Camilo encontró el camino

Echevarría subió al podio en Toay. Cortó una racha de frustraciones. Manu llegó doce.



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Manu Urcera se despachó con una notable apilada de rivales, después de largar desde el último lugar.

No hay mal que dure cien años, ni presupuesto en automovilismo que lo resista. Camilo Echevarría se bancó la mala y en cada prueba del TC Pista puso todo para revertir la situación. Aunque quedó afuera de los playoffs, el neuquino no se entregó y ayer tuvo su premio con un valioso tercer lugar en la decimocuarta fecha del certamen en La Pampa. No estaba acostumbrado a padecer tantas penurias Echevarría, quien desde que desembarcó en el TC Pista estuvo en la Copa de Plata y peleó el título. En este certamen apostó fuerte, se sumó al Dole Racing, pero padeció con los motores. Se rompieron una decena del Chevrolet, los críticos que nunca faltan, amigos del éxito, hasta pusieron en dudas sus condiciones. Camilo se bancó todo y en cada prueba apostó a su manejo para revertir un panorama complejo, acompañado por un apoyo incondicional de sus auspiciantes. La mala se cortó en el circuito de Toay. Con nuevo motor se terminó la malaria. Fue cuarto en la clasificación, segundo en una serie que ganó hasta que una falla lo perjudicó y en la final hizo todo bien, sabiendo que no tenía para más que seguir a Nicolás Trosset y Nicolás Pezzuchi. Después de mucho tiempo, Echevarría volvió a bajarse de su Chevrolet con una sonrisa y encontró el camino al podio, donde se sacó la bronca contenida. Se merecía una buena, después de tantas pálidas. El que no se quedó atrás fue José M. Urcera. Largó 32, último. Fue apilando rivales con un Chevrolet que otra vez funcionó como un misil y llegó a estar séptimo a pocas vueltas del final. Un toque con Juan M. Bruno perjudicó al cipoleño, dueño de cuatro pole en fila, ya que se fue afuera y volvió en el duodécimo lugar, sin posibilidades para volver a avanzar.

Gentileza

El neuquino Echevarría sabía que era decisivo un buen resultado y lo consiguió en La Pampa.


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