Brasil cancelará toda su deuda con el FMI
Le pagará al organismo u$s 15.500 millones.
BRASILIA.- Brasil decidió cancelar a fin de mes la totalidad de su deuda con el FMI, de 15.500 millones de dólares que tenían vencimientos programados en 2006 y 2007, enviando una señal de estabilidad, en momentos en que la política económica es criticada desde dentro mismo del gobierno.
De esta manera la administración de Lula también se diferencia de la su par argentino Néstor Kirchner, que sólo se ha concentrado en la crítica a los organismos internacionales.
La deuda de Brasil con el organismo había alcanzado su máximo nivel en noviembre de 2003, cuando llegó a 33.700 millones de dólares.
El Ministerio de Hacienda indicó que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva tomó esa decisión, sugerida por el ministro Antonio Palocci y el presidente del Banco Central, Henrique Meirelles, artífices de la política monetaria actual.
La nota indica que la medida fue posibilitada por la buena situación de las cuentas externas del país, que ostenta un excedente comercial récord (superior a los 40.000 millones de dólares) en 2005 y un superávit de cuenta corriente que debe situarse por segundo año consecutivo en torno a 2% del PBI.
Palocci dijo que el adelanto saldrá de las reservas internacionales del país, que ayer alcanzaron USD 67.062 millones. A fines de 2004, estaban en USD 52.900 millones, pero casi la mitad (25.321 millones) correspondía a préstamos del Fondo Monetario Internacional (FMI).
El ministro dijo que al anticipar los futuros desembolsos, Brasil ahorrará unos 900 millones de dólares.
Brasil firmó desde 1998 varios acuerdos y reestructuraciones de acuerdos con el FMI.
En 2002 recibió un paquete stand-by (sujeto a condiciones) de 30.000 millones de dólares, el mayor jamás otorgado por el Fondo. Ese paquete fue dispuesto para enfrentar las turbulencias y la ola especulativa provocada por el temor de la llegada al poder de Lula, un ex sindicalista de izquierda. Ese acuerdo fu prolongado en diciembre de 2003 hasta alcanzar un valor total de 42.100 millones, aunque Brasil, para demostrar su recuperación, sólo retiró 26.450 millones del total, dejando el resto a disposición como un recurso «preventivo» para paliar eventuales crisis.
El director general del FMI, Rodrigo Rato, dijo que la medida refleja «la creciente fortaleza de la posición externa de Brasil», con una política económica que permitió «la consolidación de la confianza del mercado (…) y una mejora en el perfil de la deuda interna y externa».
La deuda pública brasileña (interna y externa) totalizaba en octubre 979.114 millones de reales (432.000 millones de dólares, al cambio de ayer), equivalentes al 51,1% del PIB. A fines de 2003, la deuda equivalía al 57,2% del PIB, y bajó a 51,7% a fines de 2004.
El director del Banco Central, Henrique Meirelles, festejó a lo grande: «el adelanto del pago al FMI representa un momento histórico para el país y refleja la mejora significativa de los fundamentos macroeconómicos como consecuencia de las decisiones de política económica tomadas por el gobierno», afirmó. Esas loas se inscriben en un marco de críticas contra los férreos ajustes aplicados por el equipo económico de Lula, que implican lograr un superávit fiscal primario de 4,25% del PIB, y por las siderales tasas de interés aplicadas para controlar la inflación.
Las críticas vienen de sectores industriales, pero también desde dentro del gobierno y del oficialista Partido de los Trabajadores (PT, izquierda), y obligaron a Lula a respaldar en varia ocasiones a Palocci y a garantizar que no habrá cambios de fondo en 2006, un año electoral.
Para Roberto Padovani, director de la consultora Tendencias, el gobierno tomó una «decisión correcta», porque el nivel de reservas es «muy superior al necesario». También es una «decisión oportuna», porque Brasil tiene «una estrategia a medio plazo de aprovechar la liquidez internacional para cancelar los restos (bonos) de la moratoria de 1987 o para dejar de ser asociado a momentos de inestabilidad macroeconómica», dijo Padovani.
El comunicado del Ministerio de Hacienda señala que «el pago anticipado al FMI no altera la buena relación de Brasil con la institución». (AFP/AP)
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