Clásico rosarino: todos tienen razón y la culpa es del otro





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El presidente de Newell’s, Guillermo Lorente, criticó ayer a su par de Rosario Central, Norberto Speziale, y al ministro de Seguridad de Santa Fe, Raúl Lamberto, por haber atribuido responsabilidad a su club en la suspensión del clásico rosarino que debió jugarse el domingo.

Lorente, en una conferencia de prensa que realizó en las instalaciones del estadio Coloso Marcelo Bielsa, primero le respondió a Speziale, quien había responsabilizado a la dirigencia de Newell’s por la suspensión del encuentro.

“No puedo creer que el presidente de Rosario Central haya hecho declaraciones del tenor de las que hizo ayer (domingo). Quiero decirle que se ha extralimitado y ha actuado con tremenda irresponsabilidad. Hace seis meses me vino a pedir encarecidamente que suspendiéramos el clásico porque Central no había conseguido el ascenso como él descontaba”.

Además, citó el accionar de los hinchas de Rosario Central quienes invadieron el campo de juego cuando los futbolistas quisieron realizar un entrenamiento y terminaron robándoles la indumentaria: “Speziale no pudo organizar una práctica de fútbol, porque se metió el público y le robaron la ropa a los jugadores”.

En tanto, Lorente también se distanció del ministro de Seguridad de Santa Fe, Raúl Lamberto a quien responsabilizó por la decisión de no disputar el encuentro entre Central y Newell’s en el Gigante de Arroyito y las falencias en el operativo policial.

Lorente explicó que Lamberto viajó con la delegación de Newell’s a Ricardone, donde estaba alojado el plantel, pero cuando se enteraron de disturbios en el estadio decidieron regresar: “nos dirigimos al palco de autoridades y en ese momento dijo claramente que las condiciones para que esto siguiera no estaban dadas”.

A su vez, afirmó que Lamberto aceptó que “algo había fallado” en el operativo de seguridad y le comunicó al vicepresidente de Central que el encuentro había sido suspendido.

Los dirigentes de uno y otro club se mantuvieron en sus posturas. Norberto Speziale insistió que es “inexplicable” que se haya suspendido un partido por incidentes ocurridos “a 70 cuadras” de distancia, en tanto minimizó que hinchas del club le hayan pegado a una mujer policía y robado camisetas a los jugadores al invadir el campo de juego.

En tanto, el ministro Lamberto insistió que “estaban dadas las condiciones” para jugar en el Gigante, apuntó que la directiva de Newell’s no tenía disposición para ello.

El momento más grave de los incidentes entre hinchas de Newell’s y la policía en el estadio rojinegro

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