¿Cómo seguir siendo joven? Lo que pueden hacer los aparatos antiaging

Los segmentos más fuertes son los aparatos de ultrasonido y de microdermabrasión”. También la tecnología led, la plancha antiarrugas y el tratamiento galvánico de las arrugas prometen solucionar el problema de los pliegues de la piel.

BELLEZA

Por Andrea Abrell

Si existe una gran tendencia en el sector de los cosméticos, esa es el “boom” de los productos contra el envejecimiento. La lucha contra las arrugas es el tema que centra el interés de los hombres y las mujeres a partir de los 30 años. Además de las cremas, los sueros y las máscaras que supuestamente detienen el envejecimiento de la piel, hay una creciente presencia en el mercado de aparatos antiaging.

“El mercado para los aparatos cosméticos creció el último año un 50%”, dice Martin Ruppmann, de la Asociación de Fabricantes de Productos Cosméticos de Alemania. “Esto es un indicio de la creciente importancia de los aparatos cosméticos técnicos. Los segmentos más fuertes son los aparatos de ultrasonido y de microdermabrasión”. También la tecnología led, la plancha antiarrugas y el tratamiento galvánico de las arrugas prometen solucionar el problema de los pliegues de la piel. ¿Cómo funciona y qué ofrece la nueva tendencia?

La plancha antiarrugas funciona con corriente galvánica, que originalmente se utilizaba en la homeopatía. Se trata de una corriente continua que siempre fluye en una sola dirección. La ventaja respecto a la corriente alterna es que la corriente continua no produce frecuencias mensurables, por lo que no hay vibraciones.

Los investigadores parten del supuesto de que cada célula del cuerpo tiene cierta vibración propia mientras sigue activa. Esas vibraciones son diferentes: una célula del corazón tiene otra vibración que una célula de la piel. Los aparatos que funcionan con corriente galvánica actúan sobre las vibraciones de la célula de la piel.

En este contexto, es importante saber que una causa fundamental del envejecimiento natural de la piel estriba en la ralentización de la actividad celular del propio cuerpo. Como consecuencia, la piel se va haciendo más delgada con el tiempo y va perdiendo cada vez más elasticidad. Un aparato como la plancha antiarrugas tiene la función de detener ese proceso dándoles a las células el impulso eléctrico para que se dividan. “Sin embargo, no existen actualmente estudios que hayan demostrado que la corriente galvánica efectivamente detenga el envejecimiento de la piel”, matiza la dermatóloga Uta Schlossberger.

Lo mismo vale también para los aparatos antiaging que funcionan con tecnología led. Esta técnica consiste en una radiación emitida por leds para estimular la producción de energía e impedir la desintegración del colágeno. La elasticidad de la piel depende principalmente de esta proteína. Además, los aparatos led supuestamente ayudan a reducir o prevenir las manchas pigmentarias. Estas manchas aparecen cuando en algunos lugares de la piel hay una producción excesiva de melanina.

También están de moda los aparatos antiaging que trabajan con ultrasonidos. Tampoco en este caso existen investigaciones conocidas sobre su efectividad prolongada. Sin embargo, lo que sí está demostrado es que el calentamiento local de la piel aumenta la circulación sanguínea, lo que se traduce en un mejor suministro de oxígeno a las células de la piel. Como consecuencia, se acelera el metabolismo celular y se estimula la circulación linfática.

La microdermabrasión es una suerte de exfoliación intensiva. “Con alta velocidad se lanzan sobre la piel cristales que levantan las capas celulares exteriores”, explica Nicole Perau, directora de marketing de la empresa cosmética Babor. Después, un vacío hace que los cristales y las células desprendidas se eliminen por aspiración.

La combinación entre la fuerza del bombardeo de los cristales y el vacío determina la intensidad de la eliminación de la células muertas de la piel. “Si el aparato no se ajusta correctamente, la piel puede sufrir daños considerables”, advierte Perau. Por esto, los aparatos de microdermabrasión los debe manejar exclusivamente la esteticista o el dermatólogo, advierte la experta.

La dermatóloga Schlossberger menciona más diferencias: “Para aplicar la microdermabrasión en el estudio también desempeña un papel fundamental la presión hipoatmosférica. Esta se ajusta de forma individual según la estructura de la piel y el objetivo del tratamiento y estimula las células que forman el tejido conjuntivo”. El aparato de uso doméstico no produce este efecto, porque no trabaja con la presión hipoatmosférica.

Aun así, si no se esperan milagros y si se usa adecuadamente un buen aparato siguiendo las instrucciones, la microdermabrasión en casa puede tener, sin duda, un efecto positivo sobre la piel, dice Schlossberger. “Un aparato de uso doméstico para este fin se puede comparar con un peeling de buena calidad”. (DPA)


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