ENTREVISTA - HORACIO LORES, CANDIDATO A SENADOR POR EL MPN: "Neuquén no debe sumar más conflicto social"

Con la banca senatorial asegurada, de no mediar ninguna pirueta extraña de la historia, Horacio Lores retorna a pleno a la acción política como veterano militante del MPN. Un regreso definido por la preocupación por la partición social que muestra Neuquén.

15 oct 2007 - 00:00

¿Con qué imagen del Senado llega a la banca?

Primero tenemos que ganar...

¿Duda?

No dudo, pero hay que ganar... Muy a pesar de los empeños de bancas opositoras, el Senado es un poder muy subordinado a los designios del presidente Kirchner, que transformó en cultura de ejercicio de poder necesidades concretas que tuvo al asumir para encarar la crisis que heredó del 2001... decretos y normativas imprescindibles en aquel momento pero no hoy, se siguen dictando y hablan de un estilo de acumular poder muy negativo para el sistema político.

¿Cómo está hoy el vínculo Neuquén-Nación?

Muy deteriorado... hay un mala relación del gobierno provincial con el nacional, algo que la administración Sapag, o sea de este lado, buscará restañar sin perder autonomía de criterio ni agachar la cabeza.

La historia de ese vínculo es la historia, más allá de instancias puntuales, de un buen vínculo. En tiempos de Felipe Sapag, en esa relación prima mucho el estilo de gestión muy personalizado que establecía Felipe Sapag con funcionarios nacionales...

En ese marco fueron inmensos los logros que tuvimos en el campo de la salud. Lo recuerdo muy bien porque fui subsecretario de Salud. Pero la naturaleza de esa relación ya no es tal.

¿Qué ocurrió?

Choque de los proyectos políticos de Kirchner por un lado y Sobisch por el otro. Choque entre el acrecentamiento del poder del presidente y la candidatura de Sobisch a presidente, una rivalidad que deterioró la relación entre los dos Estados.

Pero siguiendo ese razonamiento, cabe deducir que Kirchner estuvo y está inquieto por el poder electoral de Sobisch en su carrera presidencial, cuando en realidad, en lo que hace a esa dinámica de lucha, Sobisch está algo magro de poder. Apelando a Stalin, ¿cuántas divisiones tiene Sobisch?

No se trata de cuantificar ese poder, sino que en el campo de la lucha electoral los candidatos trabajan desde realidades e imaginarios que suelen tener características muy particulares en los que cabe, por ejemplo, ver en todo adversario un problema, cualquiera sea el poder de ese adversario...

Max Weber dijo que esa es la esencia "más primitiva y no confesada" del poder: que no le guste otro poder por más insignificante que este sea...

Mucho del poder en Argentina cuadra en esos términos. Y cuadra mucho más cuando uno computa cierta conducta que se va instalando en la política del continente y a la cual adscribe Kirchner: poderes legitimados por el voto que, ya en ejercicio del poder, tienden a apropiarse de atribuciones que no le han sido conferidas por ese voto ni por el ordenamiento constitucional, ya nacional o provincial. Apropiación que siempre tiene a la urgencia como explicación. Esto debilita en mucho los sistemas políticos y la democracia. Estos excesos del poder alimentan muchos conflictos.

Conflicto. En término de conflicto social, ¿cómo percibe ese fenómeno en Neuquén? La provincia no tiene un año apacible en ese campo. Para muchos neuquinos el asesinato de Fuentealba tiene la misma impronta que para nuestra generación tuvo el asesinato de Pampillón, Bello, Cabral... un antes y un después en muchos sentidos, con la gravedad de que cuando un instrumento del poder asesina en democracia, es como una doble carga para el poder, dicho ligeramente...

Neuquén tiene un modelo de desarrollo que, muy fundado en gran parte en la explotación hidrocarburífera, está generando contradicciones sociales muy evidentes, que son las causas de mucha de la violencia que cada vez define más la cotidianeidad de la provincia. Estamos alimentando y retroalimentando una sociedad donde uno de sus rasgos más inquietantes es la desconfianza entres sus distintos planos. El que tiene, desconfía del que no tiene...

El morocho que está parado hace rato en la esquina...

¡Exactamente! Y el que no tiene desconfía del que tiene porque tiene. Neuquén tiene un problema de

equidad muy grave. Al igual que en los países árabes, la riqueza que genera la explotación hidrocarburífera en los países árabes, y lo que se derrama también, queda muy concentrado. Y esto afecta la integración del conjunto. Si no se comienza a trabajar en firme sobre este problema... no sé...

¿No sé qué?

... con qué ruidos llegará el futuro... Neuquén no debe sumar más conflicto social.

¿Jorge Sapag está compenetrado de la naturaleza y alcances de este problema?

¡Por supuesto!

¿Cuál es su estrategia para encararlo?

Hay recursos y hay ideas. Se está trabajando con cierto, vamos a llamarlo, paradigma: trabajar desde la periferia, desde el interior de la provincia, para amortiguar el conflicto que está muy concentrado en Neuquén capital... promover una mejor distribución de los beneficios de la renta hidrocarburífera en el interior. Hay que aprovechar esa renta ampliando las posibilidades que nos otorga. Sapag tiene la personalidad ideal para poner en marcha esta mutación.

¿Cómo incide una personalidad en un proceso de esa naturaleza?

Por convicciones, por tener en claro lo que se está jugando...Y en el caso de Jorge Sapag, porque escucha, le gusta conjugar ideas... porque sabe que el poder no implica la verdad ni razón excluyente.

Admitamos que es así.

Es así.

Bueno, ¿lo dejará a Jorge Sapag la"zona gris" del sistema de poder del MPN, o sea ese espacio donde se cruzan intereses personales con lo público, a que gobierne desde ese estilo?

Tiene la decisión de usar todo el poder del que está legitimado. Usará el poder a favor de todos los neuquinos sin mezquindades ni parcialidades. Será una gestión muy cristalina.

¿Qué lo asegura viniendo de una estructura de poder que tiene mucho de "oso filantrópico", aquella figura con que Octavio Paz hablaba del poder político en México?

Lo asegura las ganas que tiene Jorge Sapag de cambiar mucho de la política neuquina.

¿De los perfiles de la personalidad de Sapag que usted menciona debe inferirse lo que lo diferencia de Sobisch en esa materia?

- Fui funcionario de Sobisch en su primer gobierno... tiempo en que él tenía hablamos de lo político un estilo muy parecido al de Jorge... mucha apertura... Se hicieron cosas importantes en ese período, como generar la representación proporcional en la Legislatura mediante la enmienda a la Constitución provincial; se normalizaron organismos que venían intervenidos desde tiempos muy lejanos... Había también mucha participación del gabinete provincial, que era un lugar de debates interesantes de ideas...

Pero algo cambió en él a posteriori, porque el ejercicio de su último mandato lo mostró pivoteando siempre desde cierto convencimiento de personalidad destinada a una trascendencia muy superior, manifiesto. ¿No le parece?

A partir del segundo quinquenio de los '90 "perdí" en sentido figurado, porque quiero mucho a Neuquén y jamás la siento lejos...forma parte de mis amores, contacto con la política neuquina porque estuve afuera. En el '95 Sobisch pierde la interna con Felipe... Luego vuelve y con el tiempo se asume como figura nacional y bueno... creo que ahí Jorge Sobisch interpretó que debía cambiar formas de ver la política o ejercer el poder para competir por la Casa Rosada.

Pareciera que los cambios no fueron positivos, en tanto y en cuanto termina su mandato con su imagen de poder bajo acoso. ¿Cuáles fueron sus cambios?

Ejerció un modelo distinto. Más concentración en el uso del poder, más concentración a autoridad, menos protagonismo del conjunto del gobierno, o sea menos distribución del poder como había sido en su primer gobierno...

PERFIL

Horacio Lores tiene 68 años, 4 hijos, 5 nietos y  una larga experiencia como médico rural y sanitarista que comenzó un día del ’65 cuando, con el título bajo el brazo y una valija de cartón, se embarcó en Constitución y desembarcó en Neuquén.

–Y aquí armé campamento… en Andacollo conocí a Gladys Aguilera, mi esposa, y también descubrí la política sumándome al MPN, donde todo comenzaba y termina en don Felipe… así de sencillo, casi con letras de molde… como en el hall de entrada de la Reserva Federal: “Aquí comienza el dólar” –recuerda hoy Lores.

–Estaba todo por hacer o lo que se había hecho no alcanzaba, nunca alcanzaba… los años de médico rural me marcaron a fondo por el contacto con la gente. Recuerdo siempre que Favaloro se emocionaba cuando recordaba los 12 años que pasó de médico rural en Jacinto Arauz… ¡Ojo, no me comparo con él, simplemente hablo de experiencias!

Con los años, Lores se dedicó al sanitarismo. Y en política fue subsecretario de Salud y luego ministro del área, siempre con el MPN. Durante el primer mandato de Sobisch gobernador, fue titular de Gobierno. A mediados de los ’90, volvió a su profesión contratado por la Organización Panamericana de Salud, viviendo, entre idas y vueltas, cinco años en Perú. Ahora, de vuelta a la política.

CARLOS TORRENGO

carlostorrengo@hotmail.com

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