lo que pasa con la policía”.

Como resultado de esos incidentes hubo 7 detenidos, incluidos hinchas de Boca, 6 por averiguación de antecedentes y un menor con un arma punzante y fue derivado al juzgado de menores.

Battaglia ahora está más tranquilo

Más tranquilo que el miércoles, cuando se lesionó en el partido ante Independiente, Sebastián Battaglia dijo ayer que la “calma” y la “paciencia” serán las armas que utilizará para encarar la recuperación que tiene por delante, tras sufrir la rotura de ligamentos en la rodilla derecha.

“Hay que tomárselo con calma y tener paciencia porque este tipo de lesiones necesitan tranquilidad”, dijo el mediocampista de Boca Juniors, de 20 años y oriundo de Santa Fe.

Battaglia sufrió el miércoles la rotura de los ligamentos cruzados de la rodilla derecha durante el primer tiempo del partido que Boca perdió por 3 a 0 ante Independiente.

“Lo que saco de positivo es que me ha tocado vivir esto en una etapa donde culmina el torneo, por suerte no pasó antes y pude participar de la Copa Intercontinental”, dijo a radio Rivadavia.

El mediocampista, que será operado el martes por el médico del plantel Jorge Batista, admitió que en los días posteriores a la lesión no pudo evitar “tener bronca”, una sensación que dejó de lado con el correr de los días.

“No puedo evitar tener bronca. Ahora se me pasó un poco y estoy intentando asumirlo de la mejor manera acostumbrado a la lesión y a la idea de esperar tantos meses”, explicó.

Battaglia sufrió la misma lesión que su compañero Martín Palermo, que seis meses después volvió al fútbol.

Cristian Díaz en la mira

El joven volante de Unión, Cristian Rios, será vendido a Boca Juniors al finalizar este campeonato en 1.000.000 de dólares.

Ríos, quien tiene 20 años, pasará al equipo de Carlos Bianchi a cambio de 1.000.000 de dólares, más el 25 por ciento del pase de Fernando Ortiz -actualmente está a préstamo en el club santafesino-.

Además en el caso de una futura venta al exterior le corresponderá a Unión el 25 por ciento de dicha venta.


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