Cipo: tan lejos, tan cerca

<b>Aunque mejoró su juego, sigue sumando caídas. La de ayer, ante Talleres, lo dejó anteúltimo.</b>

Cipolletti recuperó mucho de lo perdido en el último tiempo, pero nada parece devolverlo al triunfo. Ayer, en una Visera repleta, jugó acaso su mejor partido del Tetradecagonal, sin embargo fue derrotado por un Talleres de Córdoba (3-1) que se encamina sin obstáculos hacia el ascenso directo a la B Nacional.

El Albinegro desplegó ayer, sobre todo en el segundo tiempo, muchos de sus argumentos. Tuvo entrega, concentración, rendimientos individuales recuperados y hasta lapsos de inspiración colectiva. Pero otra vez perdió.

¿Por qué? Porque sigue padeciendo y pagando muy caro su falta de gol. A Cipolletti le cuesta demasiado hacer goles y el descuento de Capurro, un golazo, llegó demasiado tarde porque ya perdía 2-0 y porque ocurrió a los 43 minutos del segundo tiempo.

Con todo, Cipolletti lució mejorado. Se plantó a jugarle al líder con carácter y convicción. Pancaldo resolvió que era un partido para que sus hombres más experimentados den la cara por el equipo. Con Capurro y Mellado como barreras defensivas en el mediocampo, Torresi se soltó y lideró todos los intentos ofensivos del equipo. El capitán encontró en Weiner al viejo socio de la primera parte de la temporada.

Y Vera, arriba, soportó todo, peleó todas y generó casi todos los tiros libres que Cipolletti tuvo y que no aprovechó. El primero, a los 2 minutos: un centro de Weiner, tras pase de Torresi, que cruzó todo el aire de Talleres y que ni Mauri ni Ferrari supieron aprovechar.

Cipolletti contuvo a Talleres. Mauri absorbió a Strahman y las bandas, sobre todo Villacorta, taparon las salidas rápidas de Araujo y Ramis.

Todo iba bien hasta que, a los 18 minutos, el árbitro Córdoba vio penal en un agarrón de Herrera a Strahman. El zaguero le dio al árbitro todos los elementos para convencerlo de dar la falta, que el propio Strahman cambió por gol.

A los 33, Torresi, en la posición de 10, sacó un pase profundo que dejó a Weiner de cara al gol, pero su remate fue débil y simple para Ischuk.

Cipolletti cerró el primer tiempo sin más sobresaltos e incomodando a su rival. Pero lo cierto es que el triunfo le pertenecía al incomodado rival.

En el complemento, al minuto cincuenta de juego, un pelotazo largo dejó a Strahman cara a cara con Caprio, pero la definición cruzada fue desactivada con una gran atajada del “1”. Talleres no volvería a tener una chance de gol hasta los 27 minutos cuando Sosa puso el 2-0 en el mejor momento de Cipolletti.

Pero hasta entonces, el Albinegro había logrado reducir a Talleres a un equipo preocupado. El local le ganó el mediocampo y, con Torresi inspirado, abrió grietas en una defensa que empezó a ser permeable.

A los 24, Del Prete entró en el partido por Mellado y el equipo comenzó a tener desborde y vértigo por la banda derecha. Era el mejor momento colectivo de Cipolletti en mucho tiempo, pero como el viejo Cipolletti, lo dejó pasar sin gol. Y lo pagó con otro gol de Talleres: una réplica que encontró a Sosa solo en el vértice izquierdo del área grande. Desde allí la clavó en el ángulo del arco de Caprio.

El 0-2 desconcertó a Cipolletti que veía cómo un equipo al que dominaba le quitaba el partido. Con Cognini y Abraham por Ferrari y Weiner para los últimos 15 minutos, Cipolletti buscó el descuento que encontró con el golazo de Capurro desde fuera del área. Y cuando parecía que el empate era posible, un córner mal ejecutado terminó con otra réplica visitante y el gol de Araujo, que cerró el partido.

Cipolletti, que volvió a perder y suma su quinta caída en fila, recuperó parte de la memoria perdida en el último tiempo. Con dos partidos por disputar, el objetivo será volver a creer que el (segundo) ascenso es posible.

Federal A


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