Boca se entrenó bajo un gran clima posclásico



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Testigo privilegiado: Carlos Bianchi observa un rato de fútbol en la práctica.

Gentileza

Tras el triunfo en el Monumental ante River (1-0), el domingo pasado, ayer el plantel de Boca volvió a las prácticas con una buena noticia: Juan Román Riquelme se movió con normalidad y podría estar ante Rosario Central. Luego de la noticia del desgarro de Fernando Gago, el mundo Boca recibió una buena noticia de cara a la continuidad del torneo Inicial y podría contar con el 10 y capitán. Otro que pudo entrenarse normalmente fue el lateral derecho Alan Aguirre, quien se hizo estudios por un virus (cuando se suponía que tenía el mismo que dejó fuera del clásico a Pablo Ledesma, por fiebre y la garganta algo inflamada) y se confirmó que no tenía nada. Por su parte, Cristian Erbes –recuperado de un desgarro– trabajó en el gimnasio y en kinesiología, al igual Fernando Gago, quien terminó el domingo con un desgarro de cinco milímetros en el rector anterior derecho. En la cancha, los suplentes hicieron fútbol en espacios reducidos mientras que, en otro sector, el defensor Ribair Rodríguez hizo ejercicios específicos en su rehabilitación (también de un desgarro). Por su parte, Jesús Méndez habló, tras el triunfo sobre River : “Mis ganas de volver a Boca eran por una revancha. Las cosas no habían salido bien antes, así que hoy disfruto de este presente porque gracias a Dios estoy jugando. Quería demostrar”, explicó el volante, que contra River se vistió de lateral derecho. Mientras Boca se ilusiona con hilvanar su tercer triunfo consecutivo, un grupo de hinchas colgó una pancarta en las inmediaciones del estadio en agradecimiento a los jugadores y al cuerpo técnico: “Gracias por otro silencio atroz”, decía.


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