Consenso para que Wolfowitz dirija el Banco Mundial

El actual subsecretario de Defensa de EE.UU. recibió el crucial apoyo europeo.



WASHINGTON (Télam-AP).- El Directorio del Banco Mundial se reunirá hoy para decidir la nominación del actual subsecretario de Defensa de los Estados Unidos, Paul Wolfowitz, como titular del organismo multilateral, impulsado por el presidente estadounidense, George W. Bush.

La nominación de Wolfowitz era resistida por algunos países europeos pero tras las gestiones que realizó en las últimas dos semanas el consenso parece garantizado entre los 24 directores ejecutivos que integran el Directorio del Banco Mundial.

La semana pasada Wolfowitz se reunió con el Directori de la entidad y antes había mantenido contactos con representantes de los países en desarrollo y los directores ejecutivos de las naciones europeas que integran el Banco Mundial, en tanto ayer se encuentra en Bruselas para entrevistarse con autoridades de la Unión Europea.

El motivo principal del rechazo a Wolfowitz es su apego al unilateralismo neoconservador y el ser considerado uno de los creadores de la doctrina de ataque preventivo.

Sin embargo, a horas de su nominación oficial, Wolfowitz prometió no cambiar el sentido de cooperación multilateral que tiene el organismo. “Entiendo que soy -por decirlo en términos moderados- una persona polémica”, dijo, y agregó que “espero que cuando la gente me conozca mejor entienda que creo profundamente en la misión del Banco que es ayudar a las personas que viven en la pobreza”, indicó.

Wolfowitz recibió el apoyo de la Unión Europea después de que prometiera un trabajo estrecho con los ministros de finanzas y dijera que una de sus prioridades será la lucha contra la pobreza.

En una rueda de prensa en Bruselas junto al primer ministro de Luxemburgo Jean Claude Juncker, Wolfowitz dijo que esperaba ejecutar una gestión “con espíritu de cooperación''. “Ayudar a los pueblos a salir de la pobreza es una noble misión'', declaró.

Alemania, que antes se había mostrado escéptica a su candidatura señaló a través de su ministra de Ayuda al Desarrollo, Heidemarie Wieczorek-Zeul, que el estadounidense “tendrá el apoyo” de ese país.

Wolfowitz, actual número dos del Pentágono, aseguró: “Pretendo tener un equipo realmente multinacional si me convierto en presidente del Banco”.

“Tengo intención de buscar

los mejores talentos alrededor del mundo para tener una auténtica plantilla de altos cargos multinacional”, declaró Wolfowitz, quien aseguró que llevará adelante su gestión independientiemente de los deseos del gobierno estadounidense.

El Banco Mundial, que tiene su sede en Washington, dijo que el directorio se reunirá a media mañana en una sesión que no tiene hora de conclusión. La sesión del directorio estará presidida por el saudita Yahya Alyahya.

Wolfowitz, actual subjefe del Pentágono, fue propuesto para el cargo por el presidente George W. Bush.

Siguiendo una tradición desde la creación del Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional hace 60 años, la presidencia del banco la ocupa un estadounidense y la dirección del FMI un europeo. En junio fue nombrado el español Rodrigo de Rato como director gerente del FMI.

Respaldo argentino

La candidatura del neoconservador estadounidense al frente del Banco Mundial cuanta con el respaldo del gobierno argentino, según fuentes oficiales.

El 22 de marzo último se conoció que el Gobierno argentino respaldó la postulación de Wolfowitz al frente del Banco Mundial, a través de sendas comunicaciones mantenidas por el ministro de Economía, Roberto Lavagna, y el embajador argentino en los Estados Unidos, José Octavio Bordón, con el organismo multilateral.

Lavagna, que también es gobernador por la República Argentina del Banco Mundial, se comunicó el jueves 18 con el organismo mostrando su beneplácito por la designación de Wolfowitz, indicó una fuente del Palacio de Hacienda.

Wolfowitz asumiría el cargo el primero de junio, luego de que el actual presidente, James Wolfensohn, haya concluido su mandato el 31 de mayo.

¿Hombre de Bush o reformador contra la pobreza?

El subsecretario estadounidense de Defensa, Paul Wolfowitz, tiene casi asegurado el puesto como décimo presidente del Banco Mundial a partir de hoy, pero esta personalidad controvertida está lejos de haber convencido a todos los escépticos sobre su estrategia para la reducción de la pobreza en el mundo.

Consciente de la controversia que suscitó el anuncio de su candidatura, el actual número dos del Pentágono y uno de los principales artífices de la guerra en Irak, juró una vez más ayer que se abocará por completo a la “noble misión” de reducir la pobreza y luchar por el desarrollo en el mundo. A pesar de sus muchas declaraciones, no fue muy claro sobre su filosofía o la estrategia que piensa llevar adelante.

En poco tiempo, el presidente George W. Bush llevó a dos neoconservadores a ocupar posiciones políticas clave en el orden mundial. Son hombres ambiciosos y convencidos de que pertenecen al núcleo del círculo de poder en Washington.

En las Naciones Unidas, Estados Unidos va a estar representado por John Bolton, un halcón político temido, mientras que Wolfowitz liderará previsiblemente el Banco Mundial. Ambos han recibido del presidente de su país instrucciones claras: llevar a cabo reformas fundamentales en esas instituciones.

El politólogo neoconservador Gary Schmitt afirmó sin embargo que, con sus decisiones Bush “no pretende destruir (la ONU y el Banco Mundial), sino lograr que funcionen mejor”. En el entorno de Bush hay profunda desconfianza hacia la ayuda al desarrollo tradicional y los créditos a ciertos estados.

El diputado republicano Jim Kolbe está convencido de que “Paul Wolfowitz será sin duda un reformador que dirigirá el Banco de acuerdo con las ideas del presidente (Bush)”. Tendrá especialmente el coraje, dijo Kolbe, de reemplazar créditos por donativos, de acelerar el proceso de otorgamiento de ayuda en función de “buen gobierno” y lucha contra la corrupción.

Para Bush, la ONU y el Banco Mundial son instituciones inmensas, arrogantes y poco eficientes, que desperdician enormes cantidades de fondos en proyectos sin sentido y que además estabilizan dictaduras a nivel mundial.

Para muchas organizaciones no gubernamentales (ONG) es “la peor elección posible”. Paul Wolfowitz “es un ideólogo que demostró ampliamente que está motivado por una visión del dominio estadounidense. (…) Dio también pruebas de su incompetencia en términos de acción estratégica” en particular en Irak, dijo Soren Ambrose, de la ONG “50 years is enough” (“50 años es suficiente”), que promueve una reforma de las instituciones multilaterales.

“Parece que (Bush) tiene menos ganas de escuchar a los demás que de imponer sus propios puntos de vista”, señala Colin Bradford, otro especialista en relaciones internacionales de la Brookings Institution.

(AFP/DPA)

El “cerebro” de los halcones

Paul Wolfowitz, de 61 años, es considerado líder del sector neo-conservador en el seno de la administración republicana.

El subsecretario de Defensa es visto además como uno de los principales artífices de la guerra contra Irak y de la estrategia defendida por George W. Bush de democratización del Gran Medio Oriente. Wolfowitz fue decano y profesor de Relaciones Internacionales de la Escuela Paul H. Nitze de Estudios Avanzados de la Universidad John Hopkins de Washington. Reconocido como un intelectual brillante incluso por sus enemigos, es considerado ideólogo de los “neo-conservadores”, un grupo político que promueve una política exterior intervencionista y está convencido de que un EE.UU. hegemónico es algo bueno para el mundo.

Fue embajador de EEUU en Indonesia durante tres años, un período que cita frecuentemente con nostalgia. Como secretario adjunto de Defensa de 1989 a 1993, un departamento entonces dirigido por Dick Cheney, participó en el diseño de los planes para la Guerra del Golfo de 1991.


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