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El Sandwichito cumple 40 años, tiene más de 200 combinaciones y una tradición que se mantiene viva

El clásico de los sandwiches de miga en Neuquén celebra su aniversario con una promoción y un sorteo para ganar una docena de sandwiches al mes durante un año.

Redacción

Por Redacción

Hay lugares que se vuelven parte de la vida cotidiana de una ciudad. En Neuquén capital, El Sandwichito es uno de ellos. El emprendimiento familiar, dedicado exclusivamente a la elaboración y venta de sándwiches de miga, cumple 40 años este 1 de septiembre.

El festejo se extenderá durante todo septiembre y tendrá un premio especial. Quienes compren una docena de sándwiches podrán participar de un sorteo para ganar una docena mensual durante todo un año. Para hacerlo, deberán completar el cupón que recibirán con la compra y depositarlo en la urna. El ganador se conocerá al finalizar el mes. 

Graciela Briseño, David Herrera y Carlos Alberto Herrera, fundadores de El Sandwichito / Foto de Cecilia Maletti.

La celebración llega con una forma de hacer las cosas que se mantuvo a través de las generaciones. En un tiempo en el que la rapidez parece marcar el ritmo de cada compra, en El Sandwichito hay algo que no se negocia.

Los sándwiches se preparan en el momento en que el cliente hace el pedido. Por eso, quien llega a comprar puede tener que esperar entre 15 y 20 minutos, dependiendo de la demanda. La espera es parte de una decisión que la familia mantiene para que el producto llegue recién preparado, sin días ni siquiera horas de elaboración.

Son más de 200 combinaciones posibles y, además de las sugerencias de la carta, cada cliente puede armar su propio sándwiches de miga. “El objetivo nuestro y lo que nos diferencia es la frescura del producto”, explica David Herrera, hijo de los fundadores y actual responsable del emprendimiento.

Cuatro décadas después, su hijo continúa la historia


La historia de El Sandwichito comenzó mucho antes de que David estuviera al frente. Sus padres, Carlos Alberto Herrera, de Bahía Blanca, y su esposa, Graciela Briseño, de General Roca, llegaron a Neuquén hace 50 años y primero abrieron un kiosco. Poco después surgió la idea de montar una fábrica de sándwiches, un rubro que por aquel entonces, según cuentan, no tenía muchos emprendimientos en la ciudad.

Así, en 1986, nació El Sandwichito. Tras una breve sociedad con otro matrimonio, Carlos y Graciela decidieron llevar adelante el emprendimiento.

David, el hijo menor de la pareja, tiene 31 años y creció ligado al negocio. “Yo prácticamente nací acá adentro”. Hoy es quien continúa la historia que iniciaron sus padres.

Para él, que El Sandwichito siga vivo 40 años después es el resultado de una combinación de factores: la calidad de las materias primas, la atención al público, el carácter familiar y, sobre todo, la capacidad de escuchar a los clientes y aprender de sus opiniones.


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