Con el olfato de Lazzaro y las manos de Islas

Gracias a la efectividad de su goleador y a la seguridad de su arquero, Tigre fue más.

La capacidad goleadora de Leandro Lazzaro, implacable cuando estuvo frente al arco, y un par de intervenciones de Daniel Islas, que sirvieron para evitar que el rival aprovechara su momento, le bastaron a Tigre para ganarle a Chacarita por 2 a 1.

En los primeros 20´ Tigre se hizo dueño del partido a partir de la presión que ejerció en la mitad de la cancha, y un juego prolijo e inteligente, cuando tuvo la pelota en su poder. Durante ese lapso, dispuso de dos ocasiones para llegar al gol. La primera, a los 11, fue un tiro libre de Martín Morel que pegó en el palo derecho, y la segunda, a los 20, terminó en gol.

En la jugada del gol del Matador intervinieron Morel, Giménez y San Román, y la concluyó Leandro Lázzaro, con un preciso derechazo que depositó el balón dentro del arco.

A partir del gol, Tigre le cedió la iniciativa a Chacarita, y el equipo de San Martín no desaprovechó el regalo, aunque se encontró con Daniel Islas como su principal obstáculo para llegar al empate. De todas maneras el ´1´ de Tigre no pudo impedir que a los 37´, tras aprovechar un centro desde la izquierda de Centurión, Pereira marcara el empate.

En el complemento, Tigre salió a jugar con otra actitud y enseguida encontró su premio. Corrían apenas 7´ cuando San Román, por derecha, le cedió la pelota a Oviedo, éste envió el centro pasado, el cual fue conectado por Lázzaro, quien con un cabezazo cruzado puso el 2-1.

Tigre volvió a repetir la fórmula del primer tiempo, pero con una sensible diferencia: defendió mejor. Entonces Chacarita tuvo terreno y pelota, pero casi nunca pudo crear una chance.

Tigre logró rescatar tres puntos importantes, pero al igual que a Chacarita le cabe una misma premisa: mejorar para no sufrir.


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Con el olfato de Lazzaro y las manos de Islas