COMPUSER: El ataque de los clones



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Por un lado, en la Argentina, la firma Drean, especialista en lavarropas, lavavajillas y cocinas, licenció la marca Commodore, y ofreció desde la clásica Drean Commodore 64 y 64C, hasta la casi inconseguible Drean Commodore 128, pasando por la Drean Commodore 16, las unidades de disco Drean C-320 y las impresoras Drean C-220. Básicamente, se montaban en el país, con productos que eran desechados por ser de segunda calidad (o refurbished) en la empresa madre.

Por su parte, la firma Telemática ensambló con relativo éxito las Talent MSX DPC-200, similares a las que fabricaba DAEWOO (hay incluso quienes afirman que las máquinas en cuestión eran DAEWOO y que Telemática sólo estampaba su logo en ellas). Con Atari pasó algo similar: SKYDATA afirmaba que algunos modelos (entre ellos, la Atari 65XE y la Atari 800XL) se fabricaban en San Luis, Argentina.

Finalmente, la firma CWERWENY (fabricante de motores industriales) popularizó las Spectrum con su propia versión: la CZ. Varios modelos fueron armados en la Argentina, en la planta que la firma tenía en la provincia de Entre Ríos: CZ 1000, CZ 1500, CZ 2000 y CZ Spectrum. Salvo los componentes electrónicos, que eran importados, el resto de la máquina era diseñado, armado y ensamblado en la Argentina.

 

La guerra fría de los bits

 

En lo que respecta a los países del Este, los casos más notables se dan en la ex Unión Soviética, Rumania, Polonia, Hungría y Bulgaria. Así, podemos mencionar, dentro de lo que fue la URSS, la Hobbit, la Bajt, la Spektr 48, la Magic, la Robik y varios modelos llamados ZX Spectrum, por supuesto, sin licencia oficial de ningún tipo.

Todas poseían el microprocesador Z80 (o clon de él), memoria RAM de 48 KB, memoria ROM de 16 KB y 8 colores.

De Polonia podemos mencionar la Bosman y la Elwro. Caso notable es el de Rumania, donde las empresas que fabricaban los clones de Spectrum, “Ice Felix” y “Timisoara”, aún existen (incluso tienen sendas páginas web). Entre ambas, fabricaron muchos modelos; los más conocidos fueron HC85 y microTim en todas sus variantes.

 

El Ave Fénix de las computadoras AMIGA

La historia de AMIGA comienza varios años antes de 1985. Para ser más precisos, 1982 fue el año. Una empresa llamada Hi-Toro, con sede en Los Gatos, California, y respaldada por el dinero de un grupo de inversores, decidió entrar en el mercado de los videojuegos, en pleno auge, con una máquina que fue la mejor. Comandados por Dave Morse, y con los servicios de Jay Miner, RJ Mical, Carl Sassenrath, Ron Nicholson, Dale Luck y Jim Goodnow, se pusieron a idear una máquina que revolucionaría el mundo de la computación. Basada en el CPU Motorola 68000, y con el nombre en clave de “Lorraine” (así se llamaba la mujer de Morse), empezaron a correr rumores, en los Estados Unidos, sobre una “supercomputadora”, con capacidades gráficas asombrosas, sonido increíble y memoria inédita. Para fines de 1983, ya se habían gastado la casi totalidad de los siete millones de dólares que tenían como inversión inicial.

Durante el CES (Computer Entertainment Show) de 1984, los desarrolladores se dedicaron a mostrar el prototipo en secreto, haciendo demostraciones privadas en una pequeña habitación, pese a lo cual se causó una gran impresión, lo que dio alguna esperanza de poder sobrevivir económicamente.

Pero la situación económica en la que quedaron después de este último esfuerzo para promocionar la nueva máquina era realmente insostenible, por lo que decidieron contactarse con empresas que pudiesen estar interesadas en comprar la compañía, AMIGA Inc. Hablaron con Sony, Philips, Apple, Hewlett-Packard, Silicon Graphics (que sólo estaba interesada en los chips) y, finalmente… Atari, que mostró interés por adquirirla. Atari acababa de ser comprada en secreto por Jack Tramiel.

 

La mejor Amiga de Commodore

En un intento de hacerse con parte del mercado de su ex empresa, Tramiel quería comprar AMIGA Inc. y ganarle la partida a Commodore con su propia máquina. Con este propósito dio medio millón de dólares sólo para entrar en negociaciones, a devolver en un mes si no había acuerdo.

Finalmente llamó Commodore. Ofrecía el triple de lo que Tramiel ofertaba. Morse no dudó. Commodore se quedó con AMIGA.

El 23 de junio de 1985 se presentó al público, en el Lincoln Center de Nueva York, el AMIGA 1000, con el lema “¡Sólo AMIGA lo hace posible!”.

Este mítico producto, llamado AMIGA 1000, tenía, además del procesador Motorola 68000 corriendo a 7,14 MHz, 256 KB de RAM, una paleta de 4096 colores, puertos paralelo y serial, de disquetera, salidas RGB, RF y video compuesto, sonido estéreo, y puertos para joystick/mouse. Costaba 1300 dólares sin monitor y 1800 con monitor.

Poco a poco, el equipo de ingenieros de Commodore se fue haciendo cargo del diseño y la producción de la máquina, y desplazó paulatinamente al equipo original.

Commodore contaba con ingenieros y programadores capaces de ver las implicaciones y la revolución que suponía el concepto AMIGA. Era el caso de, entre otros, Greg Berlin y Dave Haynie, responsables del diseño de la AMIGA 3000, y de Andy Finkel y Bryce Nesbitt.

Para 1987, AMIGA ya era un serio competidor de Atari, y decidieron profundizar más aún la rivalidad. Dos nuevos modelos vieron la luz: la AMIGA 500 y la AMIGA 2000.

La primera máquina apuntaba al mercado hogareño, la segunda, al profesional. Ambas seguían con el mismo procesador funcionando a la misma velocidad, 512 KB de memoria RAM, pero la gran diferencia radicaba en que la 2000 poseía conector SCSI, genlock y siete slots de expansión.

Para 1989, AMIGA dominaba claramente el mundo de los 16 bits. La 500 era la máquina más popular en todo el mundo, y miles y miles de jóvenes se sentían atraídos por su majestuosidad, su versatilidad, sus gráficos, sus juegos y sus aplicativos. Con ella surgió la escena demo, que consistía en agrupaciones de artistas digitales que “competían” para ver quién lograba hacer el trabajo más audaz e ingenioso con la máquina, explorando sus capacidades a fondo.

Para 1990, Commodore volvió a romper el molde, con el lanzamiento de la AMIGA 3000, considerada por muchos su mejor máquina. Como novedad, esta computadora introducía un procesador más potente (68030 funcionando a 16 o 25 MHz), un nuevo chipset (llamado ECS) y un nuevo sistema operativo, la versión 2XX del Workbench.

Tanto la 3000 como la 4000, su sucesora, tuvieron amplio éxito en el mercado de la televisión. Muchas máquinas fueron utilizadas por estaciones de TV y productoras, para realizar titulaciones, producciones y postproducciones. Sólo AMIGA lo hacía posible…

 

SEBASTIAN GURVITSCH


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