Cómo fue el desplome de los equipos de perforación en el país

El reporte de Baker Hughes reflejó el impacto de la cuarentena, pero también de las crisis que la industria experimentó en los últimos meses. La caída fue mucho más marcada que en otros países de la región.





El tradicional reporte sobre la cantidad de equipos de perforación que están activos en el mundo que realiza Baker Hughes graficó las crisis que la industria petrolera argentina experimentó en los últimos meses y que tuvo su mayor desplome con la puesta en marcha del aislamiento social obligatorio.

De acuerdo a los registros de Baker Hughes, la caída en la cantidad de equipos de perforación en el país es más marcada que en la mayoría de los países de América Latina, a excepción de Venezuela en donde la pandemia parece ser el golpe de gracia para la industria petrolera.

Según el informe, en enero de 2019 eran 73 los equipos de perforación que se encontraban sumando nuevos pozos en el país, tanto en gas y en petróleo, como en desarrollos convencionales y no convencionales.

Pero al mes siguiente comenzó la primera crisis de la larga lista que acumula la industria petrolera. En febrero el entonces secretario de Energía de la Nación, Gustavo Lopetegui, hizo una reinterpretación de la Resolución 46 de incentivos a la producción de gas que puso un tope al volumen que las operadoras podían presentar y cobrar en ese plan.

Esta medida impactó de lleno en el segmento del gas y la mayoría de las operadoras reaccionaron virando sus inversiones hacia la producción de petróleo. Para febrero del año pasado la cantidad de equipos de perforación bajó a 66, es decir 8 equipos menos en sólo un mes.

La imagen más triste. Los equipos de perforación inactivos se apilan en Neuquén. (Foto: Yamil Regules)


Lentamente la cantidad de equipos fue incrementándose, hasta julio cuando se alcanzó el valor más alto del último año con 71 equipos de perforación activos en las diversas cuencas productoras del país.

De ese total de equipos el 60% se encontraban en la provincia de Neuquén en donde eran 43 las torres activas, en su mayoría con destino a Vaca Muerta. Pero nuevamente pasaron cosas.

En agosto del año pasado el gobierno nacional de entonces Mauricio Macri, lanzó el decreto de necesidad y urgencia, el DNU 566 por medio del cual se congeló el precio del crudo y de los combustibles a valores anteriores a la devaluación que se había visto en esos días.

En números

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son los equipos de perforación que esta semana estuvieron activos en todas las cuencas del país.

De inmediato comenzó la segunda crisis de la industria petrolera de este breve repaso. La cantidad de rigs activos en el país se desplomó de 71 en agosto a 55 en septiembre de 2019, una caída del 22,53%.

En apenas un mes fueron 16 los equipos de perforación que se desafectaron del país, 5 de ellos en Neuquén, dado que si en marzo las operadoras habían girado hacia el crudo, ahora la crisis estaba precisamente en ese segmento.


En diciembre del año pasado la cantidad de equipos volvió a caer y llegó a los 50 en todo el país, de la mano del clima electoral que imperaba en ese momento con el cambio de gestión.

Ese 10% de los equipos que se retiraron de la actividad no volvieron a insertarse en los meses siguientes, sino que por el contrario la caída se fue agudizando ahora al ritmo de la baja de precio internacional del petróleo.

La mayor reactivación de torres se dio en Vaca Muerta. Hasta esta semana se sumaron seis de los siete equipos que hay en el país.


En marzo, cuando se decreta la cuarentena obligatoria en el país, en Argentina había 38 rigs en actividad, de ellos 32 estaban en Neuquén.
Pero el aislamiento social y obligatorio no incluyó en una primera instancia el trabajo de las torres de perforación y es por esto que en abril Argentina tuvo cero equipos activos.

En mayo comenzó lentamente la reactivación de las torres de perforación que en ese momento fueron dos, de la mano de Shell en Vaca Muerta. En tanto que en junio el país mostró sólo 6 torres activas, cinco de ellas en Vaca Muerta y a las cuales se sumó en los últimos días una torre más, haciendo que hoy el país cuente con 7 equipos de perforación en actividad.

La clave

1
de los siete equipos activos en el país se encuentra perforando con destino a gas, el resto buscan petróleo.

Ningún otro país de América Latina tuvo un desplome similar, que forzara a paralizar todos sus equipos. En Colombia se vio una marcada caída de la actividad, pero en ese caso fue de 25 a 4 equipos entre marzo y abril y de allí a 1 equipos en mayo y 5 en junio.

Venezuela está sintiendo fuerte la combinación de la coronacrisis con el bloqueo de Estados Unidos y pasó de tener 25 equipos en marzo, a 14 en abril, 2 en mayo y sólo 1 el mes pasado.

México y Brasil lograron una alta estabilidad gracias a los desarrollos offshore. En el primer caso recién en mayo se sintió una leve caída y el mes pasado trabajaron con 40 torres. En tanto que Brasil pasó de 17 equipos en marzo, a 13 en abril y 11 desde mayo.


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