“Cartas que son un incentivo”

Por Redacción

“El motivo del odio de la Bonafini hacia el que hoy es nuestro presidente, el ing. Mauricio Macri, tiene fecha: marzo del 2008. El jefe del Gobierno porteño se negó a entregarle a la Fundación Madres de Plaza de Mayo una partida de dinero que le había girado el gobierno nacional”.

Con toda sinceridad digo que me incentiva totalmente el contenido de la misiva enviada a esta sección por el señor Carlos Dagna de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y publicada el 29/11/2015. Y más incentivado me siento por el tenor de la carta escrita por la señora Myriam Corsi Schneider de la república de Alemania y publicada en la sección de referencia el 2/12/2015. Con respecto a esta señora, ruégole a usted señor director periodístico que ante un eventual requerimiento de ella solicitando mi dirección postal y/o mi número de teléfono mediante la presente le brinde mis datos. El señor Carlos Dagna manifiesta en su escrito que votó a Cambiemos por estar harto de muchas cosas, entre ellas: el travestismo que hicieron con los derechos humanos, de los departamentos de Schoklender (Sergio) y su venerable compañía, de la bóveda de Lázaro Báez, de las Islas Seychelles, de las prepotencias de D’Elía, etc. Para conocimiento de muchos hermanos argentinos, incluyendo a la señora Myriam Corsi Schneider, les digo la causal, el motivo del odio de la Bonafini hacia el que hoy es nuestro presidente, el ingeniero Mauricio Macri, tiene fecha: marzo del 2008. El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, se negó a entregarle a la Fundación Madres de Plaza de Mayo, que comanda la Bonafini (no pretendan que escriba señora, no está en mi ánimo), una partida de dinero (del pueblo/ erario público) que le había girado el gobierno nacional destinado a las viviendas que esa asociación estaba construyendo en Castañares y General Paz porque sólo se habían avanzado un 3,98% las obras acordadas. A juzgar por la prensa escrita del 11/6/2011, existen varios hechos que involucran a la Bonafini y a la Fundación Madres de Plaza de Mayo. A saber: Noviembre del 2007: a pedido de la Bonafini, la exministra de Economía Felisa Miceli fue designada para realizar una auditoría en la Fundación Madres de Plaza de Mayo. Diciembre del 2007: la exministra mediante un estudio detectó un déficit de diez millones de pesos y una proyección del doble para el 2008 en el informe para la asociación. Por ello la Bonafini y Schoklender la desplazaron de inmediato. Agosto del 2009: a pedido de Corporación Buenos Aires Sur, el señor procurador de la Ciudad de Buenos Aires Pablo Tonelli dio vía libre a la rescisión del contrato entre el gobierno porteño y la Fundación Madres de Plaza de Mayo por incumplimiento de esta última en la construcción de las viviendas previstas. Mayo del 2010: el dirigente piquetero Raúl Castells denunció que la edificación de 1.400 casas, cuyas paredes son de tergopol, deja a la constructora Fundación Madres por la obra del programa Viviendas Populares, “Sueños Compartidos”, $ 100.000 por cada vivienda. Vale decir que fue compartido entre tres, la Bonafini, su hija Alejandra y el parricida Schoklender (Sergio). Considero oportuno citar aquí que Sergio Schoklender desde su plataforma de ambición se sumó a la militancia social para conquistar a la Bonafini y convirtió a un organismo de derechos humanos en una megaempresa constructora, sólo superada por Techint. Y que al cobijo de un Estado con poca avidez para el control esa Fundación Madres de Plaza de Mayo para su “programa” Viviendas Populares al 11/6/2011 recibió la cantidad de $ 765.000.000 en fondos públicos para obras. Esto no termina aquí, hay más. Gerardo Gimenez DNI 7.561.013 Centenario

Gerardo Gimenez DNI 7.561.013 Centenario


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