Caló y el gobierno, una reunión sin resultados

El gremialista oficialista sólo habría logrado que se convoque al Consejo del Salario, pero no hubo ninguna promesa sobre el incremento del piso mínimo para pagar Ganancias.



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El líder de la CGT cercana al gobierno se retiró sin hacer declaraciones. Foto DyN.

EL PAÍS

El Gobierno nacional recibió ayer a la CGT oficialista, en medio de la fuerte advertencia del sindicalismo de iniciar protestas si no se modifica el Impuesto a las Ganancias, pero se mantuvo el silencio sobre el resultado de la reunión que se desarrolló en la Casa Rosada.

Durante alrededor de una hora y media, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, acompañado por el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, estuvieron reunidos con los principales dirigentes de la CGT Balcarce liderados por Antonio Caló.

El reclamo gremial gira sobre un mismo eje: la quita en el salario del trabajador por el Impuesto a las Ganancias.

En este marco, los sindicalistas llegaron a la Rosada con el pedido puntual de elevar el mínimo no imponible, actualmente fijado en 15.000 pesos, y exceptuar al medio aguinaldo del Impuesto.

Varios dirigentes de la central obrera cercana a la Casa Rosada advirtieron en las últimas horas que “Caló tiene 10 días para informar sobre el resultado” de su gestión ante el gobierno “y si la respuesta no es satisfactoria se van endurecer las relaciones”, dijeron.

Preocupado por las advertencias de medidas de fuerza, el gobierno convocó también a otra central obrera que le es fiel: la CTA de Hugo Yasky será recibida por Capitanich mañana, tras el anuncio de un paro para el 4 de agosto.

En el marco del silencio oficial y la parquedad del metalúrgico y sus acompañantes luego del encuentro, que se retiraron sin realizar declaraciones, trascendió que el jefe de Gabinete y Tomada respondieron al reclamo con la promesa de convocar, en el corto plazo, el Consejo del Salario Mínimo para elevarlo unos pocos puntos.

En contraposición a otras oportunidades en las que concurrió el Consejo Directivo casi en pleno, en esta ocasión el metalúrgico sólo estuvo acompañado por tres dirigentes: los secretarios generales de UPCN, Andrés Rodríguez, y de los peones de taxis Omar Viviani, y el segundo de SMATA, Mario Manrique, cuyo gremio es el más afectado por despidos y suspensiones.

Aunque se había especulado con la eventual presencia de la mandataria Cristina Fernández en el encuentro, la jefa del Estado no se movió de Olivos.

La preocupación de la dirigencia gremial por la quita que significa para el salario del trabajador el impuesto a las ganancias unió -al menos en el mismo reclamo- a las centrales obreras de Caló, de Hugo Moyano, la de Luis Barrionuevo, y a las dos CTA, la de Hugo Yasky y la de Pablo Miceli.

La CGT del camionero ya anunció su decisión de convocar a un paro para el mes de agosto y varios dirigentes del sector de Caló salieron en los últimos días a presionar a su jefe para ir por el mismo camino.

En efecto, horas atrás, el petrolero y diputado Alberto Roberti advirtió que si la presidenta “no quiere atender” el reclamo por el Impuesto a las Ganancias “esto va a terminar poniendo al movimiento obrero en la calle”.

Por su parte, el secretario de Políticas Educativas de la central oficialista, el docente Sergio Romero, había advertido “Caló tiene 10 días para informar sobre el resultado del contacto que logre con el Gobierno y si la respuesta no es satisfactoria se van endurecer las relaciones”.

Fuente DyN


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