Chile: la mejora crediticia despierta temores



Esta semana la agencia calificadora Standard & Poor’s decidió subir la nota de la deuda soberana de Chile en un escalón a “AA-” desde “A+”. Este factor se suma a otros datos de la economía chilena que indicarían que el Banco Central de dicho país se verá obligado a efectuar algún tipo de intervención durante el próximo año. El upgrade crediticio llega en un momento en que los capitales fluyen a dicho país y el peso chileno termina el año con una apreciación del 8,23% frente al dólar, tras un avance de 9,94% en el 2011. De esta manera la decisión de la calificadora agrega presión para que el dólar continué bajando. Según el ranking de monedas de Bloomberg, el peso chileno ocupa la cuarta posición como la moneda más apreciada del mundo. Del mismo modo que ocurre con la mayoría de las economías regionales de nuestro país, la suba del peso chileno les resta competitividad a las exportaciones chilenas y amenaza la rentabilidad de un sector que resulta clave para la economía del vecino país. Respecto de esta última cabe destacar que cerraría el año con una tasa de crecimiento en torno al 5,5%. Además, la tasa de desempleo se ubicó en 6,2% en el período comprendido entre septiembre y noviembre, alcanzando así valores mínimos de los últimos años. Por otra parte, el riesgo país –medido por el EMBIque elabora JPMorgan– alcanzó el miércoles el mínimo en dos años, lo que facilita aún más el acceso a mejores condiciones de financiamiento externo. Claro que ante un escenario de entrada de capitales y apreciación del tipo de cambio, surge inmediatamente el temor por un posible recalentamiento de la economía. En Argentina conocemos muy bien el impacto que una moneda fuerte tiene sobre uno de los componentes de la demanda agregada: el consumo.


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