Carrió-Telerman: una alianza entre la necesidad y la desconfianza



NICOLAS WIÑAZKI

BUENOS AIRES (ABA).- Aunque recién nacida, la alianza entre Jorge Telerman y Elisa Carrió ya genera desconfianza entre los dirigentes que siguen a la candidata a presidenta. Jamás lo van a admitir en público, pero fuentes de su entorno más cercano revelaron a “Río Negro” que recelan del futuro del acuerdo con el jefe porteño, más allá de la conveniencia que éste puede tener en las elecciones. Sólo lo ven como una herramienta para sobrevivir en los comicios porteños, e incluso especulan con que con el tiempo les traerá más desventajas que beneficios. Las internas estallaron en el ARI, o lo que queda de él.

Los “lilitos” consideran que Carrió le acercará a Telerman no sólo votantes de centroizquierda, sino que también lo

ayudará a mejorar su imagen. “Gracias a nosotros va a poder alardear con su transparencia. ¿Lilita no se acercaría a él si no tuviera una gestión transparente, no?”, ironizan cerca de la candidata a Presidente. Hasta ahora, Carrió había sido muy crítica de la gestión del jefe porteño. Lo llamaba “un representante de (Julio) De Vido en la Capital Federal”, tal como se puede leer en su propia web, elisacarrio.com.ar, donde se guardan entrevistas recientes a la ex diputada. Muchas de las denuncias de Carrió (caso Conarpesa o las referidas a desmanejos en la obra pública) estaban dedicadas al ministro de Planificación Federal, quien tenía, al menos hasta ahora, una excelente relación con Telerman.

Los dirigentes del ARI sienten que estas contradicciones internas sólo le traerán consecuencias negativas al movimiento y a la propia Carrió.

Las críticas veladas hacia Telerman (y por ende también hacia la ex diputada) no se detienen allí. Los “lilitos críticos” dicen estar seguros de que tarde o temprano el jefe porteño terminará por traicionarlos. Explican que la carrera política de Telerman es demasiado sinuosa y que lo continuará siendo. “Telerman estuvo con Cafiero, después con Menem, más tarde en la Alianza, asumió con Ibarra y ayudó a su destitución. A nosotros también nos va a traicionar, estamos seguros, la cosa es saber anticiparnos”, analizó un importante dirigente del ARI que pidió no ser identificado. Los “lilitos” más escépticos coinciden: predicen que, en caso de ganar las elecciones, un gobierno compartido con el telermanismo será muy complicado de sostener en el tiempo. “Nosotros somos los rebeldes en esta alianza, así nos identificamos y trabajamos. Vamos a chocar seguro con Telerman”.

Las rispideces internas en el ARI y las contradicciones que puede generarle a Carrió su repentino acercamiento con “el representante de De Vido”, Jorge Telerman, hacen que la candidata a presidente se maneje con especial cuidado. Tratará lo máximo posible de no aparecer en fotografías junto al jefe porteño. La excusa oficial será que su ausencia sólo busca no opacar a la fórmula Telerman-Olivera. Pero lo cierto es que Carrió quiere pegarse lo menos posible a Telerman, aunque con el paso del tiempo será inevitable eludir un acercamiento, dicen cerca suyo.

Paradojas de la política nacional, el acuerdo entre Telerman y Carrió es la única alianza entre dirigentes de primera línea que no cuenta, hasta ahora, con una foto de ambos bendiciendo la unión de fuerzas.


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