“Con la mano en el corazón”
Todos los gobiernos “civilizados” presentan sus condolencias y solidaridad al de Francia por los hechos ocurridos en ese país últimamente y que son noticia en todo el mundo, originados por guerrilleros islámicos según sus propias afirmaciones. Sería interesante también conocer las motivaciones para cometer tan censurables actos; no obstante, me permito opinar –viendo por tevé la llegada de refugiados a Europa– de los sobrevivientes de las masacres realizadas por Estados Unidos, Francia, Alemania, Inglaterra, etcétera, sobre los territorios de Irak, Libia, Afganistán, Siria y otros con el único objeto de obtener riquezas y petróleo. ¿No les queda –la diplomacia también fue bombardeada– otro medio para vengar a sus muertos que operar de la forma en que lo han hecho? Nuestro mundo critica sin recordar el millón de muertos que dejaron las fuerzas antes mencionadas en Irak y los cientos de miles en Libia, Afganistán y actualmente Siria. Ahora resulta que Francia –que hace muy poco negó la entrega de dos buques portahelicópteros a Rusia, que ya se los había pagado– quiere que Rusia forme parte de las fuerzas que estarían preparando para combatir al islamismo… Rusia no debe olvidar (no obstante ayuda actualmente a Siria) que los mismos que le piden integración contra el islamismo le están entregando armas a Ucrania para seguir atacando a Rusia. Ni la OTAN ni la ONU pueden hacer entrar en razón a los países liderados por Estados Unidos y sus aliados para que dejen de atacar países que no poseen armas nucleares –como ellos pretenden hacerle creer al mundo– mientras que Israel tiene doscientas o trescientas cabezas nucleares en pleno Medio Oriente sin control alguno… pero resulta que es el país de confianza de Estados Unidos. A esos países no les importa destruir la historia milenaria y sus habitantes, quieren riquezas y petróleo. Dijo el papa: “La tercera guerra mundial ya empezó”. Mientras tanto siguen persiguiendo a Irán, haciéndole creer al mundo que es un país peligroso por el solo hecho de que no se les pone de rodillas. Mientras que los “señores de la guerra” Estados Unidos, Inglaterra, Francia y Alemania manejen a su antojo el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y la OTAN, estamos pendientes de un hilo. Las naciones del mundo realmente civilizado tienen que detener de cualquier forma la locura imperial, que por temor a perder “el imperio” nos lleve a un cataclismo mundial. Juan Carlos Malgesini DNI 4.673.429 Puerto del Este
Juan Carlos Malgesini DNI 4.673.429 Puerto del Este