Bush respaldó a Rumsfeld frente a la crisis con Irán

Los reveses en Irak dejaron mal parado al jefe de Defensa.

WASHINGTON (Télam/ AFP).- El secretario de Defensa de los Estados Unidos, Donald Rumsfeld ha sido estos días blanco de duras críticas por parte de militares retirados por su rol en guerra contra Irak, sin embargo, el presidente George W. Bush le dio ayer un fuerte respaldo al sostener que "reitero mi apoyo a su liderazgo".

Desde hace varios días militares retirados estadounidenses que participaron de la guerra contra Irak, han realizado críticas a la gestión de Rumsfeld frente a la estratégica secretaría.

Estas se producen justo al mismo tiempo que la administración Bush ha comenzado a presionar a ONU para conseguir el aval a un posible ataque militar a Irán. De hecho, ayer la Casa Blanca informó que está eligiendo entre varias sanciones para que la ONU aplique contra Irán en el marco de su controversia por el programa nuclear iraní, incluyendo congelamiento de activos y restricciones de viaje a sus funcionarios .

El departamento de Estado dijo que este martes Estados Unidos tendrá un encuentro en Moscú con aliados europeos, Canadá, Rusia, China y Japón para discutir medidas contra Irán si éste sigue intentando construir armas nucleares. "Estos encuentros buscan comenzar a acordar decisiones (...) sobre los próximos pasos diplomáticos, las acciones concretas que el Consejo de Seguridad y la ONU pueden tomar para aumentar la presión contra el régimen iraní", aseguró el portavoz Sean McCormack.

Ante la situación prebélica contra Irán, el rol y la continuidad de Rumsfeld se vuelve crítico, es por ello que el presidente norteamericano dio ayer a conocer un comunicado donde reitera su respaldo al funcionario donde aseguró que "el liderazgo enérgico y estable del secretario Rumsfeld es exactamente lo que necesitamos en este periodo crítico". El apoyo surgió en medio una andanada de críticas realizadas por seis generales retirados que reclamaron la renuncia de Rumsfeld en protesta por su gestión en la guerra de Irak, cuyas bajas civiles y militares continúan creciendo.

Por caso, el general de división retirado Charles Swannack, que comandó la 82 División Aerotransportada en Irak se quejó ante la CNN. Allí dijo que "necesitamos un nuevo secretario de Defensa porque el secretario Rumsfeld tiene una carga muy pesada' y aseguró que los militares sólo ascienden en función del favor de Rumsfeld.

Poco antes, el ex general John Batiste ex comandante de la primera división de infantería en Irak, también lanzó dardos contra Rumsfeld al sostener que "cuando se toman decisiones sin tener en cuenta sólidas recomendaciones militares, sólidas decisiones militares, sólida planificación, estamos destinados a cometer errores".

Los millones del 'vice'

El vicepresidente estadounidense Dick Cheney y su esposa ganaron 8,82 millones de dólares el año pasado, muchísimo más que el presidente George W. Bush y la suya, dijo la Casa Blanca ayer.

Sin embargo los Cheney donaron para caridad 6,9 millones de dólares, lo que dejó su ingreso neto en 1,96 millones de dólares, y lo que a su vez significa que obtendrán una devolución de impuestos de 1,9 millones.

Por su parte Bush, y su esposa Laura reportaron un ingreso neto, restando las donaciones caritativas y otras deducciones, de 618.694 dólares en 2005, de los cuales 400.000 provienen del salario de Bush en la Casa Blanca. (AFP)

ANALISIS: La Casa Blanca se decidió por la "mano dura"

Estados Unidos pierde la paciencia en la disputa nuclear con Irán. La secretaria de Estado norteamericana Condoleezza Rice no quiere seguir aceptando la táctica de la cúpula de Teherán. Por primera vez la diplomática jefe norteamericana no sólo amenazó con consecuencias, sino que dio a conocer la dirección exacta del rumbo a seguir.

Si fuera por voluntad de la administración Bush, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (ONU) declararía a Irán como amenaza para la paz mundial. Según el capítulo VII de la Carta de la ONU podría aumentarse gradualmente la presión sobre la cúpula iraní.

Como en el caso anterior de Libia, podrían decretarse limitaciones en el transporte aéreo o una suspensión parcial de las relaciones económicas. Una prohibición de viaje general para determinados funcionarios de gobierno también es una posibilidad. Si las medidas pacíficas no funcionan, el Consejo de Seguridad puede decidir una acción militar para asegurar la paz mundial.

La pregunta es sólo si las otras potencias con poder de veto en el Consejo de Seguridad y la mayoría de los miembros también lo ven así, o si al final Rice quedará sola con su amenaza. "Incluso aunque los europeos, rusos y chinos hayan rechazado el último paso iraní, no hay ninguna señal de consenso respecto a qué hacer", concluye el "Washington Post". Las pocas alternativas atractivas van desde "mala hasta insuficiente", señala respecto al dilema Ray Takeyh del renombrado "Council on Foreign Relations". A una conclusión parecida llega el área de investigaciones del Congreso norteamericano.

Las opciones son presentadas en un nuevo informe para representantes y senadores. El gobierno se opone a conversaciones directas con la cúpula de Teherán, mientras las posibilidades de un cambio de régimen en Irán, deseado por la Casa Blanca, son puestas en duda por muchos porque los grupos opositores son demasiado débiles, se indica. "Una acción militar sin compromiso para derrocar al régimen iraní al parecer no es considerada por el gobierno", se agrega. Los autores apuntan a las fallidas esperanzas mantenidas antes de la invasión de Irak y afirman que los iraníes recibirían a las tropas norteamericanas con gran hostilidad. Por eso, se cree que antes de un ataque militar es necesario agotar las posibilidades de la diplomacia y las sanciones.

Una cosa es segura: evidentemente las amenazas de Rice no surtieron efecto, ni en la cúpula iraní ni en el "establishment" religioso.


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