Panorama de río negro

Intereses comunes y cruzados

13 ene 2019 - 00:00

El paisaje electoral estará exento de graves conflictos salariales. No hay magia en los acuerdos logrados. Todo se explica en la licuación de los gastos públicos en el 2018.

La inflación permitió un alza de los ingresos mientras la contenida mejora en los haberes equilibró la siempre desfasada relación de los recursos con la masa salarial. Hasta el 2017, esa partida requirió un 81% de los ingresos corrientes (sin financiamiento) pero el último cierre anual superará ajustadamente el 70%. Diez puntos menos. Esa diferencia significa unos 4.500 millones que Río Negro “ahorró” por los haberes que no siguieron las subas nominales de los ingresos.

La inflación cumplió con un histórico objetivo estatal. Redujo algo la primacía salarial. Su efecto estructural se desconoce pero Weretilneck parabién porque le permitió rápidos acuerdos con Unter y ATE, despejando su campaña electoral.

Es tiempo de trámites y la dirigencia ya derrama sus pretensiones. Las formas partidarias no importan. Los electores serán Weretilneck y Martín Soria, y –hasta ahora– pocos se animaron a llegar con sus inquietudes. Ellos tampoco les ofrecen ese espacio.

Ya instalada, el gobernador comisiona a juristas y operadores para convalidar judicialmente su candidatura. Sumó el aporte de Luis Lutz, que fue el único juez del STJ con opinión favorable en la causa del 2002 de la re-reelección de Bautista Mendioroz. Ese cuerpo falló en contra por la formalidad de que el entonces vice todavía no era candidato pero, aun así, en su voto, Lutz sí analizó el punto en crisis y entendió que “ante una incertidumbre, especulación o duda” en la interpretación del discutido artículo N° 175 se “debe posibilitar al pueblo que decida”. Ese argumento es el relato incorporado por el oficialismo.

Hay convicción en el FpV y Cambiemos de que no habrá habilitación. El macrismo milita en su rechazo y el ARI prepara el arribo de Elisa Carrió para profundizarlo. Inauguró ese rol contra el riojano Gustavo Casas, con elecciones el 27 de enero para plebiscitar si puede o no ir por un tercer mandato. Otra secuencia para el desarrollo rionegrino.

Cambiemos hoy tiene otro problema. La UCR duda seguir en alianza con el macrismo, con Sergio Wisky al frente de la fórmula. “Hay que arreglar y no excluirlos”, pidió el presidente Macri al diputado y Juan Martín. “Si no quieren, es otra cosa”, insistió. La convención se reunirá el sábado. Wisky habló el viernes con el presidente de la UCR nacional, Alfredo Cornejo, y le pidió su intervención, prometiéndole la vice. La resistencia tiene su historia: viejos desplantes macristas.

Curiosamente, Weretilneck comparte los deseos de Wisky: lo quiere encabezando la dupla de una alianza con la UCR. Entiende que esa será la mejor opción para unificar y reorientar el voto rechazo a Macri. Lo quiere alejar. Prevé que ya llegará el momento de alentar el “voto útil anti-Soria” en perjuicio de Wisky. Amarra su suerte a imponer un cuadro electoral de provincialización y polarización con Soria.

No será sencillo. Hay otros actores. El FpV y Cambiemos van por un escenario nacionalizado. El macrismo plantea retoques para anclarse mejor en su gestión y habrá cambios en la desdibujada delegación nacional de Vialidad. Así preparan el arribo en esa jefatura del intendente de Sierra Grande, Nelson Iribarren, con alto perfil político, bien distinto al técnico del pampeano Raúl Obieta.

Soria empuña su discurso nacional y evalúa incursiones de figuras que integran su espectro dirigencial, aún amplio y difuso. Espacio que, por ahora, no incluye al senador Pichetto y él también marcha en otro sentido. El roquense se reunió el martes con la expresidenta Cristina Fernández. Ella antes cumplió un repaso con el diputado Claudio Doñate. “La presencia de Cristina en Río Negro lo decidirá Martín”, afirman en el Instituto Patria. No es tiempo de semejante resolución.

Vendrá el momento de necesidades y respuestas. Ahora, cada agrupación cae en la porfía de las candidaturas. Y nada es fácil cuando se discute la supervivencia.

El gobernador Weretilneck quiere polarizar con Martín Soria y el roquense trabaja en la mayor nacionalización de la campaña, con la imagen de Cristina K.
Cambiemos tiene otro problema. La UCR duda en seguir en alianza con el macrismo, con Sergio Wisky al frente de la fórmula. Iribarren irá a Vialidad para mostrar la gestión macrista.

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