Cángele no se lo olvidará más

Franco y Nicosia se quedaron con la dorada en pelota de goma. Morales y Naneder ganaron el oro en el lago Rincón; Fernández sumó una de plata.





Comenzó la cosecha del remo y la pelota sigue aportando en gran forma al medallero argentino.

En las canchas de la presa del lago Rincón, a 140 kilómetros de Santo Domingo, Marcos Morales y Wálter Naneder se dieron un gran gusto: por primera vez pudieron superar a quienes eran los dueños de la competencia de dos remos largos en el continente, los brasileños Gibran Vieira da Cunha y Alexandre Altair Soares. Y el éxito vino con premio doble: la medalla dorada.

Los representantes del Club Teutonia bancaron el ritmo en el primer kilómetro y a partir de allí superaron el ritmo. En los siguientes 500 metros comenzaron a sacar ventajas y en los 500 finales quebraron la resistencia de sus perseguidores, con un registro de 6m49s59, sacándoles un largo a los brasileños, que registraron 6m54s39. Tercera entró la dupla cubana formada por Luis Cruz y Manuel Cascaret, con 6m55s44 Para Morales, éste es su segundo podio panamericano tras haber logrado la medalla plateada en Winnipeg '99.

Minutos antes, Santiago Fernández debió conformarse con la plateada al llegar detrás del cubano Yoennis Hernández (quien tenía buenos antecedentes en el doble par de remos cortos, al quedar en el quinto lugar de la Copa del Mundo de Lucerna, él mes pasado) El «Pollo», como lo conocen en el mundo del remo a este estudiante de agronomía, ya se había colgado un oro, en Mar del Plata 95, en el bote de cuádruple par.

 . Una de cada color: La pelota vasca, el deporte que más títulos mundiales le aportó a la Argentina, entregó tres medallas -una por clase- para la delegación nacional en los Juegos Panamericanos de Santo Domingo Los argentinos Marcelo Franco y Javier Nicosia consiguieron el oro panamericano al imponerse en la final de la especialidad pelota de goma sobre la pareja de México por 25 a 23 En un partido de dominios alternados, bajo temperaturas superiores a los 35 grados, el bonaerense Franco y el cordobés Nicosia superaron a los mexicanos Edgard Salazar y Jesús Homero Hurtado, en la cancha de pelota del Centro Olímpico La victoria argentina, que significó la cuarta medalla de oro, transitó por momentos de zozobra. México llevaba una ventaja de 20-17 y marcaba una supremacía en el juego a partir del excelente desempeño de Hurtado, su delantero. Pero entonces, en el momento crítico del partido, el cordobés Nicosia recuperó su mejor nivel y, sumado a la solvencia que durante todo el encuentro exhibió Franco, ambos condujeron el partido hacia la victoria.


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