Comenzó el segundo juicio por el crimen de un policía

La víctima fue Luis Aroca, asesinado

ROCA (AR).- El ex policía Néstor Fabián Vega comenzó a ser juzgado nuevamente por el crimen de su camarada Luis Aníbal Aroca, quien fue asesinado dentro de su casa el 23 de mayo del '98, entre las 6 y las 7.30 de la mañana.

El segundo juicio se realiza luego que el Superior Tribunal de Justicia anulará la sentencia que Vega había recibido a reclusión perpetua.

En aquella oportunidad, también estuvo imputada Norma Palavecino, esposa de la víctima, quien fue absuelta por el beneficio de la duda.

La jornada de ayer comenzó casi desde el vamos con un cuarto intermedio. Es que el defensor Eves Tejeda recusó a César López Meyer y Carlos Gauna Kroeger, integrantes junto a María Evelina García del Tribunal.

El abogado planteó que los a la postre recusados habían intervenido en un planteo donde se pedía anular la requisitoria fiscal. Para Tejeda, ambos jueces habían emitido opinión.

Sin embargo, tanto el fiscal de Cámara Edgardo Rodríguez Trejo como los magistrados mencionados, coincidieron en que no se pronunció sentencia sino que se resolvió un incidente.

Tras algo más de una hora de deliberación, se reanudó el debate, y la primera testigo fue justamente Norma Palavecino.

La mujer del policía asesinado realizó un relato plagado de dudas y contradicciones, que en varios momentos el propio Tribunal se las hizo notar.

La mujer había declarado en la instrucción que había visto a Néstor Vega, como uno de los que discutían con su marido antes de ser asesinado.

Pero ayer no sólo que desvinculó por completo al imputado, sino que además le agregó más confusión a lo que asegura saber del hecho.

Reconoció que había nombrado a un tal Néstor Vega, pero aclaró que no se trataba del imputado sino de otra persona, que había conocido y con quien había salido en varias oportunidades a bailar "como amigos".

Sin embargo aseguró que no sabía donde vivía y que nunca más lo volvió a ver. "El pasaba por casa vendiendo flores", dio como único dato.

"Digamos que Vega era medio fantasmal... aparecía cuando quería", dijo ya can

sado de las idas y vueltas en el relato el presidente del Tribunal César López Meyer.

Ayer dijo que no había visto a nadie. Que a ella la golpearon en el abdomen y que la llevaron a la cocina. "Escuché que nombraban a Vega -dijo- pero no lo ví".

Palavecino aseguró que antes de la trágica discusión, su esposo había discutido con unos vecinos que celebraban una fiesta. Sin embargo, los vecinos que declararon aseguran que no escucharon ruido alguno.

"Pero su vecina dijo que había un silencio total a esa hora", le recalcó la jueza María Evelina García. "Me parece que usted está muy dispersa, por decirlo livianamente", completó la camarista.

Finalmente, el fiscal le preguntó por qué cree que el hermano de su esposo declaró en la instrucción que ella le había dicho que el policía Vega fue el que mató a Aroca, a lo que la testigo no supo qué responder.

Los testimonios se completaron con los de los policías Ricardo Ramos y Manuel Herrera.

El primero dijo que al llegar a la casa le extrañó que no había rastros de pelea, que la mujer estaba muy bien vestida para esa hora de la mañana y que "ella me dijo que lo mató un policía al que le había vendido una pistola".

Herrera fue el único que lanzó algunas sospechas contra Vega. Dijo que el día del crimen el imputado llegó tarde a la comisaría de Allen, donde prestaba servicios.

También le extrañó que se interesó mucho en el tema y pidió investigarlo, aunque a los cinco días se le solicitó qué datos había conseguido y no aportó ninguno valedero.

Incluso dijo que había hablado con el gerente y la secretaria de una estación de servicios de Roca, y que supuestamente les habían dado datos, aunque esa conversación luego se supo que nunca existió.

Herrera dijo que una vecina le comentó que habría una relación sentimental entre Palavecino y el policía Vega, y finalizó diciendo que al imputado le decían "el florista", coincidiendo con la actividad del "desconocido" Vega.


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