Foto: Gentileza Gobierno de Neuquén.
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El gas de Vaca Muerta, del subsuelo a los hogares

A través de un plan plurianual se prevén más de 500 kilómetros de nuevas trazas y ampliaciones de redes. El objetivo es que la producción hidrocarburífera tenga un impacto visible en la vida cotidiana de los neuquinos.

Redacción

Por Redacción

Neuquén tiene una de las mayores reservas de gas del mundo, pero todavía hay familias que se calefaccionan con leña o deben afrontar el costo de sistemas alternativos para acceder a la energía. Esa paradoja es la que, según aseguró el gobierno de Rolando Figueroa, pretenden cerrar con un plan plurianual que proyecta llevar gas a todos los hogares de la provincia. «La apuesta tiene un eje político y económico concreto: que una parte de los recursos que genera Vaca Muerta se transforme en infraestructura y bienestar dentro del territorio», insistieron.

Según el detalle dado a conocer, el programa contempla más de 500 kilómetros de nuevas trazas durante los próximos seis años, además de ampliaciones de redes existentes y obras destinadas a acompañar el crecimiento de las localidades. La estrategia apunta a que el gas natural deje de ser solamente un recurso que Neuquén produce para abastecer al país y generar exportaciones, y se convierta en una herramienta de desarrollo provincial. La premisa que atraviesa el plan es simple: la monetización de Vaca Muerta debe verse también en las casas, los barrios y las comunidades neuquinas.

Bajo la premisa del gobernador: “el gas, primero para los neuquinos”, la Provincia diseñó una “escalera energética” que permitirá dar respuestas allí donde el gasoducto todavía no puede llegar. En los parajes más pequeños se instalarán garrafones domiciliarios de GLP, mientras que otras localidades podrán contar con plantas de distribución y redes de GLP, anticiparon. El objetivo final será avanzar progresivamente hacia el gas natural por redes troncales, sin condenar a las familias a esperar años para acceder a una energía más segura y económica.

En función del plan elaborado, el primer paso comenzará con una experiencia piloto en Sauzal Bonito, Quili Malal y Ruca Choroi, a través del programa “Hidenesa llega a tu casa”. En paralelo, continuarán las obras y proyectos para extender el sistema de gas natural en distintas regiones, incluyendo el Alto Neuquén, Añelo y el corredor cordillerano. Las plantas de GLP, además, podrán trasladarse a nuevas comunidades cuando una localidad consiga conectarse al gas natural. Así, la inversión no queda atada a una sola obra, sino que se convierte en infraestructura que puede multiplicar su impacto social.

La planificación también contempla ampliar la capacidad de las redes existentes para anticiparse al crecimiento de Villa La Angostura, San Martín de los Andes y Junín de los Andes, además de avanzar hacia Aluminé y Las Coloradas. Para hacerlo posible, la Provincia articula con Hidenesa, Camuzzi, TGS, Gas y Petróleo del Neuquén, el Banco Provincia del Neuquén y los municipios. El financiamiento para las conexiones domiciliarias será otro componente clave: porque construir un gasoducto no alcanza si la familia que vive a pocos metros de la red no tiene los recursos para conectarse.

«El desafío es convertir el crecimiento hidrocarburífero en una política de desarrollo que pueda sentirse puertas adentro de cada hogar. Durante décadas, Neuquén produjo energía para la Argentina; ahora busca que el crecimiento de Vaca Muerta financie una nueva etapa de infraestructura provincial. Que el gas que sale de la tierra neuquina no sólo genere dólares, regalías y exportaciones, sino también calefacción, conectividad y mejores condiciones de vida. En esa transformación está la verdadera prueba de la monetización de Vaca Muerta: que la riqueza extraordinaria del subsuelo termine convertida en bienestar concreto para los neuquinos», concluyeron las autoridades.


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