CLAVE PARA LA CURA: detección temprana y tratamiento adecuado



Hablar de cáncer de mama desde el Estado implica referirse fundamentalmente al control de esta patología, afirmó el ministro de Salud, Juan Manzur, en este Día Internacional de Lucha contra el Cáncer de Mama. “Cuando hablamos de esta patología debemos hablar fundamentalmente de control, y por ello desde el Estado se trabaja para garantizar efectivamente el acceso de toda la población no sólo a la detección temprana, sino también al diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado” del cáncer de mama, dijo Manzur.

El ministro se refirió a “la mamografía, una práctica disponible en todos los centros de salud y hospitales del país”, como el método de detección que mayor impacto tiene sobre los índices de mortalidad por cáncer de mama.

La Sociedad Argentina de Mastología (SAM) estimó hoy que en el país hay cerca de 18.000 casos nuevos de cáncer de mama por año y destacó que si se detectan a tiempo casi todos ellos pueden curarse.

La SAM difundió un informe en el que enfatizó que una de cada 8 mujeres tendrá esta enfermedad en algún momento de su vida.

Para la detección temprana de un problema, la mamografía “es el procedimiento que permite identificar tumores pequeños, de mayor posibilidad de cura y que pueden ser tratados con cirugía”, advirtió Manzur.

Para mejorar la efectividad de las mamografías, el Instituto Nacional del Cáncer, dependiente del ministerio de Salud, brinda capacitación a profesionales en control de calidad de servicios mamográficos, a fin de garantizar la seguridad de las pacientes.

En Argentina, el cáncer de mama es la primera causa de muerte por tumores en mujeres, con unos 5.400 fallecimientos anuales, y las estimaciones de nuevos casos por año ascienden a 18.000, lo que representa el 17,8% del total de incidencia de cáncer.

La coordinadora del Programa de Control de Cáncer de Mama del INC, María Viniegra, indicó que, “además del Papanicolaou (PAP) y del chequeo de la presión arterial, por ejemplo, las mujeres deben hacerse un examen físico mamario”.

“Si hay factores de riesgo, como antecedentes familiares, la mamografía debe realizarse desde los 40 años, mientras que si no hay antecedentes, la detección se apoya en la mamografía entre los 50 y 70 años”, informó.

El INC recomienda enfáticamente que las mujeres entre 50 y 70 años sin síntomas y sin antecedentes familiares con cáncer realicen una mamografía al menos cada dos años.

En el país, la tasa de mortalidad por cáncer de mama es de 20 por cada 100.000 mujeres, fundamentalmente a partir de los 50 años, cifra que varía según la zona geográfica.

Jujuy y Santiago del Estero son las provincias que poseen un índice más bajo, mientras que en Tierra del Fuego y la Ciudad de Buenos Aires se da un mayor grado de mortalidad, reportó el INC.

Viniega se refirió al Sistema de Información para el Tamizaje-Sitam, que “es una base de datos online donde se carga información referida a las pacientes que ingresan al sistema de salud y permite medir los tiempos en los que los procesos se cumplen”.

El Sitam funciona en las provincias de Jujuy, Catamarca y Misiones, además de la Ciudad de Buenos Aires.- (Télam)


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