Compra de inmuebles surge como opción

La gente se siente más segura con propiedades que con bancos, aseguran.

Por Redacción

CIPOLLETTI (AC).- La desconfianza que se mantiene en el sistema financiero hace que la gente se interese en la compra de inmuebles, a pesar de la magra rentabilidad en alquiler, explicó ayer Florentino Soulés, vicepresidente del Colegio de Martilleros de la Segunda Circunscripción Judicial.

Dijo que también «hay mucho interés» en la compra de terrenos en zonas residenciales. «Los compradores están más seguros con los bienes raíces que dejando en plazo fijo su dinero. Y esto sucederá -opinó- hasta que el sistema financiero se torne totalmente seguro, cuestión que no ocurre hoy».

Soulés se refirió al comportamiento de los precios de las propiedades, ya sean casas o departamentos, en función de la situación económica imperante.

Y aclaró que las comisiones que cobran las inmobiliarias siempre son del orden del 5 por ciento en alquileres y del 3 por ciento en ventas. «En eso no hubo ninguna variación», enfatizó.

Transacciones

Sobre los precios expresó que durante la convertibilidad -cuando un peso valía un dólar- el mercado inmobiliario estaba en absoluta recesión, pero cuando se produjo la devaluación hubo un mes y medio donde se dieron transacciones.

En ese período «se vendió bastante bien», los precios en dólares bajaron a un 50 por ciento y hubo un lógico aumento en pesos. Y si bien ese lapso finalizó el 15 de abril «hoy continúan las operaciones con dinero depositado a la vista o dólares que algunos pudieron guardar en efectivo».

Para Soulés, «el auge de venta fue en ese período».

Ahora -señaló- «se vende en menos cantidad pero estamos levemente mejor que antes de la devaluación».

La renta de alquileres viene en baja porque también viene bajando desde hace mucho tiempo la renta internacional. «Era del 1 por ciento y cayó en estos días al 0,35 por ciento. Un alquiler que era de 1.000 pesos por mes es ahora de 650 pesos. Y la oferta es muy grande porque han ingresado al mercado todas las propiedades que los inversores compraron como consecuencia del corralito».