Más energía, más derechos: cómo el EPEN fortaleció la vida cotidiana en Neuquén
A lo largo del año, el EPEN ejecutó obras clave de transporte y distribución eléctrica, reforzó estaciones transformadoras y amplió redes para acompañar el crecimiento urbano, rural y productivo.
Encender una luz, conservar alimentos, estudiar de noche o atender una urgencia médica son gestos cotidianos que pasan inadvertidos hasta que la energía no está. En vastas zonas de Neuquén, durante años, la electricidad fue una carencia que condicionó la vida diaria. En 2025, la presencia del Estado a través del Ente Provincial de Energía del Neuquén (EPEN) empezó a cambiar esa realidad en todo el territorio.
Durante el último año, el EPEN profundizó su rol social llevando energía a zonas rurales y de difícil acceso, donde la falta de servicio eléctrico implicaba aislamiento, limitaciones productivas y desigualdad. A través de sistemas solares fotovoltaicos, más de 2.100 familias e instituciones —escuelas, puestos sanitarios y viviendas rurales— accedieron a electricidad por primera vez o mejoraron su suministro.
Para muchas comunidades, la llegada de la energía significó algo más que luz: permitió conservar medicamentos, sostener la escolaridad, mejorar la seguridad y fortalecer actividades productivas que dependen directamente del servicio eléctrico.
Más luz, menos consumo
En las localidades urbanas, el cambio también fue visible. En 2025, través del Plan Provincial de Alumbrado Público Eficiente, se instalaron 22.652 luminarias LED en toda la provincia. El recambio no solo mejoró la iluminación de calles y espacios públicos, sino que redujo el consumo energético en 8.300 MWh anuales y evitó la emisión de 3.700 toneladas de CO₂.
La luz blanca LED mejoró la seguridad vial y peatonal, y permitió a los municipios ahorrar hasta un 30% en costos energéticos, liberando recursos para otras necesidades locales. En términos ambientales, el impacto equivale a retirar miles de vehículos de circulación durante un año.
Este trabajo sostenido posicionó al EPEN como referente regional en eficiencia energética, logro que se consolidó con la Certificación de Eficiencia Energética otorgada por la CIER, un reconocimiento internacional que destacó la modernización del alumbrado público neuquino y la reducción sostenida del consumo.
Energía para el futuro
La transición energética también empezó a tomar forma concreta. En 2025 se realizó el Primer Congreso Neuquino de Transición Energética, donde se firmó un compromiso hacia 2030 para diversificar la matriz energética y modernizar infraestructuras.
Un hito histórico fue la habilitación del primer usuario-generador de la provincia, con la instalación del primer medidor bidireccional. Esto permitió que un usuario genere su propia energía renovable y vuelque excedentes a la red, democratizando el acceso a la producción energética y reduciendo la presión sobre el sistema.
Obras que sostienen la vida diaria
A lo largo del año, el EPEN ejecutó obras clave de transporte y distribución eléctrica, reforzó estaciones transformadoras y amplió redes para acompañar el crecimiento urbano, rural y productivo. Se realizaron más de 80 mantenimientos programados, fundamentales para prevenir fallas y garantizar continuidad del servicio, incluso cuando implican cortes planificados.
La modernización incluyó nueva tecnología de control, telemedición y equipamiento de gran potencia, desarrollada por equipos técnicos propios, además de una renovación histórica de la flota vehicular, que fortaleció la capacidad de respuesta en todo el territorio.

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