Chabán esquivó las preguntas y no convenció al juez



Actualizado a las 19:50

BUENOS AIRES (Telam).- El empresario Omar Chabán afirmó hoy que no sabía cuántas personas podían ingresar a Cromañón, porque “nunca” se fijó en la habilitación, durante la última jornada de su declaración indagatoria en la que se negó a responder la mayoría de las preguntas del juez Marcelo Lucini.

Chabán, procesado por el homicidio de 193 personas por la tragedia del 30 de diciembre pasado y muy cerca de recuperar su libertad, insistió hoy en que Cromañón era, a su juicio, “un lugar seguro”, con detectores de humo y alarmas y potentes luces alógenas que permitían a la gente ver por dónde se caminaba. Fuentes judiciales dijeron que la declaración que Chabán realizó a lo largo de tres jornadas poco aportó al expediente, ya que el imputado se negó a precisar datos que hubieran sido de interés para el avance de la investigación, como los relacionados a la sociedad Lagartos, dueña del boliche Cromañón, y sobre la habilitación del lugar.

Mientras era indagado por el juez y durante toda la tarde, aún cuando Chabán ya había sido trasladado nuevamente a la prisión de Marcos Paz, familiares de las víctimas se congregaron frente al Palacio de Justicia para repudiar la figura del empresario con bombas de pintura que arrojaban contra el edificio. Según la declaración a la que tuvo acceso Telam, Chabán aseguró que los carteles de las puertas de emergencia y las señalizaciones de salida del boliche “eran las adecuadas”, aunque confesó al juez Marcelo Lucini que no sabía si funcionaban “los de la puerta conflictiva”.

Luego de efectuar una descripción del lugar, Chabán explicó que “la puerta de emergencia también está muy claramente ubicada desde el techo y no hay luces que obnubilen la mirada”, aclaró. A la hora de responder preguntas, Chabán eligió no contestar sobre algunos temas, como los relacionados con la habilitación del local y el certificado de bomberos; en esos casos la respuesta que recibieron los investigadores, casi siempre fue “sobre este tema no deseo declarar”.

Cuando el juez le preguntó acerca del número de concurrentes al boliche que permitía la habilitación, el acusado respondió: “Nunca me fijé”, por eso “no lo sabía”, aunque aclaró que si le hubieran dicho que tenía un tope de mil personas, “no hubiera empezado a trabajar”. “Nunca vi la habilitación de República Cromañón, nunca me la mostraron”, dijo Chabán, aunque luego recordó que las únicas dos veces en que las vio, aunque no interiormente, fue cuando se las exhibió a personal policial de la comisaría séptima, y para verificar que estuvieran los certificados de los matafuegos.

En la declaración, que se extendió por espacio de tres horas, se dejó constancia de que Chabán no quiso responder más preguntas sobre la habilitación, y que también se negó a contestar sobre si tenía conocimiento de las normas relacionadas con el certificado de bomberos y las consecuencias derivadas de su ausencia. En varias oportunidades reiteró que la cuestión del certificado de bomberos era “un tema de la empresa Lagarto”, aunque esquivó las preguntas que apuntaban a desentrañar su relación con los integrantes de la misma.

El magistrado también quiso saber acerca del pago de los gastos de Cromañón, tanto impositivos como de servicios, a lo que Chabán respondió que “pagaba la luz”, negándose a precisar otros interrogantes del juez. Chabán, asistido por su abogado Pedro D'Attoli, le suministró al juez una copia de las normas Iram, para demostrar que nada dicen acerca de que el poliuretano tiene que ser neutralizado, en su elaboración, con óxido de cobre para evitar el gas letal, tal como lo establecen las normas A.N.S.I en los Estados Unidos y que están anexadas a la causa.

También adjuntó impresiones de internet pertenecientes a la empresa Fonac a la cual le compró en mayo de 2004 los “paneles acústicos ignífugos” que fueron colocados en Cromañón. Explicó que en esa empresa le dijeron que eran ignífugos y que el vendedor, quien le comentó que ese material se lo había vendido también al productor y actor Adrián Suar, lo probó usando su encendedor.

Luego recordó que se decidió por esa empresa “por una cuestión de precio, mucho más accesible porque la superficie de las planchas eran irregulares estéticamente”. Al término de la indagatoria, Chabán volvió a ser trasladado al penal de Marcos Paz, donde permanecerá alojado hasta principios de la semana próxima hasta que se haga efectiva la excarcelación concedida por la Cámara del Crimen.


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