De la centralización a la cercanía: cómo Neuquén transforma la seguridad en proximidad
Con conducción descentralizada, prevención comunitaria y tecnología en territorio se avanza hacia una seguridad más cercana, adaptada a cada realidad local.
La seguridad no se vive igual en una capital que en un pueblo cordillerano o en una localidad petrolera. Durante años, las respuestas llegaron desde esquemas centralizados, muchas veces lejos de los problemas concretos de cada comunidad. En Neuquén, ese paradigma empezó a cambiar: la seguridad se regionaliza para estar más cerca de la gente.
El proceso de regionalización de la seguridad provincial dio un nuevo paso con la reestructuración de la conducción policial, impulsada por el Gobierno neuquino y encabezada por el ministro de Seguridad, Matías Nicolini. El objetivo es claro: dejar atrás un modelo único para construir respuestas pensadas desde cada región.
“La seguridad se construye con planificación y presencia territorial”, sostuvo Nicolini, al oficializar cambios en cargos de conducción en la Dirección de Seguridad Confluencia. La decisión apunta a que cada localidad tenga conducción, planificación y capacidad de respuesta propias, acordes a su realidad social, geográfica y productiva.
El nuevo esquema comenzó en la ciudad de Neuquén y se despliega por toda la provincia: Comarca Petrolera (Cutral Co), Limay (Piedra del Águila), Lagos del Sur (Junín de los Andes), Pehuén (Zapala), Vaca Muerta (Añelo) y Alto Neuquén (Chos Malal). No es solo una reorganización administrativa: es seguridad pensada desde el lugar donde ocurren los hechos.
Proximidad para prevenir
La regionalización también se expresa en la prevención comunitaria. Durante el último año, los equipos técnicos del Ministerio de Seguridad realizaron charlas y capacitaciones en escuelas, universidades, municipios y comisiones vecinales de toda la provincia, alcanzando a estudiantes, familias y referentes barriales.
Los contenidos no son genéricos: se adaptan a cada territorio y franja etaria. Violencia, consumos problemáticos, bullying, ciberdelitos, prevención del suicidio, delito situacional en personas mayores y resolución pacífica de conflictos son algunos de los ejes trabajados. La lógica es clara: escuchar primero para intervenir mejor.
Estas acciones se sostienen en un marco legal provincial y forman parte de una planificación que se profundizará durante 2026, consolidando una seguridad que no llega solo cuando hay delito, sino antes, desde la prevención.
Tecnología donde antes no había nada
La seguridad de proximidad también necesita herramientas. En ese sentido, Neuquén inauguró el primer Punto Seguro con tecnología satelital, un tótem inteligente ubicado sobre la Ruta Nacional 40, en la zona de Ñivinco, uno de los tramos más transitados y a la vez más incomunicados de la región de los Siete Lagos.
El dispositivo permite conexión directa con los centros de monitoreo policial, botón de emergencia con audio y video, cámaras de alta resolución y acceso a internet satelital, funcionando las 24 horas, los 365 días del año, incluso en zonas sin señal telefónica.
Actualmente, la provincia cuenta con más de 50 antenas satelitales distribuidas en móviles policiales y de fauna, y se instalarán 15 Puntos Seguros en lugares estratégicos. La inversión total es de 120 millones de pesos, financiados íntegramente con recursos genuinos provenientes de la venta de permisos de pesca, que en menos de dos meses ya alcanzaron 49.000 permisos y una recaudación superior a los 1.047 millones de pesos.
Para el jefe de la Policía del Neuquén, Tomás Díaz Pérez, la reestructuración acompaña “la dinámica de crecimiento y desarrollo que tiene la provincia” y permite optimizar recursos y mejorar la prevención.
El mensaje que baja al territorio es claro: no todas las regiones tienen los mismos problemas ni necesitan las mismas soluciones. La seguridad en Vaca Muerta no es la misma que en la cordillera; la del Alto Neuquén no se parece a la del área metropolitana.
La seguridad no se vive igual en una capital que en un pueblo cordillerano o en una localidad petrolera. Durante años, las respuestas llegaron desde esquemas centralizados, muchas veces lejos de los problemas concretos de cada comunidad. En Neuquén, ese paradigma empezó a cambiar: la seguridad se regionaliza para estar más cerca de la gente.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios