Bush aprobó la tortura porque “salva vidas”

Dijo que la guerra de Irak hizo su país “más seguro”.

#

El ex presidente republicano repasó con poca autocrítica los principales hitos de su gestión en la Casa Blanca.

AP

WASHINGTON (DPA/AFP/ Télam).- Durante su mandato Estados Unidos sufrió el peor ataque terrorista de su historia, la mayor crisis financiera en décadas y una terrible catástrofe natural. El inicio de dos guerras y la autorización de la tortura marcaron a fuego su presidencia.

Dos años después de dejar la Casa Blanca, el propio George W. Bush hizo el balance de esos años: en sus memorias, que llegaron ayer a las librerías en Estados Unidos, y en su primera entrevista como ex presidente, Bush admitió algunos errores, pero en general defendió sus medidas más polémicas.

“Cuando recuerdo esos pensamientos más de siete años después de que las tropas estadounidenses liberaran Irak, estoy convencido de que derrocar a Saddam (Hussein) fue una buena decisión”, escribe el ex presidente en “Decision Points” .

En una entrevista donde presentó sus memorias, el ex mandatario no dudó en abordar la autorización que dio a sus soldados para que utilicen métodos de tortura para conseguir información y lo justificó de un modo particular. “No hay duda de que el procedimiento (la tortura) era duro, pero expertos médicos aseguraron a la CIA que no producía daños permanentes ”, aseguró Bush.

El ex presidente consideró también que “usar esas técnicas ayudó a salvar vidas”. Específicamente, los métodos utilizados eran el “submarino seco” –se tapa la cabeza del detenido con una bolsa de plástico hasta producirle ahogamiento– y el “submarino mojado”, por el cual se le sumerge la cabeza en agua hasta producir el mismo efecto.

Luego del 11S, la Casa Blanca profundizó su operativo mundial para detener a “sospechosos de terrorismo” y tuvo a la cárcel de Guantánamo, Cuba, como un centro de detención por fuera del sistema legal.

En sus memorias, el ex presidente reconoce haber ordenado que se utilizara esa “simulación de ahogamiento” con el cerebro de los atentados del 11 de setiembre, Jaled Cheij Mohammed.

Fue “difícil de desmoronarlo”, agrega Bush. “Pero cuando lo hizo, nos reveló muchas cosas”, en particular un proyecto de atentado con ántrax contra blancos estadounidenses. Los otros detenidos sometidos a “técnicas intensas de interrogatorio” de la CIA permitieron frustrar atentados contra embajadas y bases norteamericanas en el extranjero, así como contra el aeropuerto de Heathrow y en Londres, afirma.

El ex presidente asegura, sin embargo, que “nadie estuvo tan descorazonado y furioso como yo cuando no se encontraron las armas de destrucción masiva” en Irak, con las que su administración pretendió justificar la guerra.

En una entrevista con la cadena NBC Bush, quien se mantuvo casi en silencio tras su partida de la Casa Blanca, indicó que no pretendía pedir perdón a los estadounidenses por haber emprendido la guerra en Irak. “Pedir perdón significaría que esa decisión fue mala”, dijo.


Comentarios


Bush aprobó la tortura porque “salva vidas”