Combustibles: ¿qué pasará después del día 180?

La mayor intervención que registra el mercado energético vuelve a pegar en el “talón de Aquiles” de YPF: la necesidad de inversiones.





A sólo 24 horas de dar a conocer el gobierno la puesta en marcha de un mecanismo de precios máximos para los combustibles, las petroleras salieron a recomponer los valores de sus productos en los surtidores. El titular de YPF, Miguel Galuccio, en un intento de mostrar independencia del poder político, incrementó los precios de sus naftas en un promedio del 7%, alcanzando las subas hasta el 10% en algunos puntos del país. El resto de las empresas hizo lo mismo al día siguiente. Es la primera vez en la historia económica del país que, puesto un congelamiento, los precios pegan un importante salto horas después de los anuncios. Esta conducta puede tener dos lecturas: o que el gobierno puso un techo demasiado alto al nuevo umbral de precios a los combustibles y por ello las empresas aprovecharon para ampliar su recorrido o, sencillamente, que no existe correlato entre las medidas aplicadas y los resultados que se especulaban. Si con este nuevo esquema de precios máximos el gobierno esperaba defender el bolsillo de los ciudadanos y morigerar los niveles de la inflación, los primeros resultados demuestran que vamos por el camino contrario. Por otro lado, habría que preguntarse qué pasará en el día 181, una vez cumplidos los seis meses que exige la medida para mantener los precios máximos sobre los combustibles. Todo indica que con esta nueva intervención el gobierno ingresó en un escenario económico al que resulta muy fácil entrar pero del que es muy difícil salir. Algo parecido ocurrió con el cepo cambiario al que se dio inicio a fines del año pasado. El tortuoso camino de YPF El enfrentamiento que mantiene desde que llegó a la titularidad de YPF Miguel Galuccio con parte del Ejecutivo nacional es público y notorio. La suba de combustibles, a horas de anunciar los precios máximos por parte del secretario de Comercio de la Nación, se la puede ubicar dentro de esta lógica. Los mercados tomaron el control de precios como algo negativo para YPF. La acción cayó cerca del 5% en sólo 48 horas. En el corto plazo esta última suba de precios del 7% promedio puede ayudar a YPF para armarse de un colchón financiero que le permita sortear sus problemas de caja durante este año. Pero en el mediano y largo plazo, la medida es una piedra más puesta en la mochila de Galuccio. ¿Por qué pierde otra vez YPF? El gobierno decide avanzar en el congelamiento de precios, que es justamente lo contrario que necesita la inversión. “Las empresas invierten para poder ganar plata y, si se les limita eso, claramente bajarán su inversión”, explica el economista Tomás Bulat en “El Cronista”. Por otro lado, si los precios están congelados y los salarios nominales suben, es lógico que el consumo se incremente, pero eso no logra que haya más oferta, porque producir más no tiene rentabilidad. En definitiva, congelar promueve el consumo pero termina por disminuir la inversión; se protege al que demanda y se castiga al que produce. Esto es exactamente lo que pasa con la nueva intervención en el mercado de los combustibles. El déficit energético es cada vez mayor e YPF es la que deberá importar más energía a precios internacionales para colocarla en un mercado regulado. Con esta lógica, Vaca Muerta sigue sumando dudas entre aquellos que podrían estar interesados en traer sus dólares al país. La experiencia en la Argentina demuestra, en definitiva, que congelar los precios termina congelando las inversiones. (Redacción Central)


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