Clint Eastwood, el incombustible

Incansable a sus 78 años, el talentoso actor y director está al frente de dos películas: "Gran Torino" y "Changeling". En esta entrevista habla sobre cine, la vejez y su pelea con Spike Lee.





NUEVA YORK (AP).- Como una de las figuras más honradas de Hollywood, Clint Eastwood puede ser selectivo con sus coprotagonistas en la pantalla, y para «Gran Torino» no escogió a un grupo de novatos en el cine: seleccionó a un grupo que debutaba en la actuación.

Eastwood realizó su película más reciente con un grupo de actores desconocidos sin entrenamiento y el guión de la misma fue escrito por Nick Schenk, su primer trabajo de este tipo.

El afamado cineasta, quien ganó premios Oscar y Globo, también estelariza la película en el papel de Walt Kowalski, un jubilado intolerante lleno de prejuicios que tiene problemas para aceptar su cambiante barrio de Detroit, pero es forzado a reevaluar su forma de pensar cuando se convierte en un héroe al defender a la familia de la casa vecina de una pandilla hmong (una tribu asiática).

Al igual que su personaje Walt, Eastwood dice que él también siempre está cambiando y aprendiendo. «La lección real que se aprende es que es asombroso que uno aún pueda aprender», explica el actor-director de 78 años. «Envejecer puede ser divertido si te relajas y lo disfrutas», agregó.

Eastwood habló con la AP sobre «Gran Torino», los comicios presidenciales y su reciente guerra de palabras con el director de cine Spike Lee.

-Los principales actores de «Gran Torino´´ son personas que actuaban por primera vez. ¿Sintió que estaba corriendo un riesgo al incluirlos en el reparto?

-Sí, estaba tomando un riesgo. Sentí que era la única manera de hacerlo. Ciertamente no había muchos actores hmong. Sólo había uno, que yo supiera. Es muy oscuro para nosotros; no sabemos mucho sobre ese grupo de gente y por eso nos resulta interesante.

-¿Es «Gran Torino» la última película en la que actuará?

-No lo sé; realmente nunca pienso en retirarme. La única razón por la que alguna vez pensé en retirarme de la parte delantera de las cámaras, y no de atrás de las mismas, es que en ocasiones pienso: ¿cuántos papeles hay para alguien de mi edad? Disfruto trabajar… Sigo trabajando porque aprendo algo nuevo todo el tiempo.

-¿Siente que la crítica de Spike Lee por no utilizar a ningún afroestadounidense en «Flags of Our Fathers» y «Cartas de Iwo Jima» fue para obtener atención para su propia película sobre la Segunda Guerra Mundial?

-Probablemente. El me agrada. No lo conozco bien. Hizo un poco lo mismo cuando salió «Bird». Dijo: «¿Por qué este tipo blanco está haciendo esta película sobre Bird (Charlie Parker, saxofonista jazzista negro)?». La respuesta es que yo era el único que quería hacerla. Después me dijo: «No fue mi intención decir nada semejante, me gusta tu trabajo».

-¿Así que se sorprendió cuando lo criticó nuevamente?

-Simplemente como que pensé: ¿qué demonios? Sigue adelante y promueve tu película y buena suerte, pero no trates de convertir esto en una cuestión racial… Sí, hay historias de militares negros en Iwo Jima, pero ésta era una historia sobre los muchachos que alzaron la bandera, y resulta que eran blancos.

-Usted apoyó a John McCain (el candidato presidencial republicano). ¿Lo desilusionó cuando perdió?

-Lo conocí hace años cuando regresó de Vietnam. Fue cuando Ronald Reagan era gobernador de California y tuvo un desempeño importante para todos los prisioneros de guerra que fueron liberados. Pensé que era un tipo estupendo, un verdadero héroe estadounidense. No me desagradaba tampoco el otro hombre (Barack Obama). En cuanto a quién sería la mejor persona aún está por verse. Uno espera que quien sea resulte excelente. Obama es mi presidente ahora y le voy a desear lo mejor porque es lo mejor para todos nosotros.


Comentarios

Para comentar esta nota debes tener tu acceso digital.
¡Suscribite para sumar tu opinión!

Suscribite

Logo Rio Negro
Clint Eastwood, el incombustible