“Milagro Sala, la verdadera historia”

18 ago 2012 - 00:00

El doctor Carlos Solivérez escribió una nota laudatoria hacia la conocida activista jujeña Milagro Sala que fue publicada en este diario el 9 del corriente. Mi réplica a dicha nota es la siguiente, la verdadera historia. Milagro Sala desplazó violentamente de su liderazgo al “Perro” Santillán por una cuestión interna de poder económico y rebautizó al grupo contestatario de aquél como Movimiento Barrial Tupac Amaru. “Cualquier dirigente que dispone de 100 bolsas (de alimentos) tiene 500 personas a su mando, el que tiene planes sociales tiene mil personas a su mando y el que tiene viviendas para repartir mueve 10.000 personas”, asegura el derrotado Santillán. “Es el caso de Milagro Sala y de muchas organizaciones que están inmersas en un sistema clientelista”. Sala se vanagloria de haber derrocado a cinco gobernadores. “Sin la bendición del gobierno nacional y su logística, no movía a nadie”, dice “el Perro”, que definió a la agrupación Tupac Amaru como “una milicia del Estado”. “Milagrito”, como se conoce a la dirigente de ATE, es famosa por haber ocupado violentamente la sede del Banco Social de Jujuy para defender a un delegado de su gremio acusado de manejos irregulares. Las compañías de asalto de Sala también atacaron a Lucas Arias y Juan Maidana, dos dirigentes de la Corriente Clasista y Combativa de Juan Alderete –cuando le soltó la mano Néstor Kirchner– y le fracturó el cráneo al primero. La ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, recibe frecuentemente a Sala y le asignó a Tupac Amaru 25.000 planes sociales, aparte del manejo en Jujuy de la mayor parte de las nuevas cooperativas de trabajo para la construcción de viviendas del Plan Argentina Trabaja. El año pasado, quien también es secretaria de Acción Social de la CTA hizo que sus huestes en Chaco tomaran una fábrica textil en concurso preventivo y finalmente se apropiaran de ella como “empresa recuperada por el pueblo”. La planta fue reinaugurada como “fábrica de la Organización Barrial Tupac Amaru”. La agrupación sostiene que ya construyó, sólo en Jujuy, 1.500 viviendas, generando 4.000 puestos de trabajo, y que sus plantas textiles producen 30.000 guardapolvos por mes, más que muchas empresas de primera línea. Si bien es oneroso para el Estado sostenerla, el vertiginoso desarrollo de Tupac Amaru en 17 provincias tiene que ver con una característica original: es la única organización social que capta políticamente a las comunidades indígenas. Milagro Sala –que ordenó cerrar capillas en su jurisdicción para consagrar templos a la pachamama– lidera los reclamos de tres comunidades, los guaraníes, los coyas y los mapuches, siendo los dos últimos los más activos. Pese a ser una dirigente promocionada por la Casa Rosada, su terminal política no es Kirchner (cualquiera que sea) sino Evo Morales. En la ceremonia de Tiwanaku del año pasado Sala se sentó a pocos metros del mandatario boliviano para festejar “el renacimiento de los pueblos originarios”. En Jujuy y Salta funcionan campos de entrenamiento de Tupac Amaru. El más activo se encontraría a pocos kilómetros de la ciudad de Jujuy. Un contingente de 500 a 600 piqueteros de Tupac Amaru, seleccionados por Milagro Sala, se adiestran regularmente en el propio Tiro Federal de Jujuy con la complicidad de algunos mandos policiales que responden a las órdenes de la “gobernadora”. Que se entienda entonces que Tupac Amaru forma parte del proyecto de Constituyente Social en el que convergen cientos de grupos de izquierda de todo el país y que se define confusamente como una especie de “refundación revolucionaria de la Argentina”. En un reciente reportaje declaró: “Antes que ser argentina soy americana” y “antes que reconciliarnos con los blancos ellos nos tienen que devolver todo lo que nos robaron”. Joaquín Bertrán DNI 5.433.822 Neuquén

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