Comer sano es una tarea difícil, pero no imposible

Cambiar los hábitos a la hora de alimentarse puede resultar todo un desafío. Programar un menú por semana quizás sea una solución fácil.



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Aprender a incorporar hábitos saludables a la hora de preparar cualquier comida del día no es una tarea fácil, pero tampoco imposible. Hay que arrancar de a poco para poder incorporarlo en todo momento. Los cambios en nuestro cuerpo van a empezar a notarse y nuestra salud lo va a agradecer.

En el libro “Meal Prep-eat clean. Guía semanal para planificar tus comidas”, su autora Rocío Engstfeld nos cuenta cómo a través de un diagnóstico médico cuando tenía 15 años optó por cambiar a una dieta saludable. “Me di cuenta que podemos comer exactamente lo mismo, disfrutando de los mismos sabores y aromas, pero hacerlo de manera sana. Fue muy emocionante porque me di cuenta no solo como cambia el cuerpo, sino el estado de ánimo, la predisposición y la energía para encarar los días”, comenta en su introducción.

En este segundo libro publicado, Engstfeld ofrece una gran variedad de recetas para organizar una semana de desayunos, almuerzos, meriendas y cenas. También sugiere cómo y cuándo comprar los alimentos, frescos, para ordenar la semana de comidas.

En esta edición te compartimos dos recetas sencillas, fáciles de elaborar, coloridas y frescas, para que no haya que sufrir tanto en la cocina a la hora de comer sano. Sólo hay que animarse, poner manos a la obra y disfrutar.

Pollo o carne magra en cubitos

Ingredientes:

• 300 g de carne o pollo cortada en cubos pequeños

• 1 cebolla cortada en juliana

• 1 diente de ajo picado

• 1 morrón cortado en juliana

• Aceitunas sin carozo cortadas al medio (cantidad a gusto)

• Sal marina, pimienta y especias a gusto

Preparación:

En un wok rehogar los vegetales y luego colocar los cubos de carne o pollo, aceitunas y especias. Una vez listo, lo que no se consuma se puede guardar en un recipiente hermético hasta 3 días en la heladera.

Bocaditos helados de arándanos y yogur

Ingredientes:

• 1 pote de yogur cremoso descremado

• 1 taza de arándanos

Preparación

Mezclar el yogur con los arándanos en una fuente y llevar al freezer hasta que esté congelado (1 hora aproximadamente).


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Comer sano es una tarea difícil, pero no imposible