Cantoras, vientos y guitarras: retrato patagónico

Dos realizadores locales, Gustavo Gzain y Juan Raúl Rithner, le pusieron la cámara a la memoria colectiva del norte neuquino a través de sus cantoras populares. El resultado es un corto documental que fue seleccionado en un concurso del Incaa y que se verá por la televisión pública.



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La cordillera del viento y sus mujeres, guitarra en mano.

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Gustavo Gzain es el director de este proyecto que llevó cinco días de filmación por los paisajes del norte neuquino. Ahora le llega la hora de elegir qué quedará.

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El equipo de filmación recorrió ocho pueblos de la región, rescatando historias y música.

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Postales del norte neuquino y sus cantoras.

El interés común por retratar la historia y la cultura de la Patagonia llevó a dos realizadores locales a confluir en un proyecto documental que reflejará a las cantoras del norte neuquino. En un recorrido de cientos de kilómetros a través de la “cordillera del viento”, fueron en busca de las voces de estas mujeres para vivenciar el acervo cultural y las tradiciones de los habitantes de esta porción del mundo.

“Cantoras, vientos, guitarras. Juglares en la Patagonia” es una idea gestada por Juan Raúl Rithner y Gustavo Gzain, dos apasionados por las historias patagónicas.

Se trata además de uno de los proyectos seleccionados en el Concurso Federal “Nosotros” organizado por el Incaa, en el marco del Plan Operativo de fomento y promoción de contenidos audiovisuales. Guionado por Rithner, con la dirección de Gzain, el proyecto fue seleccionado por un reconocido jurado de cineastas entre más de 140 propuestas de todo el país en la categoría documental unitario de 26 minutos de duración.

Sumergirse en el mundo de estas cantoras populares implica explorar en una zona poco valorada, recuperar sus aportes a la cultura popular y a la construcción de la identidad colectiva de la región. Las protagonistas son mujeres que siguiendo la tradición y de generación en generación, rasgan sus guitarras y sacan sus cantos para compartirlos en fiestas populares, cumpleaños o en juntadas con vecinos.

El rodaje del documental finalizó el pasado 24 de marzo. Durante cinco días el equipo de trabajo se metió en la vida cotidiana de las protagonistas y sus comunidades, con un imponente marco natural como escenario. “Fue agotador por todos los kilómetros y los pueblos que recorrimos, pero súper interesante. Sobre todo reconfortante encontrarnos con la amabilidad y predisposición con la que nos atendió la gente”, relata Gzain. En un recorrido que arrancó en Chos Malal, pasando por Barrancas, Buta Ranquil, Los Menucos, Villa Nahueve y Varvarco, pudieron entrevistar a varias mujeres, encontrarse con sus historias personales, y su vida cotidiana.

Además, el documental cuenta con una pequeña ficción que relata la tragedia de amor de Violeta Almendra y Diógenes Burgos, ocurrida en 1945 a orillas del río Nahueve, y reflejada en uno de los cantos popular. “Esa historia de amor me inauguró en el universo del canto campesino. Fui leyendo, escuchando, nutriéndome de esa realidad tan cercana y sin embargo – en este momento – tan poco valorada por lo dominante”, comenta Rithner. Hasta el Nahueve llegó el equipo para filmar el fragmentó ficcional que contó con la participación de actores no profesionales. Fue en ese río donde Diógenes y Violeta entregaron sus vidas hace ya mas de 60 años.

Cantoras, vientos, guitarras formará parte de la futura programación del canal de televisión del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales y del Canal 7 (Televisión Pública) junto a realizaciones de otros puntos del país. Ahora son cientos de horas de grabación que entran en la tarea de posproducción. Es el tiempo del recorte, la selección, la pena también por tener que descartar parte del valioso material para sintetizar en 26 minutos de producto final.

Belén Spinetta

belen@rionegro.com.ar


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